Ir al contenido principal

Institutrices


La única heroína austeniana que se educa con una institutriz es Emma Woodhouse. También es la única rica, la única que no depende de un buen matrimonio para vivir confortablemente. La señorita Taylor es la institutriz de Emma y de su hermana Isabella, desde la muerte de su madre. La relación entre las hermanas y la señorita Taylor es de respeto y cariño, las dos condiciones que el educador y el educando necesitan para que su labor sea fructífera y bien aprovechada. El resto de las mujeres Austen se educan sin institutrices. En el caso de las hermanas Dashwood su ambiente familiar acomodado hasta la muerte de su padre las puso en contacto con lecturas y música, aunque nada sabemos con detalle de todo ello, salvo la enorme afición al piano y a los sonetos de Shakespeare que tiene Marianne Dashwood y lo que le gustan los mapas a la pequeña Margaret. Por su parte, en la familia Bennet, si bien el padre es algo pusilánime y poco práctico, tiene una importante biblioteca en la que las hijas que lo desean pueden cultivarse. La más aficionado a los libros es Mary, la tercera, pero Elizabeth Bennet, la segunda y protagonista de la obra deja claro en una conversación con Lady Catherine de Bourgh, en su mansión con tantísimas ventanas (deliciosa esa frase de Elizabeth cuando el señor Collins le pregunta por su impresión de la casa: muy agradable y en modo alguno carente de ventanas) que ninguna de sus hermanas ha tenido institutriz y que cada cual ha podido aprender lo que ha deseado con total libertad. Quizá por todo esto las mujeres Austen no son muy aficionadas a la lectura, ni un dechado de "talentos", esas virtudes que todas debían poseer para hacer feliz a un hombre. Parece que Austen consideraba como la mayor de ellas el "sentido común", y eso es algo cuyo cultivo exige algo más que tener una institutriz. 

Como las novelas de Jane Austen transcurren en la época georgiana vamos a ver una sustancial diferencia con lo que ocurre en las novelas de las hermanas Brontë. Aunque los años de diferencia cronológica entre unas y otras no son muchos, sí lo suficientes como para que la época haya cambiado de manera sustancial. Es el cambio político lo que determinará los cambios sociales, los gustos y las costumbres. La era victoriana, marca por sí sola un extenso período en el que la vida inglesa en las zonas rurales se convirtió en algo mucho más rígido, aburrido y lleno de convenciones y en la que, además, la emigración a las ciudades fruto de la revolución industrial marca el paisaje personal y profesional de la gente. Los años georgianos son luminosos. Eso se observa en la arquitectura, por ejemplo, trasunto de lo clásico, blanca y abierta. Se observa en todo el arte y también en la literatura. Las historias se enredan, lo tétrico toma carta de naturaleza, el romanticismo lo llevo todo a los extremos. Jane Austen fue, por eso, una isla de sabiduría, de tranquilidad y de buenas maneras, entre lo gótico y lo romántico. Reivindicó el papel de la novela en tiempos en que la clase media emergente a raíz de la industrialización y el aumento de población en las ciudades, requería lecturas apacibles, porque ellos no sabían lenguas clásicas y preferían historias vivas con personajes reales.

Las institutrices que aparecen en las obras de las hermanas Brontë sufren horriblemente. Tanto Jane Eyre como Agnes Grey están llamadas a soportar un destino inhóspito, el reservado a las chicas de buena familia que no tenían recursos económicos y que se avergonzaban de trabajar fuera de casa. Todavía no había llegado el momento de la profesionalización y las institutrices eran tierra de nadie. Ni criadas ni señoras, un punto intermedio que marcaba un status de soledad difícilmente compatible con su juventud. Ese cabello estirado, las manos blancas y juntas con recato, los vestidos negros o marrones, sin vida, el único broche colocado en el escote, alto y sin que nada de carne apareciera para evitar que se desatara el deseo masculino, son una imagen dolorida de quienes vendían sus enseñanzas por necesidad. Tanto Charlotte como Anne fueron institutrices y lo pasaron muy mal en ese trabajo, tanto que lo volcaron ambas en sus obras principales. Fue una huella que solo se aliviaba cuando pasaba a ser literatura. No eran de nadie. Ni estaban a la altura de los señores ni podían relacionarse con los criados.

