(Puerto Real desde una azotea. Foto Juan José Iglesias, 2023) Cuando el mar se junta con el cielo y sus azules se mezclan, cuando el horizonte no tiene límite y las piedras se vuelven rosadas y perfectas, cuando la palmera mueve sus hojas impenitentes, sin reparar en que el viento siempre le gana la partida, cuando la arquitectura se motea de azul y de siglos, entonces observa el perfil detallado de tu tiempo, de tu tierra, de tu gente y tus horas. Hay un silencio acompasado en observar desde las azoteas, ese territorio soleado y enfrentado a la umbría, ese lugar que recoge secretos, confidencias de niños y llamadas de madres. Las voces de las madres cruzan el espacio de la azotea y llegan a tus oídos: quieren que bajes a comer, que dejes de estar tumbado al sol o que abandones el libro que no sueltas desde hace varios días. Las madres convocan a los hijos para el gran rito de la olla humeante, abajo en la cocina, el lugar de culto de todas las casas andaluzas. Hay tiempo p...
Desde 2009, leyendo y escribiendo El blog de Caty León