Ir al contenido principal

Nombres propios


(Ilustración de Alan Hebel e Ian Shimkoviak)

La importancia que tiene en Jane Austen la elección de los nombres propios de sus personajes ha sido ya someramente señalada en algunos comentarios sobre su obra. Como en tantas otras cosas, Austen se separó de la costumbre que existía en la literatura de su época y que consistía en dar a los protagonistas nombres absolutamente llamativos y poco usuales, para usar otros sencillos, comunes y populares. Catherine, Anne, Elizabeth, por ejemplo, que eran los nombres que más se repetían en las niñas de la época Regencia, aparecen en tres de las protagonistas de sus obras y también están otros como Mary, Jane o, en los hombres, Charles, Thomas o John.

El uso de los nombres propios no es baladí en su caso. Se trata de ser natural, de acercarse a la vida cotidiana de la gente de la clase media rural que retrata en sus obras. Y, sobre todo, de alejarse de esos nombres cursis y romanticones que estaban de moda antes de ella y que aparecen en la literatura que la precede. Todo un símbolo de la nueva literatura que se abre paso con las obras austenianas, algo en lo que quizá se repara poco cuando se analiza, tan cubierta como está de la hojarasca de las versiones cinematográficas, del merchandising o de los lugares comunes.

Y, para comprobarlo, podemos dar un paseo liviano por la onomástica de “Emma”, donde encontraremos algunos ejemplos que pueden ilustrar esa elección consciente y calculada que hace la escritora. Y, donde también hallaremos la circunstancia repetida de que no todos los personajes tienen nombre de pila sino que basta para denominarlos el apellido precedido del clásico señor o señora. No parecía ser este un tema del interés de Jane, preocupada sobre todo por la expresión de los sentimientos y emociones de sus personajes, más allá de los decorados, paisajes o detalles accesorios.
Dado que también era frecuente que repitiera nombres (un caso curioso es el de “Orgullo y Prejuicio” en el que el señor Darcy tiene como nombre de pila Fitzwillian y su primo es el Coronel Fitzwillian), se han contabilizado los nombres que usó en todas sus novelas en total: 26 masculinos y 55 femeninos (Maggie Lane en “Jane Austen and names”). El mayor número de nombres femeninos tiene también que ver con la numerosa presencia de mujeres en sus obras, en realidad, las protagonistas de las mismas.

No siempre es fácil descubrir los nombres propios en los libros de Jane Austen. Porque las mujeres adoptan el apellido de sus maridos y así se las denomina. Y las hijas mayores, suelen citarse por el apellido familiar. Por ejemplo, en “Orgullo y Prejuicio” Jane Bennett es “la señorita Bennett” mientras el resto de hermanas se conocen por su nombre de pila y su apellido.

En Emma hay una enorme variedad de nombres propios. Harriet Smith, que compensa su apellido con un nombre altamente romántico. Jane Fairfax, que repite el mismo nombre de la autora, usado muchas veces. Augusta, la señora de Elton, que lleva un nombre pomposo, como ella. Isabella es la hermana de Emma y ofrece una forma diferente a la tradicional de Elizabeth, absolutamente italianizante. Un caso curioso es el de la señorita Taylor que pasa a ser la señora Weston debido a su boda. Tampoco el señor Knightley aparece con su nombre, aunque sabemos que se llama George y su hermano, el marido de Isabella, John.

Hay una bonita escena en la que Knightley le pide a Emma que lo llame por su nombre de pila y ella le contesta que lo hará en una “ocasión especial”, que ya suponemos cuál puede ser, pues están prestos a anunciar su boda. Y, por su parte, el uso del nombre “Emma” es una concesión, desde luego, al carácter y a la situación social de su protagonista, la primera mujer en sus obras que es independiente económicamente, que no depende de un hombre para vivir bien y que, por tanto, no tiene que hacer una buena boda. La soltería no es, para Emma, una espada de Damocles sino una cuestión estrictamente personal y voluntaria.

