sábado, 19 de septiembre de 2015

"Mansfield Park" de Jane Austen

Fue el editor Murray el que sacó a la luz Mansfield Park. Fue publicado en tres volúmenes y estaba firmado "by the author of Pride and Prejudice". El nombre de Jane Austen no figuró en la cabecera de ninguno de sus libros en vida. Una tremenda injusticia que me hace pensar cada vez que me acerco a su obra de nuevo. 

Comenzó a escribirla en 1811. Fue el mismo año en que el Príncipe Regente se convirtió en Príncipe de Gales. Da la impresión de que Jane lo detestaba, y en ello influía el trato que daba a su exmujer, con quien tenía un contencioso lleno de aristas. La vida de los personajes públicos de la época estaba llena de peripecias y por eso se considera que Mansfield Park es, entre otras cosas, una novela sobre el estado de la Inglaterra de entonces, que cuestiona las situaciones que provocan el comportamiento tan poco edificante de la realeza y de la alta sociedad. En la novela existe una fuerte contraposición entre alguien que posee unas convicciones morales y religiosas muy firmes y que rechaza la vida licenciosa de muchos jóvenes y no tan jóvenes. Todos los paralelismos con la alta sociedad de la época pueden encontrarse en el libro. 

No todo el mundo estuvo de acuerdo, sin embargo, en el carácter que Jane atribuye a sus personajes. Así ocurrió con su propia madre, que hallaba bastante insípida a la heroína, Fanny Price. Y no fue la única allegada que tuvo esa opinión. Fanny Price carece de la chispeante vitalidad de Elizabeth Bennet, la mujer nunca superada de todas las que dibujó la autora, y mucho más en ese momento, cuando aún no había concebido a la inquieta Emma. Los lectores acogieron el libro con entusiasmo y, desde aquellos lejos años, ha habido muchas discusiones acerca de su sentido, sus ideas y los problemas literarios y sociales que presenta. Fanny, no obstante, se ha llevado siempre la peor parte en las críticas. Mojigata, farisea, cursi, repelente, fría e hipócrita, han sido algunos de los adjetivos con los que ha sido calificada. 

Para aquellos que no habéis leído el libro os cuento que Mansfield Park es la mansión rural de sir Thomas Bertram, en el condado de Northampton, a la que va a vivir, por invitación de Lady Bertram, una sobrina que es la hija mayor de su hermana. Fanny Price es su nombre y su madre hizo en su día un matrimonio poco ventajoso que ha abocado a sus hijos y a ella misma a la miseria. Fanny es tímida, insegura y se le presta poca atención por parte de los habitantes de Mansfield, excepción hecha de Edmundo, hijo de los Bertram. Las vicisitudes por las que atraviesan ambos, Edmundo y Fanny, para terminar uno en brazos de otro, son largas y complicadas, llenando la novela de sucedidos curiosos y de giros que resultan extraños en Austen, mucho más lineal en las otras obras que escribe, aunque siempre divertida. 

En la novela se da una curiosa dicotomía entre Londres, considerada la ciudad de los peores defectos y vicios y Mansfield, ejemplo de la vida tranquila y honorable. Los estudiosos han afirmado que, de todos los libros de Austen, es este el que tiene mayores influencias de Shakespeare, inevitable, a mi juicio, por insuperable, en todos los escritores de habla inglesa. Las representaciones de las obras del Bardo están presentes en la acción, de igual forma que sus sonetos lo estaban en "Sentido y Sensibilidad", como podemos recordar. 

Cuando Edmundo insta a Fanny a aceptar a otro pretendiente, la exclamación de ella, con tintes muy histriónicos quizá, es "nuca, nunca, nunca", un recuerdo del "nunca" repetido cinco veces por el Rey Lear cuando tiene entre sus brazos el cuerpo de su hija muerta. Otras cuestiones de interés aparecen en el libro, como, por ejemplo, el conflicto entre el abolicionismo y el esclavismo, que estaba de actualidad en ese momento. O también, el papel de las mujeres en la sociedad, con ese contraste que rechazaba siempre Austen entre las chicas urbanas corruptas y las inocentes mujeres rurales. Como sabemos, Austen tenía sus propias opiniones de casi todo y no había forma de que se dejara influir por otros, ni mucho menos, que fuera seguidista de las ideas de moda. 

No es Mansfield Park uno de mis libros favoritos de Jane Austen. Ya lo he comentado alguna vez. Sin embargo, lo he leído y releído porque no es posible hallar una visión total de la autora sin hacerlo y porque cualquier cosa que escriba, incluso las menores, como sus novelas inacabadas Lady Susan o Los Weston, tienen el aire inconfundible de cuanto escribía. Me confieso en deuda siempre con ella y, cómo no, reafirmo que, aunque Pride and Prejudice, Emma y Sense and Sensibility, en este orden, son mis preferidas y las que relee con más asiduidad (tanta que no os lo creeríais), no puedo dejar de recomendaros este Mansfield Park como parte fundamental de una bibliografía escasa pero tan repleta de belleza, encanto, ingenio y buena literatura que impregna todo lo que posteriormente se ha escrito. Queramos o no. 

Inigualable Jane. 




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