Ir al contenido principal

Daphne du Maurier: siempre nos quedará Manderley

 


La fama de "Rebecca" ha oscurecido un tanto la de la escritora que la creó, Daphne du Maurier, una londinense de 1907 que murió en Fowey, Cornualles, el 19 de abril de 1989. Pocas escritoras han dado tanta gloria al cine con sus historias. Hasta en cuatro ocasiones sus libros fueron el argumento de importantes películas, tres de ellas por el maestro Hitchcock. Los pájaros, La posada Jamaica, Rebecca, son esas tres. Y luego está La prima Rachel, de 1952 y dirigida por  Henry Koster. Aquí los protagonistas son Richard Burton y Olivia de Havilland, curiosamente la hermana mal avenida de la protagonista de Rebecca, Joan Fontaine. Hay otra versión más reciente de La prima Rachel dirigida por Roger Michell y con Rachel Weisz en el papel central. Tan inquietante como todas las obras de esta escritora. 

Daphne era la mediana de las tres hijas de un matrimonio formado por un actor y una actriz. Toda su familia está llena de antecedentes artísticos, por lo que no es nada raro que se dedicara a la escritura y que, sobre todo, tuviera la oportunidad de publicar tempranamente, algo que no todos los buenos escritores de ese tiempo y de ahora pueden hacer. Se casó con un militar, Sir Frederick A. M. Browning, con el que tuvo tres hijos, Tessa, Flavia y Christian. Durante casi sesenta años se dedicó a escribir tanto novelas, como cuentos, guiones, obras de teatro, biografías y hasta relatos de ciencia ficción. Aunque había nacido en Londres, fue Cornualles el lugar que eligió para vivir y donde murió. 

Sus historias no suelen tener finales felices y la atmósfera que se respira en ellas siempre es misteriosa, incluso catastrófica. Algunas son verdaderamente intrigantes y en otras hay algunos personajes verdaderamente perturbadores. Entre sus obras más destacadas están La posada de Jamaica, de 1933; Rebecca, de 1938; El General del Rey, de 1946; Mi prima Raquel, 1951; Los pájaros, 1952. Escribió la biografía de su padre, Gerald Du Maurier y también la de Brandwell Brontë, entre otros libros. 

Daphne du Maurier (1907-1989) publicó Rebecca en 1938 y dos años después Alfred Hitchcock dirigiría su película de igual nombre con Laurence Olivier y Joan Fontaine como protagonistas. Este es uno de esos casos infrecuentes en que la adaptación cinematográfica no desmerece del libro y el libro no defrauda después de ver la película. Ambos, libro y película, son obras maestras. 

La historia es conocida: una joven muchacha de la que no se dice el nombre en toda la novela, está en Montecarlo como señorita de compañía de una impertinente y acaudalada señora, Edith Van Hopper, una snob, que está encantada de relacionarse con gente importante. En el mismo hotel se encuentra Maximilian De Winter, señor de Manderley, de una acrisolada familia inglesa, que intenta recuperarse de la pérdida de su esposa, la bella Rebecca, que se ahogó en las aguas cercanas a Manderley hacía un año. 

Es ese carácter tan entrometido y curioso de la señora Van Hopper el que, ella misma lo reconoce en el capítulo III, hará posible un cambio en su vida. "Es curioso pensar que el curso de mi vida estuvo pendiente, como de un hilo, de aquel defecto suyo. Su curiosidad era una enfermedad, casi una manía" 

La señora Van Hopper ocupaba un sillón estratégico en el vestíbulo del hotel Côte d´Azur y allí esperaba, cual cazador, que pasara alguien interesante para lanzarse sobre él. 

Este es el comienzo lineal pero el libro se mueve en meandros y por eso se inicia con una de esas frases famosas que pasan a la historia: "Anoche soñé que volvía a Manderley. Me encontraba ante la verja del parque, pero durante algunos momentos no pude entrar. La puerta estaba cerrada con candado y cadena. Llamé en sueños al guarda, pero nadie me contestó, y cuando miré detenidamente a través de los barrotes mohosos de la verja, vi que la caseta estaba abandonada".

En un flashback recurrente, el libro retrocede y avanza sobre los acontecimientos que rodearon el encuentro de esos dos seres y todo lo que ello ha traído consigo. Pero no es solo esto. El primer capítulo es un canto a la nostalgia, a la brevedad de las cosas y a la necesidad de, a pesar de todo, seguir viviendo. Los episodios de transcurren en la Costa Azul tienen el aire de ligereza y de belleza efímera que caracteriza lugares como este y lo que pasa en Manderley es pesado, difícil y, al tiempo, complicado de olvidar. Dos mundos para dos personas que parecen encontrarse en el peor momento. 