En el desarrollo de la acción, Austen incluye, asimismo, muchos diminutivos. Cuando se realiza la traducción del inglés estos diminutivos se suelen traducir de diferente manera según la edición de que se trate. Hay un caso muy claro de esto. En “Orgullo y Prejuicio”, por ejemplo, una de las hermanas Bennet es Catherine a la que algunos traductores nombran como Kitty y otros como Catiti. En el caso de Elizabeth es común denominarla Lizzy.

Dado que las historias austenianas transcurren en torno a un número limitado de personas y familias, no podemos esperar excentricidades, más allá de algunos personajes episódicos que traslucen el poco aprecio que les tenía la escritora. Más bien, la elección de los nombres se antoja secundaria al resto de las tareas de planificación de sus obras. El tema y ese río que es el argumento que conduce del inicio al final como si fuera un cuento infantil, con la misma seguridad en que, al final, se resolverán los conflictos, sea para bien o para mal, son los elementos fundamentales de la escritura de Austen. El resto es más bien tramoya, aditamento, sabiamente dispuesto y reducido para que no estorbe en la acción principal. La ceremonia con la que se trataban los personajes en ese tiempo hace más fácil el recurrir a los apellidos precedidos de señor, señora, señorita. La individualización de los personajes exige, no obstante, un esfuerzo posterior de dotarlos de un estilo personal propio, con rasgos claros y concretos que sí nos hacen visualizar de una forma decidida quiénes son y qué piensan. Sobre todo eso, qué piensan.

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

"El detalle" de Jesús Carrasco

  No había leído hasta ahora nada de Jesús Carrasco y eso que es un autor muy conocido y apreciado, como he podido notar en las redes al hablar de esta novela, la última que ha publicado, El detalle. Leí la novela de un tirón, no me pareció nada difícil su lectura, ni nada enrevesada, sino todo lo contrario, rápida y bien trabada. También es verosímil, dentro de que suceden cosas extrañas. Hay una dimensión cotidiana, basada en la ciudad en la que vive la pareja protagonista, su cercanía a las calles y lugares que frecuenta. Y luego está el detalle, ese extraño viaje que propone el marido y narrador para contentar un poco a su mujer. Ella, en realidad, ya lo sabremos, no está descontenta sino cansada. En suma, ha dejado de quererlo y está hasta el gorro de él y de sus cosas. Porque son muchas cosas.  Jesús Carrasco se hizo muy conocido y respetado en la literatura con su primera novela, Intemperie, que fue un auténtico suceso. Luego ha publicado otras, las tenéis en las imágen...

"A solo un paso" de José María Velázquez-Gaztelu

Sobre el autor El precioso catálogo de la editorial Reino de Cordelia se ve hermoseado con este libro de poemas escritos por un polifacético personaje de la vida cultural española desde hace años. Se trata de "A solo un paso", cuyo autor José María Velázquez-Gaztelu es difícil de definir en pocas palabras, pues su larga trayectoria y las múltiples facetas que desarrolla hacen preciso detenerse en su biografía antes de reseñar esta nueva obra suya que ve la luz.  Nacido en Cádiz, en el año 1942, su vida está ligada íntimamente a la bellísima ciudad de Arcos de la Frontera, punto de encuentro de escritores y poetas desde antaño. Allí confluyeron las inquietudes de muchos de ellos y dieron lugar a espléndidos resultados en forma de libros y revistas. La actividad de José María se ha dirigido al cine, a la televisión, a la radio, al flamenco, al periodismo, a la poesía. Poeta, guionista, crítico y divulgador de flamenco, estudioso de este arte, su trabajo en Rito y Geografía del ...

"Nido" de Roisín O'Donnell

  Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura.  Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se ...

