La ciudad en la que crecí ya no existe. Cuando miro las fotografías soy capaz de situar en ellas los recuerdos, la gente, lo que pasó y cuándo pasó. Pero sé que, igual que esos recuerdos son pasado, también la fisonomía de la ciudad se ha convertido en otra. La Plaza del Rey, por ejemplo, nuestro lugar de reunión de los jóvenes, el sitio donde había bancos de azulejos, parterres, palmeras, sombra y un suelo en mosaico. Todo ello ha desaparecido y ahora es un escenario de conciertos, luz y sonido hasta la madrugada, porque los gobiernos municipales han decidido que los vecinos no descansen y han olvido la ecología del silencio, la placidez de las horas en calma, el bullicio de las voces y las risas, suplantadas ahora por el estruendo de los altavoces. No existe la Plaza del Rey ni existe el aire tranquilo de las tardes de levante, ni el sonido rumoroso del mar, ni el olor a salina. No hay plaza, ni hay salinas, ni hay azoteas, ni hay niñas secándose al sol el pelo recién lavado. Esto se llama modernidad. ¿No debería ser moderno que haya cada vez más árboles y cada vez menos ruido? Pues aquí la ecuación se ha dado la vuelta.
( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena. La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...
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