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Mostrando las entradas que coinciden con la búsqueda de Edith Wharton

Las costumbres de Wharton

  El hotel Stentorian de Nueva York es un trasunto del hotel Majestic, que fue testigo de la presencia de algunos grandes. El Majestic fue demolido en el año 1929 y en su lugar se levantaron unos enormes edificios de apartamentos con el mismo nombre y en el mismo lugar. Los Spragg viven en el Stentorian, en la zona del Upper West Side. Han llegado desde Apex a Nueva York porque en su lugar de origen eran ricos pero esa riqueza no tenía importancia ni se trasladaba a ninguna cumbre social. En Nueva York sin embargo, quieren relacionarse y no lo consiguen a pesar de que su única hija, Undine Spragg, es bellísima y viste lujosamente y a la última moda. Los señores de Abner E. Spragg podrían prescindir de la gran ciudad y de la vida en el hotel.  La gran aspiración de Undine Spragg es hacer una buena boda, a poder ser con alguno de los herederos de las grandes familias de Nueva York, las que viven en las mejores zonas y frecuentan el teatro, la ópera y los conciertos. Los Van Deng...

"La solterona" de Edith Wharton

La personalidad de Edith Wharton (1862-1937), su estilo luminoso, lleno de detalles pero sin resultar prolijo ni cansado, llenan esta nouvelle de un aire peculiar, inconfundible. En el conjunto de sus obras es un acercamiento más a la clase alta neoyorkina, que tan bien conoció y de la que acabó desconfiando y huyendo.  Estamos en 1850, en ese Nueva York que tiene varias caras. La mejor de ellas, la que brilla, es la de las grandes familias hegemónicas, que se casan entre ellos en una endogamia que quiere perpetuar su poder y que consigue, sobre todo, acentuar su diletantismo y su falta de vigor. Los Lovell y los Ralston son los amos de la ópera, de los bailes, de los salones y tertulias. El personaje más influyente de los Ralston es Delia, que ve con muy buenos ojos la boda que va a celebrarse entre Charlotte Lovell y Joe Ralston. Ese es el inicio de la trama. Una boda siempre es una buena noticia así que resulta poco conveniente (ay, las conveniencias, ese gran velo de oc...

"La renuncia" de Edith Wharton

Edith Wharton (1862-1937) es una de mis escritoras de cabecera. Su sutileza elegante, su frialdad cósmica  y sosegada, esa mezcla de corazón y pensamiento firme, sus descripciones, su análisis irónico de las clases sociales, sus personajes plenos de fondo y forma en un duelo perfecto...todo lo que ella escribe me emociona.  "La edad de la inocencia" de 1920, ganadora del Pulitzer, es el buque-insignia que la representa. Pero escribió otras muchas cosas, entre ellas deliciosos libros de viajes. Siento especial debilidad por otros dos libros suyos: "Estío", con ese maravilloso arranque (algún día podría escribir un libro con los inicios más encantadores de la literatura que me gusta) y "La solterona", agridulce novelita que tiene tanto guardado a pesar de que sus páginas son escasas.  Aquí al lado tengo "La renuncia", una joya entre las suyas, que, en esta ocasión y en esta edición contiene un pequeño pero interesante regalo: la introduc...

Once libros para el Día del Libro

  La magia del 23 de abril reside en que ese día tenemos excusa para comprar libros y para lanzar al vuelo nuestras preferencias sin que nadie nos tache de procrastinadoras. Es un momento perfecto para no sentirte culpable por acumular libros, por comprar demasiados o por leer deprisa. Libros, libros, libros. Para que los lectores de este blog tengan noticia de aquellos libros que me apasionan, traigo una selección de once con sus correspondientes motivos, aunque, ya lo sabemos, los libros, como el amor, son química, no requieren motivos. Once libros, diez autores, once editoriales.  Porque es encantador: Un alma cándida. Elizabeth Taylor. Una historia en la que hay una mujer fascinante que no es lo que ella aparenta ser. Las vidas de los demás giran en torno suyo pero hay algo que se nos escapa y que aparece triunfalmente en el desenlace.  Porque narra una vida apasionante: Chica de  campo . Memorias . Edna O'Brien. La vida de Edna O'Brien está a la altura de ...