Releer es leer de nuevo: La Regenta de Leopoldo Alas "Clarín"

 Siempre he defendido que "Anna Karenina" es superior en belleza y estilo a "La Regenta" y que esta supera por mucho a "Madame Bovary". A estas tres novelas extraordinarias del siglo XIX podíamos sumar "Fortunata y Jacinta" del gran Galdós y así nos quedaría un mosaico de cuatro obras mágicas. Mi opinión sobre "La Regenta" ha cambiado a raíz de esta relectura. Eso sucede muy a menudo con los libros, no siempre los lees en el momento adecuado, no siempre los entiendes o llegas a ellos tal y como el autor los escribió. El caso es que ahora creo que "La Regenta" es la novela cumbre de la literatura en español del siglo XIX. Eso por no exagerar. 

"Prohibido morir aquí" de Elizabeth Taylor

No voy a volver a comparar a las dos Elizabeth , la actriz y la escritora, súper famosa la primera, oculta la segunda. No. Esto va de Elizabeth Taylor, la que escribe, la que fue de soltera Dorothy Betty Coles y, como no le gustaba su nombre, se empeñó en que la llamaran Elizabeth y lo consiguió a los veinte años. Luego tomó el apellido de su marido al casarse y ya tenemos su nombre de guerra: Elizabeth Taylor. Con un par. Cierro, pues, toda alusión a Hollywood, a la gata sobre el tejado y a los ojos violeta. Me fijo en Reading, la ciudad en la que nació, en el año 1912, la que sería Elizabeth Taylor, la escritora. Y en Penn, donde vivió muchos años.  Reading está en la confluencia de los ríos Támesis y Kennet. La pequeña Dorothy Betty Coles no quería llamarse así. Y por insistir en ser “Elizabeth”, su nombre favorito, y por coincidir que su marido se llamaría “Taylor”, llegó un problema que le afectó severamente. Continuamente se aludía a compararla con la actriz o a añadir a su...

"A propósito de las mujeres" de Natalia Ginzburg

Una vez yo paseaba por la carretera de la Estación y encontré en un lateral una especie de establecimiento que vendía cosas, un poco de todo. Al exterior se separaba por una cortina de cuentas de colores, de esas que suenan cuando las mueves. Eran colores fastuosos, brillantes, alegres, algunas cuentas parecían perlas y otras tenían un aire oriental muy llamativo. Me acerqué a la cortina y pasé mis manos por ellas. Eran las manos de una niña de ocho años y, al hacerlo, se oyó un suave tintineo, una música perfectamente organizada, como si alguien, una orquesta entera, entonara un himno. Entonces, sin apenas poder reaccionar, sin darme cuenta, alguien surgió de dentro de la tienda y mirándome con rencor evidente, un rencor que no entendía, yo, que era una niña de ocho años, entonces, me dio una bofetada. La bofetada paralizó la música, detuvo mis manos y su sonido metálico se impuso en el silencio de la tarde de mayo. Contuve la respiración y las lágrimas. Se conservaron dentro de lo...

"Pinocho" de Carlo Collodi

Tengo una edición de Pinocho que compré en una Feria del Libro Antiguo. Es una edición que lleva los dibujos originales. Este es un libro bastante inquietante. Se han hecho tantas películas y dibujos animados sobre él que perdemos un poco la perspectiva de lo que el libro significó y lo que quería expresar. A mí, ya os digo, me parece inquietante toda la historia y, como en tantos otros casos, no tengo claro que sea literatura para niños. Tampoco lo pensaba así el autor que en la primera versión del libro lo finalizaba con el ahorcamiento por su mala conducta de Pinocho. Pinocho (Pinocchio en italiano) se publicó por entregas entre 1882 y 1883 en un periódico italiano. Su imagen original dista mucho de la que tenemos en la retina y que crearon las películas de Disney. Las entregas se publicaron bajo los títulos de "Historia de un títere" y "Las aventuras de Pinocchio ". Su autor fue Carlo Collodi. La idea de la historia resulta extremadamente curiosa...