Ir al contenido principal

Entradas

Muchachas cosiendo

  (Muchacha cosiendo de Edward Hopper) Las Damasio, todas mujeres, cuatro hijas y la madre, vivían en una casa grande y bonita que tuvo momentos mejores. El padre pertenecía a una familia que tenía viñas y huerta. Las viñas daban un vino dulce que luego vendían en su propio establecimiento. El vino de Damasio gustaba a todo el mundo. Y el padre era un espléndido vendedor, siempre atento, amable y pendiente de la clientela. Nadie tenía queja alguna de él y menos que nadie su familia, sus hijas y su mujer. Era uno de esos hombres que estaban enamorados de su esposa de una forma tan absoluta que las hijas se miraban entre sí porque parecían estorbar cuando los padres estaban cerca el uno del otro. Un amor tan distinto a lo que sucedía en las casas de las vecinas que ellas, las hijas, lo convirtieron desde niñas en el amor perfecto, en el ideal del amor y del matrimonio. Podían haber durado toda la vida juntos y felices, haber celebrado las bodas de plata, de oro, de platino o de diama...

Tom Sawyer, pintando la valla

  La niña aprendió a leer sola. Aún no había cumplido cuatro años. La madre se dio cuenta un día que paseaban por la calle del cine. Llevaba a la niña de la mano y la observaba mover silenciosamente los labios. La calle rodeaba al cine de verano y en su pared blanca y alargada se veían, colgados, enormes cartelones que anunciaban las películas. La niña se paró delante de uno en el que se veía a una pareja joven abrazada: “Romeo”, dijo. Y, al instante: “Julieta”. ¿Romeo y Julieta? dice la madre. Sí, contesta la niña. Esa noche en el cine se vería la película de Zeffirelli y allí estaba el anuncio, con Olivia Hussey y Leonard Whiting mirando a cámara. Cuando llegaron a la casa, la madre preguntó a la niña: ¿Qué película era esa?. La niña contestó: “Romeo y Julieta”. Y se fue saltando a la pata coja y repitiendo una y otra vez, romeo, romeo, romeo, romeo… La niña había aprendido a leer sola en los carteles del cine y también en el periódico que su padre dejaba en una esquina de la mes...

Conversaciones

Estas mujeres parecen silenciosas. Están sentadas una junto a otra pero no tienen nada que decirse. O quizá hablan consigo mismas y entablan un diálogo íntimo que nada puede interrumpir. Echan la cabeza hacia un lado como si fueran modelos de Modigliani y visten de colores férreos, mientras mantienen los ojos entornados y la espalda encorvada. No parece que ninguna de ellas sea feliz. El silencio nos aleja de los otros. Salvo en esos casos en que otro lazo mayor nos une, el lazo del amor el de la piel. En el resto, la conversación es el aliciente mayor, el benevolente sueño que inspira, que adormece, que irrumpe, que llena. Estas mujeres silenciosas tendrían los ojos más abiertos si hablaran entre ellas. Tendrían las manos más libres y la actitud más curiosa. Sabrían detalles del mundo que ahora ignoran. Salvarían del miedo a las otras y a sí mismas. Buscarían un arsenal de abrazos para repartir sin avaricia. Serían mujeres más felices, más plenas. Es el silencio lo que les estor...

Si te gusta Jane Austen, te gustará mi libro sobre "sus mujeres"

  De todas las miradas que se pueden lanzar a Jane Austen en este libro se ha escogido la que va dirigida a las mujeres que forman parte de sus novelas. Las mujeres son los personajes más representados y mejor definidos, aunque la escritora tiene la enorme virtud literaria de que usa solo una pincelada y es capaz de representar un mundo. No es necesaria la explicación prolija. No es necesario exagerar.  Este libro tiene la intención, además, de rendir una especie de sencillo homenaje a quien tan feliz me hace con sus novelas, así como de pararse en algunas cuestiones que, lejos de estar claras, siguen formando parte de una zona de oscuridad con respecto a ella. Más claro: se habla mucho de Austen, pero se fomentan tópicos e inexactitudes que no se combaten. Una pequeña intención y un pequeño intento. Ojalá sirva y ojalá aparezcan más lectores y lectoras que la lean y la amen.  Como todos los escritores muy divulgados, los tópicos permanecen y así todavía hay mucha gente q...