De la alegre, bella y amigable señorita Taylor, de "Emma", a las institutrices brontianas, hay diferencias tan notables como en las épocas que se escriben y en las autoras que las alumbran. De la luz a la sombra sin pasos intermedios. La señorita Taylor, además, se convertirá pronto, por obra y gracia de las artes casamenteras de Emma en la señora Weston y tendrá así su propia casa y no será una mujer sola. Como decía Charlotte Brontë lo malo no es ser una mujer soltera, sino una mujer sola. Pero Emma Woodhouse, años antes, había decidido que lo terrible no era ni la soltería ni la soledad sino la pobreza. Una mujer con dinero era una mujer acompañada y feliz, incluso sin compañía masculina. Sin embargo, las Brontë dibujaron el retrato de mujeres pobres que no tenían nada más que su deseo de encontrar algún camino. La fortuna que llega a manos de Jane Eyre de forma sorprendente no es sino uno de esos caminos, mucho más importante de lo que nos podamos imaginar en nuestro tiempo. Algo que ya adivinó Austen, por mucho que las Brontë criticaran sus relatos de mesa de camilla y de confortables meriendas cruzadas por susurros de mujeres cómplices.

(Pintura de Dorothy Johnstone)

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

( Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras , 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras ( The Help , 2011, de Tate Taylor ) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de ...

"El detalle" de Jesús Carrasco

  No había leído hasta ahora nada de Jesús Carrasco y eso que es un autor muy conocido y apreciado, como he podido notar en las redes al hablar de esta novela, la última que ha publicado, El detalle. Leí la novela de un tirón, no me pareció nada difícil su lectura, ni nada enrevesada, sino todo lo contrario, rápida y bien trabada. También es verosímil, dentro de que suceden cosas extrañas. Hay una dimensión cotidiana, basada en la ciudad en la que vive la pareja protagonista, su cercanía a las calles y lugares que frecuenta. Y luego está el detalle, ese extraño viaje que propone el marido y narrador para contentar un poco a su mujer. Ella, en realidad, ya lo sabremos, no está descontenta sino cansada. En suma, ha dejado de quererlo y está hasta el gorro de él y de sus cosas. Porque son muchas cosas.  Jesús Carrasco se hizo muy conocido y respetado en la literatura con su primera novela, Intemperie, que fue un auténtico suceso. Luego ha publicado otras, las tenéis en las imágen...

"A solo un paso" de José María Velázquez-Gaztelu

Sobre el autor El precioso catálogo de la editorial Reino de Cordelia se ve hermoseado con este libro de poemas escritos por un polifacético personaje de la vida cultural española desde hace años. Se trata de "A solo un paso", cuyo autor José María Velázquez-Gaztelu es difícil de definir en pocas palabras, pues su larga trayectoria y las múltiples facetas que desarrolla hacen preciso detenerse en su biografía antes de reseñar esta nueva obra suya que ve la luz.  Nacido en Cádiz, en el año 1942, su vida está ligada íntimamente a la bellísima ciudad de Arcos de la Frontera, punto de encuentro de escritores y poetas desde antaño. Allí confluyeron las inquietudes de muchos de ellos y dieron lugar a espléndidos resultados en forma de libros y revistas. La actividad de José María se ha dirigido al cine, a la televisión, a la radio, al flamenco, al periodismo, a la poesía. Poeta, guionista, crítico y divulgador de flamenco, estudioso de este arte, su trabajo en Rito y Geografía del ...

"Nido" de Roisín O'Donnell

  Me alegra conocer autores nuevos, en este caso autora. De origen irlandés aunque nació en Inglaterra. Los irlandeses y la literatura, qué cosa. Tengo por aquí, la estoy repasando, las memorias de Edna O'Brien, ella sí, nacida en Irlanda, tan intensas y tan llenas de detalles. Y ahora este libro, que me interesó porque lo vi mencionado por ahí y no me equivoqué al comprarlo. La editorial Sajalín está haciendo un buen catálogo, cosas diferentes pero todas ellas interesantes. Este libro es uno de estos que terminan funcionando por el boca a boca, estoy segura.  Roisín O'Donnell tiene todo el aire, seguramente heredado, de una irlandesa típica: piel clara, ojos claros, pelirroja. Lo que todos imaginamos que son los irlandeses. Ella menciona incluso en la novela el lugar de origen de su familia, Derry, en Irlanda del Norte, y hay una atadura importante a la tierra, a los lugares de su vida, algo que en los irlandeses es muy frecuente. Tienen ese apego que no desaparece aunque se ...

