miércoles, 17 de marzo de 2010

Grandes Novelas: La Regenta







Aunque Leopoldo Alas "Clarín" escribió otras novelas y cuentos, ha pasado, sobre todo, a la historia de la literatura por su gran novela "La Regenta" una de las cumbres narrativas en castellano.

Seguramente muchos de los lectores de este blog han leído esta novela, pero releerla siempre es un placer y si tienes la suerte de no haberla leído, entonces puedes tener la oportunidad de sumergirte en una obra enigmática, potente, que te arrastrará desde el principio en los goces de la lectura y que te traerá a tu imaginación y a tu memoria, muchas cuestiones que van a resultarte interesantes.

Leopoldo Alas, conocido por el seudónimo de "Clarín", forma con Pérez Galdós la pareja de grandes novelistas españoles del siglo XIX. De familia asturiana, nace en 1852, en Zamora, donde su padre era gobernador civil. En 1863 la familia se afincó en Oviedo, ciudad a la que le uniría una estrecha relación y que se convertiría, de alguna manera, en la protagonista de su obra maestra, La Regenta. En 1868 participó con entusiasmo en las jornadas revolucionarias de septiembre, experiencia que fue la base de sus convicciones progresistas y republicanas.


Estudió en Oviedo, con brillantes calificaciones, tanto en el colegio como en la universidad, donde cursó la carrera de Derecho y entró en contacto con los krausistas (Giner de los Ríos, Salmerón). Al mismo tiempo colaboraba en El Solfeo, de orientación republicana, donde comenzó a utilizar el seudónimo "Clarín" para firmar sus artículos.

Aunque ganó las oposiciones a una cátedra de la Universidad de Salamanca, no pudo tomar posesión de ella debido a la injusta intervención del ministro de Fomento, que se vengó así de las sátiras que el escritor le había dirigido desde la prensa. Más tarde, en 1882, consiguió la cátedra de Economía Política de la Universidad de Zaragoza y el año siguiente se trasladó a la cátedra de Derecho Romano de la Universidad de Oviedo, actividad que alternó con las de articulista y escritor.

Sus artículos literarios y satíricos, publicados mayoritariamente en la revista Madrid Cómico, alcanzaron gran popularidad, pero su mordacidad le valió numerosas enemistades e incluso algún duelo. En 1891 fue elegido concejal republicano del ayuntamiento de la capital asturiana. Murió en 1901.
"La Regenta" es, sin duda, la obra maestra de Clarín y una de las novelas más importantes de la literatura española. En ella se retrata en toda su complejidad una ciudad de provincias, Vetusta (nombre tras el que se esconde Oviedo), en la que está representada la sociedad española de la Restauración.
Clarín somete a una irónica crítica a todos los estamentos de la ciudad: la aristocracia decadente, el clero corrupto, las damas hipócritas, los partidos políticos. Todo ello conforma una atmósfera social asfixiante, opresiva, con la que choca la protagonista, Ana Ozores. Su temperamento sensible y soñador la lleva a refugiarse en el misticismo, pero su confesor, el canónigo Fermín de Pas, la decepciona cuando intenta aprovecharse de ella. Cae entonces en brazos de Álvaro Mesía, un mediocre don Juan, con el que vivirá una relación amorosa que no resultará ser más que un sucedáneo de sus ideales románticos. En el enfrentamiento entre Ana y Vetusta, la primera acabará siendo vencida, y, en consecuencia, marginada. La importancia de la presión ambiental, social, sobre la protagonista acerca la novela a las teorías del Naturalismo.
La novela puede leerse a través de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, cuyo vínculo acabamos de incluir en este texto. La posibilidad de leer obras en este soporte virtual hace que podamos acercarnos a títulos clásicos con mucha facilidad, por eso es muy recomendable acceder a este servicio, que también aparece referenciado en nuestro blog.
La lectura de "La Regenta" nos acerca a un grupo humano variopinto, lleno de personajes secundarios que muestran mil y un matices, en un telón de fondo opresivo y del que estos personajes pugnan por salir. La ciudad de Oviedo, verdadera protagonista de la obra, aparece llena de contrastes, pero siempre omnipresente, con una presencia que impide el desarrollo de los personajes y que dirige su peripecia vital.
Cualquiera que conozca Oviedo, una ciudad encantadora que, en muchos aspectos, todavía nos enseña los sitios de "La Regenta" en toda su plenitud, puede entender ese sentido provinciano de la vida, al que acompaña el permanente gris del cielo, siempre cubierto y nublado, que traza un tapiz de privacidad sobre las cosas, las personas y los acontecimientos.
La lectura de "La Regenta" es siempre recomendable. Quizá para nuestros alumnos pueda suponer una obra demasiado larga, pero entonces, bien estará, al menos, escoger algunos fragmentos y darles a conocer los personajes y al autor, pues forma parte, por derecho propio, de nuestro legado cultural y literario.
Me gustaría también recomendaros, una novelita corta de "Clarín" que a mí me ha parecido siempre magistral. No sé por qué, la relaciono siempre con esa otra de Eça de Queirós, fascinante también, "El primo Basilio".
Me refiero a " Su único hijo", una novela estremecedora, con una carga emocional tan grande que es difícil desasirse de ella una vez leída. En cierto sentido, esa contención de sentimientos que aparece en "La Regenta", termina por explotar en "Su único hijo" y de ahí ese río de sinsabores, esperanzas sin remedio y tristezas.
Si no habéis leído "La Regenta", "Su único hijo" y "El primo Basilio", he aquí un trío de obras especialmente atractivas, mucho más que los best-sellers que ahora tienen tanto éxito...aunque no sabemos si de verdad se leen.

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