Abstracto Priego

  Quiero escribir, con esa misma quietud del campo en El Cañuelo, sobre aquellos días prieguenses que llevaban cante, música, pintura y calma. La tranquilidad de ser feliz sin meta y sin tasa. Qué lejano resulta todo aquello. Llegamos hasta Priego convencidos de que ese fin de semana sería muy especial y no erramos. Las risas de la primera noche, en aquel alojamiento que daba susto solo de pensarlo, se cambiaron después cuando cenamos en un sitio que parecía el patio de una casa encalada. Estábamos unos cuántos, gente que nos queríamos, eso bastaba. Había cante cerca de la fuente. Aproveché para hacer una entrevista a Carmen Linares, nuestro primer encuentro, luego vendrían muchos y muchas charlas amenas y profundas. La fuente manaba agua y a su alrededor se batía la música como si tuviera que ir a singular batalla. Qué felices entonces, qué lejos los problemas, qué llanas las miradas, qué bellos los sonidos...Después del cante se derramó todo en algo parecido al amor, al amor efím...

Más mujeres: Diez reseñas de libros de escritoras

(Ayòbami Adébàyò) Salvando las dedicadas a Edna O´Brien (1930, Tuamgraney, Condado de Clare, Irlanda), traigo aquí una especie de pequeño resumen de diez reseñas que he dedicado a escritoras. Algunas de ellas ya las había mencionado con ocasión del comentario sobre otros libros pero otras son completamente nuevas, descubrimientos, hallazgos como me gusta a mí decir. Esos hallazgos llegan de la forma más inopinada: hojeando libros en una librería, visitando editoriales en Internet, leyendo revistas culturales o suplementos, siguiendo la pista a una escritora que ya conozco . De mil y una formas. Y la elección de los libros es, simplemente, seguir mi propia guía, mi intuición, alimentada por muchos años de lectura. Una portada, un título, una trayectoria, un argumento, un detalle, cualquier cosa puede servirme para elegir una lectura y no otra. Lo que no sirve es un premio, una campaña de marketing muy costosa, una promoción reiterada o cualquier otro signo externo que no sign...

"Luz de febrero" de Elizabeth Strout

¡Qué gran escritora es Elizabeth Strout! Creo que he leído todos sus libros traducidos al español, que son prácticamente los que ha escrito. Amy e Isabelle , Me llamo Lucy Barton , Olive Kitteridge, Los hermanos Burgess , Todo es posible ..Todos ellos tienen reseña en este blog y puedes leerlas entrando en el propio enlace.  Ahora llega "Luz de febrero" una continuación de la  historia de Olive, que vuelve a traer el personaje huraño de la profesora de matemáticas, ya jubilada. Dice Strout que tuvo que hacer esa especie de segunda parte porque el propio personaje se lo pidió. Así ocurren las cosas. Esta es una historia crepuscular. Sus dos protagonistas, Jack y Olive, están ya jubilados y tienen dentro de sí algunas asignaturas pendientes que no han logrado superar. Ella, la relación con su hijo, que es fría y distante. Ni siquiera se siente involucrada con respecto a sus nietos. Él lleva mal la soledad y el hecho de que su vigor y su fuerza, sus múltiples ocupaciones como ...