Releer es leer de nuevo: La Regenta de Leopoldo Alas "Clarín"

 Siempre he defendido que "Anna Karenina" es superior en belleza y estilo a "La Regenta" y que esta supera por mucho a "Madame Bovary". A estas tres novelas extraordinarias del siglo XIX podíamos sumar "Fortunata y Jacinta" del gran Galdós y así nos quedaría un mosaico de cuatro obras mágicas. Mi opinión sobre "La Regenta" ha cambiado a raíz de esta relectura. Eso sucede muy a menudo con los libros, no siempre los lees en el momento adecuado, no siempre los entiendes o llegas a ellos tal y como el autor los escribió. El caso es que ahora creo que "La Regenta" es la novela cumbre de la literatura en español del siglo XIX. Eso por no exagerar. 

"Prohibido morir aquí" de Elizabeth Taylor

No voy a volver a comparar a las dos Elizabeth , la actriz y la escritora, súper famosa la primera, oculta la segunda. No. Esto va de Elizabeth Taylor, la que escribe, la que fue de soltera Dorothy Betty Coles y, como no le gustaba su nombre, se empeñó en que la llamaran Elizabeth y lo consiguió a los veinte años. Luego tomó el apellido de su marido al casarse y ya tenemos su nombre de guerra: Elizabeth Taylor. Con un par. Cierro, pues, toda alusión a Hollywood, a la gata sobre el tejado y a los ojos violeta. Me fijo en Reading, la ciudad en la que nació, en el año 1912, la que sería Elizabeth Taylor, la escritora. Y en Penn, donde vivió muchos años.  Reading está en la confluencia de los ríos Támesis y Kennet. La pequeña Dorothy Betty Coles no quería llamarse así. Y por insistir en ser “Elizabeth”, su nombre favorito, y por coincidir que su marido se llamaría “Taylor”, llegó un problema que le afectó severamente. Continuamente se aludía a compararla con la actriz o a añadir a su...

"A propósito de las mujeres" de Natalia Ginzburg

Una vez yo paseaba por la carretera de la Estación y encontré en un lateral una especie de establecimiento que vendía cosas, un poco de todo. Al exterior se separaba por una cortina de cuentas de colores, de esas que suenan cuando las mueves. Eran colores fastuosos, brillantes, alegres, algunas cuentas parecían perlas y otras tenían un aire oriental muy llamativo. Me acerqué a la cortina y pasé mis manos por ellas. Eran las manos de una niña de ocho años y, al hacerlo, se oyó un suave tintineo, una música perfectamente organizada, como si alguien, una orquesta entera, entonara un himno. Entonces, sin apenas poder reaccionar, sin darme cuenta, alguien surgió de dentro de la tienda y mirándome con rencor evidente, un rencor que no entendía, yo, que era una niña de ocho años, entonces, me dio una bofetada. La bofetada paralizó la música, detuvo mis manos y su sonido metálico se impuso en el silencio de la tarde de mayo. Contuve la respiración y las lágrimas. Se conservaron dentro de lo...

"Pinocho" de Carlo Collodi

Tengo una edición de Pinocho que compré en una Feria del Libro Antiguo. Es una edición que lleva los dibujos originales. Este es un libro bastante inquietante. Se han hecho tantas películas y dibujos animados sobre él que perdemos un poco la perspectiva de lo que el libro significó y lo que quería expresar. A mí, ya os digo, me parece inquietante toda la historia y, como en tantos otros casos, no tengo claro que sea literatura para niños. Tampoco lo pensaba así el autor que en la primera versión del libro lo finalizaba con el ahorcamiento por su mala conducta de Pinocho. Pinocho (Pinocchio en italiano) se publicó por entregas entre 1882 y 1883 en un periódico italiano. Su imagen original dista mucho de la que tenemos en la retina y que crearon las películas de Disney. Las entregas se publicaron bajo los títulos de "Historia de un títere" y "Las aventuras de Pinocchio ". Su autor fue Carlo Collodi. La idea de la historia resulta extremadamente curiosa...