miércoles, 5 de diciembre de 2018

"El asiento del conductor" de Muriel Spark

De Muriel Spark se cumplió este 2018 el primer centenario de su nacimiento, efemérides que pasó desapercibida como tantas veces ocurre. Si los lectores desconocen quién era Muriel Spark no podemos esperar homenajes.

Había nacido el 1 de febrero de 1918 en Edimburgo (un siglo después de la muerte de Jane Austen) y murió en Florencia, Italia, en 2006. A este país se fue a vivir en 1954. Antes de eso la vida de Muriel fue apasionante. No solo estudió (en tiempos en los que muy pocas mujeres lo hacían) y tuvo una buena formación, sino que se casó, se separó de su marido (lo cual tampoco era usual, al menos de forma pública porque las desavenencias se guardaban para el interior de los visillos), tuvo un hijo y trabajó para el contraespionaje con el Foreign Office, a partir de 1944. Esta última parte de su biografía daría para una novela de espías, con Tom Hanks en alguna parte, desde luego. Y quizá Scarlett Johansson haciendo de protagonista. 

En este blog hay otras dos referencias a Muriel Spark. La entrada que dedico a "Las señoritas de escasos medios" una de las dos novelas que ha publicado la editorial Impedimenta de esta autora, en este caso con la traducción de Gabriela Bustelo, en 2011 es la primera referencia. Leí ese libro porque el título me pareció impactante y no me defraudó en absoluto. El comienzo es reverenciar: "Hace tiempo, en 1945, toda la buena gente era pobre, salvo contadas excepciones" Y añade "Toda la buena gente era pobre o, en todo caso, eso parecía; pues los mejores de entre los ricos eran pobres de espíritu" El Londres devastado tras la guerra, que ella bien conocía es el escenario en que se inserta la acción. Nunca mejor dicho. 

La otra es el posfacio para el libro de Renata Adler "Oscuridad Total" que Sexto Piso publicó en 2016. "Las novelas son cartas que escribes a una persona" decía Renata Adler, aludiendo a ese sentido de justicia poética que tiene la literatura, de homenaje, de reconocimiento o de entrega generosa. En esta ocasión la traducción la realiza Javier Guerrero. Ya sabéis, quiénes seguís este blog, que me empeño mucho en citar a los traductores, verdaderos intermediarios entre nosotros y los libros escritos en otro idioma, sin los cuales nos sería imposible acceder a la enorme riqueza literaria que hay en cada país. 

En esta ocasión es la Editorial Contraseña, que cuenta con un interesante catálogo que merece la pena conocer, la que publica, con la traducción de Pepa Linares y el prólogo de Eduardo Lago, esta obra de la autora: "El asiento del conductor" que tiene el estilo desenfadado y, al tiempo, misterioso, abrupto, que caracteriza su escritura. La vida apasionante de Muriel Spark y su manera de ofrecer al lector unos caminos complejos para llegar a los desenlaces, se observan aquí sin disfraces.

El argumento es ciertamente inquietante. El viaje de Lisa en busca de no se sabe qué y que parece conducirla de modo inexorable a una tragedia es, al tiempo, descacharrante y de aprendizaje. Una mezcla tan curiosa como la que surge de todos los libros de esta escritora. Cualquier signo de spoiler aquí sería pecado.

El asiento del conductor. Muriel Spark. Contraseña, 2011. Traducción de Pepa Linares, prólogo de Eduardo Lago.

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