Siete escritoras y una cámara

  La maestra de todas ellas y la que trajo la modernidad a la escritura fue Jane Austen . La frescura de sus personajes puede trasladarse a cualquier época, de modo que no se puede considerar antigua ni pasada de moda, todo lo contrario. Cronológicamente le sigue Edith Wharton pero entre las dos hay casi un siglo de diferencia y en un siglo puede pasar de todo. Austen fue una maestra con una obra escasa y Wharton cogió el bastón de la maestra y llevó a cabo una obra densa, larga y variada. Veinte años después nació Virginia Woolf y aquí no solo se reverdece la maestría sino que, en cierto modo, hay una vuelta de tuerca porque reflexionó sobre la escritura, sobre las mujeres que escriben y lo dejó por escrito, lo que no quiere decir que Edith y Jane no tuvieran ya claros algunos de esos postulados que Virginia convierte en casi leyes. Ocho años más tarde que Virginia nació Agatha Christie y aunque su obra no tiene nada que ver con las anteriores dio un salto enorme en lo que a ...

Las hermanas Bunner

He leído este libro de un tirón. "Las hermanas Bunner", editado por Contraseña Editorial y escrito por Edith Wharton, una escritora a la que sigo desde hace muchos años. Su libro más famoso "La edad de la inocencia", seguramente lo conozcáis. Pero este otro libro, una novela corta que ha traducido magníficamente Ismael Attrache, es otra cosa. Las traducciones no representan a veces el espíritu de los autores. Aunque no sepamos el idioma, sí entendemos que las frases no corresponden a los narradores cuando la traducción no está bien ajustada. Esta editorial, como algunas otras "pequeñas" y artesanales (como Impedimenta, Funambulista o Periférica) cuida las traducciones casi tanto como la selección de títulos. "Las hermanas Bunner" es un título inédito en nuestro idioma y es también una rareza en la trayectoria literaria de Wharton. Los ambientes refinados de Nueva York, las cien familias originarias y aristócratas que tan bien conocía ella, ...

Salones de baile en San Petersburgo

Abro despacio la estantería blanca con puertas de cristal y paseo la mirada por los libros que allí hay colocados en un desorden preconcebido. Son libros que tienen un sitio especial porque, en su día, cuando los leí, me hicieron sentir bien, me hicieron volver la mirada a un mundo que no había visto antes y olvidarme de la cotidianeidad difícil. Son libros que te atrapan, que no te dejan moverte de la silla, que te introducen en un caleidoscopio de imágenes a través de las palabras, ese hilo conductor del pensamiento y la emoción.  Escojo un libro. Tiene pastas duras en tonos tierras y anaranjados. En la portada, un hombre atractivo, muy elegante, con ojos azules que me mira indulgente. Piensa, seguramente, que soy una mujer perdida, con los ojos enrojecidos de haber llorado. Piensa que soy una mujer en soledad. Piensa que sufro. Esta es una tarde de lágrimas, aventura el hombre que me mira sin verme. Este hombre no se equivoca. Observo el libro detenidamente. El nombre de...

"La edad de la inocencia" de Edith Wharton

  La lucha de las familias "bien"  contra los advenedizos que intentan penetrar en la sociedad de Nueva York es uno de los temas principales de este libro, que publicó Edith Wharton en 1920 y obtuvo el Pulitzer al año siguiente. Antes de ser un libro se había publicado por entregas, como era habitual, en la revista Pictorial Review y tuvo un gran éxito. A la gente le interesó esa representación del Nueva York de 1870, que ya había desaparecido de la realidad. Una escritura que no tiene añoranza sino más bien una visión crítica de lo que era considerado "apropiado" en aquella década fundacional.  El libro ha sido llevado tres veces al cine, la primera, muda, en 1924; la segunda, diez años después, con Irene Dunne de protagonista y la tercera, dirigida por Martin Scorsese , en 1993, teniendo como intérpretes principales a Michelle Pfeiffer, Daniel Day-Lewis y Winona Ryder. A mi juicio, la novela es claramente superior a sus adaptaciones. Seguramente por la riqueza...

Los libros de marzo 2022

  El mes de marzo me ha traído siete lecturas interesantes y alguna más que no me ha llegado a gustar por lo que no las menciono. Ya sabéis que las críticas negativas no suelo hacerlas. Prefiero resaltar lo que me gusta.  *Protege a tus hijas , de Diana Tutton, editado por la editorial Alba en su colección Rara Avis. Intrigante, dura, desasosegante, difícil.  *Las costumbres nacionales, de Edith Wharton, editado también por la editorial Alba. Una de las genialidades de la escritora, llena de matices.  * Lo que quiero decir , de Joan Didion, prólogo de Elvira Navarro, editado por Random House Mondadori. Especie de ensayo biográfico muy interesante.  *La muerte llega a Pemberley, de P. D. James, editado por Bruguera. Una recreación bien hecha de una aventura a partir de "Orgullo y prejuicio". *La anciana señora Webster , de Caroline Blackwood, de Alba Editorial, colección Rara Avis. Raro, encantador, complicado, oscuro y, a la vez, ...

