Salíamos de la escuela de Magisterio que estaba en Duque de Nájera y dejábamos atrás el hotel Atlántico y el colegio mayor Beato Diego de Cádiz. Allí cerca, a un lado, nos esperaba majestuoso el Parque Genovés. Hay que tener mucha suerte para estudiar en sus entornos, para disfrutar cada día de sus paseos, sus bancos, sus fuentes, sus estatuas, su silencio y su aclamada soledad. Ibamos allí después de los exámenes, tras las aventuras amorosas y cuando nos metíamos en un lío, algunos de ellos importantes, como cuando asaltamos la oficina donde se preparaban determinados exámenes. Dejemos eso, que ahora somos gente respetable. Lo mejor de aquellos días eran las horas mediadas, cuando no había clase, o las tardes en las que se prolongaba el día, y nosotros dos, inseparables, nos sentábamos a la sombra para reírnos sin tasa, abrazarnos sin recato y besarnos frente a los árboles, frente al mundo, frente a la vida. Oh, cuánto de belleza tenía aquello, qué crepúsculos vivimos, qué atardeceres, qué sol de mediodía tan cálido y tan lleno de deseo, de fuerza juvenil, de afinidad, de encuentro. Nos quisimos hasta el final y nuestra memoria lo guarda en un lugar inaccesible para los otros.
( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena. La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...
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