Resulta curioso que el personaje que domina la narración no esté presente. Rebecca ya no existe pero su influjo pervive en todos. En Max De Winter, atormentado por los hechos que condujeron a su muerte; en la señora Danvers, el ama de llaves obsesiva que cuida de que la presencia de Rebecca se mantenga en Manderley; en los criados, en la familia, en el perro, en los pañuelos bordados y en los membretes de las cartas. Para la joven esposa, esa presencia es asfixiante porque sabe, intuye, que nunca podrá estar a la altura de Rebecca. 

A pesar de que Max y la muchacha se enamoran de forma instantánea, a pesar de que la frescura inocente de ella lo conquista, la falta de comunicación entre ambos hace que en su cabeza aniden ideas que son falsas y que la atormentan. Max es de esos hombres introvertidos que lo guardan todo para sí mismos y hasta que no se desencadena el problema no es capaz de confiar en su mujer y contarle lo sucedido. Hasta ese momento da la impresión de que ni siquiera es consciente de la intranquilidad de ella, de lo extraña que se siente en Manderley y del papel nefasto que juega la señora Danvers. Esta inconsciencia, patente, es una de las características del personaje masculino que recoge fielmente la película. 

Hasta que un giro en la historia no amenaza de nuevo la tranquilidad de la pareja no será posible que él advierta la dificultad que la muchacha tiene en adaptarse a Manderley. Y en su propio papel de esposa. Me trata como a un perrito a quien se le da cariño distraídamente, viene ella a decir. La diferencia de edad, veinte años, y el carácter callado de Max hacen que la seguridad en sí misma, escasa y pendiente de un hilo, de ella, vuele en cuanto llegan a la mansión. La pomposidad de los criados, las obligaciones de ama de casa, todo se le convierte en un camino duro de recorrer. Y las meteduras de pata. Nada de eso tendrá importancia cuando el pasado, que él cree borrado y ella imagina de otra forma, vuelva a aparecer en forma de barco. 

La escritura de Daphne du Maurier es de una extraordinaria claridad. No diré sencillez si esta palabra significa simplicidad. Es capaz de convertir la atmósfera en algo tangible y de expresar a base de descripciones exactas cómo es un lugar y cómo se respira en él. Además de eso, hay un misterio que no está resuelto y que, en la segunda parte del libro, irá tomando forma. No en vano estamos ante una novela de misterio, aunque no al uso, sino tratado de una manera tan delicada y tan llena de detalles que resulta inquietante más que otra cosa. Narrado en primera persona por la protagonista, la esposa joven, la chica ingenua, su visión ofrece el punto de vista inédito y sin contaminar de alguien que ve las cosas desde fuera, es decir, el mismo que tiene el lector. Esta es una de las virtudes del libro, pues cualquier otro narrador iría por delante de nosotros en el conocimiento de los hechos. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

"El detalle" de Jesús Carrasco

  No había leído hasta ahora nada de Jesús Carrasco y eso que es un autor muy conocido y apreciado, como he podido notar en las redes al hablar de esta novela, la última que ha publicado, El detalle. Leí la novela de un tirón, no me pareció nada difícil su lectura, ni nada enrevesada, sino todo lo contrario, rápida y bien trabada. También es verosímil, dentro de que suceden cosas extrañas. Hay una dimensión cotidiana, basada en la ciudad en la que vive la pareja protagonista, su cercanía a las calles y lugares que frecuenta. Y luego está el detalle, ese extraño viaje que propone el marido y narrador para contentar un poco a su mujer. Ella, en realidad, ya lo sabremos, no está descontenta sino cansada. En suma, ha dejado de quererlo y está hasta el gorro de él y de sus cosas. Porque son muchas cosas.  Jesús Carrasco se hizo muy conocido y respetado en la literatura con su primera novela, Intemperie, que fue un auténtico suceso. Luego ha publicado otras, las tenéis en las imágen...

"A solo un paso" de José María Velázquez-Gaztelu

Sobre el autor El precioso catálogo de la editorial Reino de Cordelia se ve hermoseado con este libro de poemas escritos por un polifacético personaje de la vida cultural española desde hace años. Se trata de "A solo un paso", cuyo autor José María Velázquez-Gaztelu es difícil de definir en pocas palabras, pues su larga trayectoria y las múltiples facetas que desarrolla hacen preciso detenerse en su biografía antes de reseñar esta nueva obra suya que ve la luz.  Nacido en Cádiz, en el año 1942, su vida está ligada íntimamente a la bellísima ciudad de Arcos de la Frontera, punto de encuentro de escritores y poetas desde antaño. Allí confluyeron las inquietudes de muchos de ellos y dieron lugar a espléndidos resultados en forma de libros y revistas. La actividad de José María se ha dirigido al cine, a la televisión, a la radio, al flamenco, al periodismo, a la poesía. Poeta, guionista, crítico y divulgador de flamenco, estudioso de este arte, su trabajo en Rito y Geografía del ...