Seis escritoras y una pintora que son lo más

🎨Aurelia Navarro (1887-1968) Seis mujeres que escriben sin las cuales mis lecturas y mi vida no serían las mismas:  Jane Austen (1775-1817), Edith Wharton (1862-1937), Virginia Woolf (1882-1941), Agatha Christie (1890-1976), Irène Némirovsky (1903-1942), Edna O'Brien (1930-2024).  Jane Austen es la maestra de la novela moderna. La experta en emociones, la que oculta un enorme caudal de toda clase de sentimientos bajo una apariencia sencilla. Edith Wharton es la mujer acomodada que lucha contra las convenciones por medio de su escritura. Virginia Woolf pone su inteligencia y su intuición únicas al servicio de la literatura. De ella son muchos de los ensayos literarios que hoy nos presentan más cerca a las demás, sobre todo a Austen , cuya visión sobre ella está llena de ingenio y comprensión. Agatha Christie es la responsable de los días felices de la infancia y la adolescencia, por medio de sus novelas, sus misterios, sus entrañables personajes, para siempre nuestros. Irè...

"Los niños" de Edith Wharton

  Martin Boyne, «un individuo crítico y cauto de cuarenta y seis años a quien difícilmente alguien asociaba con sucesos románticos e inesperados», ha decidido poner fin a su vida nómada de ingeniero y compartir la madurez al lado de Rose Sellars, la mujer de la que se enamoró en su juventud y que ahora es una respetable viuda instalada en Europa. En el barco que debe conducirlo a ella, Boyne se encuentra con los hijos de unos viejos amigos, los Wheater: una animada prole de siete niños, desde un recién nacido a una muchacha de casi dieciséis años de edad, producto de distintos matrimonios… y distintos divorcios. De crucero en crucero, de Hotel Palace en Hotel Palace, de Argel a Venecia y de allí a Cortina, esta tropa ha jurado, bajo el liderazgo de Judith, la hija mayor, encontrar «un hogar cálido y estable» y permanecer unida pese a los ocasionales caprichos de sus distintos padres (dos ociosos millonarios, un príncipe italiano, una estrella de cine) de separarlos. Boyne cae subyu...

Un resplandor todavía más dulce

Sobre: "Nueva York. Henry James" con selección y prólogo de Colm Tóibin. Editado por Sexto Piso. Me causa verdadera emoción hablar, o escribir en este caso, de Henry James. Llevo tantos años leyéndolo, tantos años notando su huella en otros escritores que bebieron de su influencia (como mi querida Edith Wharton), que me resulta alguien familiar, como si lo conociera de toda la vida. Así que aprovecho la aparición de este libro para acercaros su figura, su obra, a los que, quizá todavía no habéis tenido ocasión de leerlo. Os diré, en primer lugar, que Henry James nació en Nueva York, en el año 1843 y que murió en Londres, en 1916. Fue hermano del filósofo William James (y no es esta circunstancia algo anecdótico en su vida) e hijo de Henry James, importante pensador estadounidense. Vivió en Nueva York hasta los doce años y, a partir de ahí, viajó por Europa y Estados Unidos durante gran parte de su juventud, creándose en su conciencia una especie de desarraigo que le hizo siem...

"La mecanógrafa de Henry James" de Michiel Heyns

Theodora Bosanquet fue la mecanógrafa de Henry James entre los años 1907 y 1916. Escribía en una Remington que hacía mucho ruido y que se convirtió en un aditamento más del estudio del escritor. El ruido de la máquina llegó a formar parte del paisaje y, cuando estaba en silencio, todos sentían que faltaba algo. Escribir al dictado cambió ostensiblemente su estilo. De esta forma, sus digresiones, sus frases largas, sus merodeos por el lenguaje, el detallismo de sus descripciones y de sus acercamientos psicológicos a los personajes, se hicieron mucho más potentes. Incluso enrevesados. Porque era fácil dejarse llevar por la imaginación cuando la mano no tiene que responder. Las manos de James tuvieron problemas en su vejez pero siguió escribiendo gracias a las mujeres que copiaban en un papel suave lo que él les dictaba. El aceptado por todos dominio de las palabras de James encontró en este sistema una fórmula eficaz para desarrollarse en su plenitud. Y Theodora fue la médium de ...