"Un amor" de Sara Mesa
"Un amor" es también el título de un libro reciente de Alejandro Palomas. No sé por qué las editoriales o los escritores no reparan en estas cosas. Este es el segundo libro que leo de Sara Mesa y la sensación que tengo es parecida a la del primero, "Cara de pan". Se queda en nada. No hay forma de que lo que escribe me llegue de la manera en que los libros se acercan al interior y vuelven a expandirse hacia el exterior, reforzados ya, plenos. Lo que cuenta Sara Mesa me interesa poco y la forma en que lo cuenta, menos todavía. Es así y, después de dos intentos, de dos acercamientos con estos dos libros, creo que puedo afirmar que esas conclusiones son rotundas.
Hay algo que no me gusta de este libro y son los nombres. Los nombres de los lugares, los nombres de los personajes. Y la dinámica de las relaciones y, en realidad, el argumento. Me resulta tan extraño que sea una autora tan leída y que publica tanto...Es cierto que cada lector establece con los libros que lee una forma de amistad o de amor que solo cada uno conoce, y quizá por esto Sara Mesa no conecta conmigo. Observo más preocupación por resultar oscura que voluntad por esclarecer lo que cuenta. Parece que, deliberadamente, quiere elevarse por encima de lo cotidiano, quiere darnos lecciones acerca de cómo escribir y sobre qué escribir, pero, como resultado de toda esta maniobra, dicho en el sentido más técnico posible, nos quedamos, me quedo, con las manos vacías.
Ni Nat, ni el casero, ni el perro, ni la casa, ni los personajes que por allí pululan, ni lo que sucede, ni las goteras, ni las compras, ni las conversaciones, nada de eso me resulta, no ya cercano, sino interesante. He cumplido mi parte, que es leerlo sin demasiado impulso. A rastras. Si lees un libro a rastras, qué puedes esperar.
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