"Después de Julius" de Elizabeth Jane Howard

  Después de Julius Elizabeth Jane Howard Traducido del inglés por Raquel García Rojas Sello:Siruela Colección:Nuevos Tiempos Siruela publica este libro de Elizabeth Jane Howard después de los cuatro volúmenes de las Crónicas de los Cazalet y del excelente Como cambia el mar . El libro se centra en la familia de Julius Grace veinte años después de su muerte en Dunkerke. Sin embargo, para su familia parece que no ha pasado el tiempo porque Julius sigue estando omnipresente en sus vidas. Es una familia atípica, como todas las que retrata Elizabeth Jane Howard, con miembros muy originales y diversos. La viuda de Julius se llama Esme y tenía, en vida de su marido, un amante al que abandonó cuando aquel murió. Desde entonces, la viudez de Esme está centrada en cuidar de la casa y del jardín. Se ha convertido, en realidad, en otra persona. Esme y Julius tuvieron dos hijas: Cressida y Emma. Cressida podía haber llegado lejos en la música, tiene talento y tenía dedicación, pero hace...

"Una larga mirada" de Elizabeth Jane Howard

El 2 de enero de 2014, cuando estaba a punto de cumplir noventa y un años, pues había nacido en 1923 en  Londres , muere en  Suffolk,  en la casa junto al río a la que se trasladó en 1990,  Elizabeth Jane Howard . El diario  The Independent  publica al día siguiente una crónica, firmada por  Nicola Beauman,  en la que traza un retrato de la escritora. "Podría haber sido excepcional", si hubiera tenido, dice la periodista "mejor suerte con los hombres". Su vida sentimental la arrasó por completo. Y algo tuvo que ver en ello una infancia triste, con una madre desgraciada, de temperamento artístico (había sido bailarina de ballet), insatisfecha, con la autoestima por los suelos y dependiente de un marido que no estaba a su altura. Estas vivencias son las que trasladó a su primera novela,  The Beautiful Visit , de 1950, que logró el premio  John Llewellyn Rhys.  Todos hubieran esperado, después de este fulgurante comienzo, una amplísima...

Las editoriales (siempre) tienen razón

 Recibo un email de una editorial a la que mandé un texto hace meses. Entonces me dijeron que no lo enviara a nadie más, que ellos lo verían con detalle. Hace siete meses de eso. Ahora aparecen y dicen que no se ajusta a sus criterios aunque están seguros que se publicará en otro lado, porque eso les ocurre mucho. Desilusión.  Desde los seis años (una niña siempre con una libreta en la mano) he escrito y guardado textos, escritos, diarios, poemas, historias, un par de novelas, cuentos, ensayos, en el ordenador, en cuadernos, y no los he enviado a ningún sitio. En parte por pereza de organizar el envío, en parte por desconfianza hacia su calidad, en parte por desconfianza hacia las editoriales. El panorama que le surge a un escritor (lo somos, aunque no lo creáis) cuando decide publicar es desolador. No hablo de los que optan por publicarse ellos los libros (conozco a gente que lo hace, sobre todo en el flamenco, y les va francamente bien); ni de los autopublicados en algunas p...

La risa, que hace libre

  Las cuatro niñas y el niño se quedaron huérfanos de padre muy pronto. El padre era un socialista de los antiguos, de los que creían en el reparto de la riqueza, en el trabajo duro y en la defensa del honor. Por eso defendió siempre sus ideas y por eso lo encontraron guardando una pequeña bandera republicana en su negocio. Se la cargó. Se dice que aquello fue un chivatazo porque, a ver, quién podía saber si no un allegado que guardaba esa pequeña bandera. El caso es que pasó por la cárcel y allí soportó tantas palizas que, al salir, duró muy poco, y los hijos se quedaron huérfanos y la mujer, viuda. Ah, la mujer. No había en el mundo una pareja más enamorada que ellos. Las hijas siempre soñaron con un hombre como su padre, que había adorado a su mujer y que fue el héroe de todas. Tenían una casa muy bonita y muy grande y cuando el hombre murió y perdió su negocio como solía ocurrir con la gente señalada, la madre pensó de qué manera sacarlos a todos adelante y montó allí mismo, en...

