lunes, 12 de marzo de 2018

Dieciséis libros escritos por mujeres

 Entre los años 2016 y lo que va de 2018 he leído un número enorme de libros escritos por mujeres. No me había  ocurrido algo igual en toda mi vida de lectora. Sea porque las editoriales, al menos las que frecuento, han decidido apostar por ellas; sea porque yo misma, como lectora, siento que he encontrado voces que me atraen y me interesan, sea cual sea el motivo, esta es la realidad. Aquí una pequeña muestra de lo que afirmo. Solo aparecen recogidas las lecturas hechas a través del e-book. De todas ellas escribí reseñas en este blog, aunque, me temo, que esas reseñas sean casi invisibles, por no decir invisibles del todo, en el intrincado laberinto de la literatura, lleno de blogs, de páginas especializadas y de periódicos que recogen opiniones o vivencias sobre la lectura misma. 

"Como una extraña" de Rachel Abbot, editado en 2016 por Siruela y traducido del inglés por Eva Cruz. 

"Apropiación indebida. Una novela sobre el amor" de Lena Andersson, editado por Alfaguara y traducido del sueco por Martín Lexell y Elda García-Posada.

 "Un amor imposible" de Christine Angot, publicado por la editorial Anagrama y traducido del francés por Rosa Alapont. Es de 2017.

"Lo que dijo Harriet" de Beryl Bainbridge, de la editorial Impedimenta, con traducción del inglés a cargo de Alicia Frieyro y fecha de publicación 2015.

"Un buen tipo" de Susan Beale, 2017, publicado en Alba Contemporánea, traducido del inglés por Patricia Antón.

"Paseando con hombres" de Ann Beattie, 2018, publicado por Gatopardo Ediciones y traducido del inglés por Catalina Martínez Muñoz.



"Manual para mujeres de la limpieza" de Lucia Berlin. Alfaguara editorial. 2016. Traducción del inglés de Eugenia Vázquez Nacarino.

"Basada en hechos reales" de Delphine de Vigan. Editorial Anagrama. Traducida del francés por Javier Albiñana. 2016.

"Son cosas que pasan" de Pauline Dreyfus. Editorial Anagrama. Traducida del francés por Javier Albiñana. 2017

"Mi prima Rachel" de Daphne du Maurier. Editorial Alba, colección Rara Avis, 2017. Traducción de Concha Cardeñoso Saénz de Miera.

"A propósito de las mujeres" de Natalia Ginzburg. Editado por Lumen, 2017. Traducción del italiano de María Pons Irazazábal.

"Perdón" de Ida Hegazi Hoyer. Editado por Nórdica Libros. 2017. Traducción del sueco de Cristina Gómez-Baggethun.

"Felicidad familiar" de Laurie Colwin. Traducido del inglés por Antonio-Prometeo Moya Valle. Editorial Libros del Asteroide, 2017.

"Departamento de especulaciones" de Jenny Offill. Traducido del inglés por Eduardo Jordá. 2016. Editorial Libros del Asteroide.

"Mujeres excelentes" de Bárbara Pym. Ediciones Gatopardo. Traducido del inglés por Jaime Zuleika, 2016.

"Me llamo Lucy Barton" de Elizabeth Strout. Duomo Ediciones. 2016. Traducido del inglés por Flora Casas.



Estos dieciséis libros han sido traducidos por once mujeres. El resto de las traducciones las han realizado hombres. Me interesa también anotar este dato. Las traductoras forman un colectivo muy numeroso en el sector y sus trabajos tienen enorme calidad, aunque tengo que decir que, en general, la traducción al castellano es una tarea muy bien hecha y en la que contamos con enormes técnicos, personas que son capaces de trasladarte no solo la letra, sino el espíritu de los libros, que es lo que se espera de una buena traducción. 

Hay otro aspecto que puede llamar la atención. Todas estas autoras son extranjeras, no hay entre ellas ninguna española. Es verdad que leo mucha más literatura foránea que en lengua castellana, pero eso no significa que no haya ninguna española entre mis lecturas. O sudamericana. Sin embargo, es un número irrelevante comparado con las otras. No me preguntéis por qué, cuestión de gustos. Lo que sí es cierto es que reseño un número insignificante de paisanas y esto es por un motivo claro: no me gusta escribir de aquello que no me convence, pues no se trata de echar tierra encima a nadie. 


Quizá la característica que une a todas estas escritoras es que no se trata de grandes conocidas del público, de best sellers literarios o de libros que ocupan las listas de los más vendidos. No. Son escritoras que han rescatado las editoriales, la mayoría de ellas independientes, que han apostado por sacar a la luz la buena literatura que estaba oculta. El único caso diferente es el de Daphne du Maurier, autora de obras muy leídas y que han sido llevadas a la gran pantalla, como Rebecca o Los Pájaros. 



Esta es una pequeña muestra pero significa muchas cosas. Que la literatura escrita por mujeres (que no "de mujeres") tiene un enorme papel en el conjunto de la literatura universal. Que merece la pena leer libros menos conocidos, que no tienen detrás el esfuerzo de marketing de una empresa grande o que lo han escrito autoras que son diferentes. También, la diversidad que ofrecen estas muestras y cómo el boca a boca consigue abrir caminos en la lectura, aportando voces distintas, frescas, especiales. El caso de Lucia Berlin es sintomático: consiguió ser leída por muchísimos lectores, que fueron recomendando su libro boca a boca. Barbara Pym, rescatada por Gatopardo Ediciones, tiene ya una legión de seguidores. Lo mismo ocurre con Delphine de Vigan, cuyos libros han pasado al cine, o con Natalia Ginzburg, ahora una autora de culto. En cuanto a Elizabeth Strout, se trata de una autora sólida, con larga trayectoria y un conjunto de libros enormemente interesantes. A la par que glosar los libros hay que reconocer la elección de las editoriales, buscando nuevas voces o rescatando libros del olvido. Esa tarea la agradecemos los lectores porque nos abre horizontes insospechados. 

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