"Nido" de Roisín O'Donnell

  Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura.  Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se ...

Releer es leer de nuevo: La Regenta de Leopoldo Alas "Clarín"

 Siempre he defendido que "Anna Karenina" es superior en belleza y estilo a "La Regenta" y que esta supera por mucho a "Madame Bovary". A estas tres novelas extraordinarias del siglo XIX podíamos sumar "Fortunata y Jacinta" del gran Galdós y así nos quedaría un mosaico de cuatro obras mágicas. Mi opinión sobre "La Regenta" ha cambiado a raíz de esta relectura. Eso sucede muy a menudo con los libros, no siempre los lees en el momento adecuado, no siempre los entiendes o llegas a ellos tal y como el autor los escribió. El caso es que ahora creo que "La Regenta" es la novela cumbre de la literatura en español del siglo XIX. Eso por no exagerar. 

"Prohibido morir aquí" de Elizabeth Taylor

No voy a volver a comparar a las dos Elizabeth , la actriz y la escritora, súper famosa la primera, oculta la segunda. No. Esto va de Elizabeth Taylor, la que escribe, la que fue de soltera Dorothy Betty Coles y, como no le gustaba su nombre, se empeñó en que la llamaran Elizabeth y lo consiguió a los veinte años. Luego tomó el apellido de su marido al casarse y ya tenemos su nombre de guerra: Elizabeth Taylor. Con un par. Cierro, pues, toda alusión a Hollywood, a la gata sobre el tejado y a los ojos violeta. Me fijo en Reading, la ciudad en la que nació, en el año 1912, la que sería Elizabeth Taylor, la escritora. Y en Penn, donde vivió muchos años.  Reading está en la confluencia de los ríos Támesis y Kennet. La pequeña Dorothy Betty Coles no quería llamarse así. Y por insistir en ser “Elizabeth”, su nombre favorito, y por coincidir que su marido se llamaría “Taylor”, llegó un problema que le afectó severamente. Continuamente se aludía a compararla con la actriz o a añadir a su...

"A propósito de las mujeres" de Natalia Ginzburg

Una vez yo paseaba por la carretera de la Estación y encontré en un lateral una especie de establecimiento que vendía cosas, un poco de todo. Al exterior se separaba por una cortina de cuentas de colores, de esas que suenan cuando las mueves. Eran colores fastuosos, brillantes, alegres, algunas cuentas parecían perlas y otras tenían un aire oriental muy llamativo. Me acerqué a la cortina y pasé mis manos por ellas. Eran las manos de una niña de ocho años y, al hacerlo, se oyó un suave tintineo, una música perfectamente organizada, como si alguien, una orquesta entera, entonara un himno. Entonces, sin apenas poder reaccionar, sin darme cuenta, alguien surgió de dentro de la tienda y mirándome con rencor evidente, un rencor que no entendía, yo, que era una niña de ocho años, entonces, me dio una bofetada. La bofetada paralizó la música, detuvo mis manos y su sonido metálico se impuso en el silencio de la tarde de mayo. Contuve la respiración y las lágrimas. Se conservaron dentro de lo...

"Pinocho" de Carlo Collodi

Tengo una edición de Pinocho que compré en una Feria del Libro Antiguo. Es una edición que lleva los dibujos originales. Este es un libro bastante inquietante. Se han hecho tantas películas y dibujos animados sobre él que perdemos un poco la perspectiva de lo que el libro significó y lo que quería expresar. A mí, ya os digo, me parece inquietante toda la historia y, como en tantos otros casos, no tengo claro que sea literatura para niños. Tampoco lo pensaba así el autor que en la primera versión del libro lo finalizaba con el ahorcamiento por su mala conducta de Pinocho. Pinocho (Pinocchio en italiano) se publicó por entregas entre 1882 y 1883 en un periódico italiano. Su imagen original dista mucho de la que tenemos en la retina y que crearon las películas de Disney. Las entregas se publicaron bajo los títulos de "Historia de un títere" y "Las aventuras de Pinocchio ". Su autor fue Carlo Collodi. La idea de la historia resulta extremadamente curiosa...