Los hermosos veranos de los otros

  Ves por las redes todos los hermosos veranos de la gente que no eres tú. Lo publicitan con ganas. No faltan las foto, los vídeos, las expresiones de alegría, los mensajes crípticos, los colores. Lanzan al aire esa idea gozosa de que están disfrutando de la vida. El verano, tenga los días que tenga, es para estas personas una muestra de que lo bueno existe y de que ellos merecen disfrutarlo. No sabemos por qué hay personas que lo merecen todo y otras que no merecen nada. No sabemos por qué hay afortunados y hay víctimas. Pero el verano es el escaparate en el que se lucen aquellos que están al otro lado del espejo, los que son contemplados por los ojos de los demás, quizá por la envidia, mientras esos demás esperan que terminen los atascos.  Alguna vez viví la sensación de formar parte de ese mundo. De tener fotos que hacer y que mostrar. De que existían delante de mí caminos que había que recorrer, hoteles por visitar, restaurantes que probar, monumentos que conocer. Ese fue ...

"1917" de Sam Mendes

"1917" no es solo un alarde técnico. Es también un bombardeo de emociones. La forma en la que Sam Mendes concibió la película (un plano secuencia de dos horas) no indica solo un virtuosismo técnico sino una intención concreta. El espectador acompaña a los dos soldados, Schofield y Blake, a través de una aventura épica. Son los nuevos Miguel Strogoff, su misiva salvará mil seiscientas vidas si llega a tiempo.  En la historia, como sucede en "Dunkerque", los alemanes están enfrente pero no son nada. No aparecen, salvo para poner trabas a ese viaje incierto. Y los jefes aliados tampoco parecen significar sino autoridades que se guardan sus sentimientos a buen recaudo. Solo el capitán Smith (Mark Strong) conserva, entre las atrocidades, una mirada limpia y una mano que tender. La guerra destruye lo que mata y lo que queda. Esa es una de las lecciones de la película. Todos pierden.  Cuando estudiaba Historia en la universidad me preguntaba muchas veces po...

Jesse Eisenberg: Resistance

  A mí me gusta mucho Jesse Eisenberg. Considero que es un gran actor. No es físicamente ostentoso ni llamativo y tiene siempre un aire bastante perdido, como si no supiera donde ir. En "Una historia de Brooklyn", de 2005, dirigida por Noah Baumbach, hacía de muchacho hijo de padres separados, que adora a su padre, odia a su madre y no sabe qué hacer con su vida. Con Woody Allen trabajó en dos películas, pero fue en "Café Society" donde su papel quedó más lucido, aunque siempre arrastrando esa indecisión que parece marca de sus personajes. Es un gran actor, en todo caso, un actor invisible a veces y otras veces terriblemente presente.  En "Resistance", se cuenta la historia, o mejor dicho, una pequeña parte de su historia, del mimo Marcel Marceau, que junto a un grupo de boy scouts se dedicó primero a entretener y luego a salvar a niños judíos, como él también lo era, amenazados por el nazismo. Esa cosa de que el terror se esconde con risas. Una vieja idea...

Belfast en blanco y negro

  Los conflictos de agosto de 1969 vistos por los ojos de un niño. Este es el resumen de "Belfast", 2021, la última película dirigida por Kenneth Branagh, que nació allí y que ha querido contar algo de lo que esa ciudad ambivalente significa para él. Sobrevuela los aspectos políticos y religiosos para detenerse solo en la peripecia vital de una familia, padres, hijos y abuelos, que se encuentran, sin quererlo, en el centro de una batalla campal. Es, pues la vida cotidiana la que se ve trastocada por los hechos y esto es lo que el director quiere contarnos. Después de mucho Shakespeare, Branagh aterriza volviendo la vista atrás. Él tenía nueve años cuando aquello sucedió. Su memoria es, pues, privilegiada.  Una de las virtudes de la película es que no pretende convencernos de nada, simplemente muestra lo que el niño vivió, que puede ser diferente de otras vivencias. Nosotros, los espectadores, podemos elucubrar lo que queramos, pero la intención de la película es más memorialí...