sábado, 8 de julio de 2017

"Buenos días, guapa" de Maxie Wander


El género de la entrevista puede convertirse en un relato apasionante si sigue determinadas reglas, esto es, que el entrevistado tenga cosas que decir y que el entrevistador las escuche. Esa actitud de escucha es la que distingue este libro y la que adopta Maxie Wander (1933-1977) ante las diecinueve mujeres cuyas voces forman este libro coral. En principio, el encargo de hacerlo había recaído en su marido, Fred Wander, al que había conocido en un acto del Partido Comunista en 1952 y con el que se casó en cuanto él obtuvo el divorcio unos años más tarde. 

Ella había nacido en Viena en 1933 con el nombre de Elfrieda Brunner, que cambió cuando se convirtió en escritora. Su familia era tan comunista como humilde. Sin formación, Maxie comenzó a trabajar en una fábrica pero a raíz de conocer a Fred, superviviente de los campos de concentración nazis en su condición de judío vienés, comienza otro tipo de vida, escribiendo reportajes y entrevistas, recorriendo Alemania y otros lugares de Europa y ganándose la vida también como fotógrafos. 


Fue a raíz del éxito obtenido con su libro "El séptimo pozo", de 1971, con el que Fred consiguió el Premio Heinrich Mann, cuando la editorial Der Morgen le encarga un reportaje sobre las mujeres en la RDA. Sin embargo él delega con buen criterio este proyecto en su esposa y Maxie se vuelca con este trabajo que se le antoja apasionante y hecho para ella. 

Así se suceden horas de grabaciones que se transcriben a cientos de páginas. Al final se publicarán las palabras, convertidas en literatura y aderezadas de una estructura personal por la autora, de diecinueve mujeres anónimas. Ni los nombres ni los datos trascendieron en la publicación original y solo aparecen cuando se publica para occidente. Las voces desinhibidas, frescas y naturales de las mujeres entrevistas hablan tanto de lo que son, de lo que hacen y viven como de lo que sueñan, de lo que desean y de lo que les falta. 

Diversas, incomplacientes, las mujeres de Buenos días, guapa exhiben su arrojo y su autenticidad frente al gregarismo: lo hacen confiándose en el diálogo y en la alquimia solícita de su lenguaje. Ibon Zubiaur, en el prólogo. 

No he usado el dramatismo externo ni la sintonía personal. Cualquier vida me parece suficientemente interesante para ser comunicada a otros. No he aspirado a una muestra representativa. Lo decisivo para mí era si una mujer tenía las ganas o el valor de contar cosas de sí misma. Maxie Wander. Nota preliminar. 


Entre las diecinueve mujeres que desgranan sus vivencias, esperanzas, sueños, desilusiones y frustraciones, abarcando todos los temas posibles incluso los más escabrosos, está Margot (Mandrágora o la vida no vivida. Cuarenta y seis años, científica, dos hijos, casada); Julia (Visitando a Goethe. Noventa y dos años, dos hijas, varios nietos); Ruth (Esperando el milagro. Veintidós años, camarera, un hijo, soltera); Doris (Soy alguien. Treinta años, maestra de primaria, un hijo, casada)...

Maxie Wander ofrece a las mujeres de los años setenta de la RDA la posibilidad de ser escuchadas. Ella misma se convierte en receptora de esas confidencias que, cuando se publicaron en las dos Alemanias, se convirtieron en libro de culto y otorgaron visibilidad a las mujeres más allá de las convenciones publicitarias. Lo importante del libro son las mujeres, qué son y qué quieren ser. Así lo entendieron los lectores y por eso el libro mantiene su interés con el paso de los años, pues los universales principios en los que se sustenta la psicología femenina y el papel de la mujer en la sociedad está siempre abriendo nuevas brechas y nuevas carreteras para poder transitar. 

Buenos días, guapa. Maxie Wander. Editorial errata naturae. Traducción, prólogo y notas de Ibon Zubiaur. Primera edición febrero 2017. Título original: Guten Morgen, du Schöne. Epílogo de Christa Wolf. 
Fotografías del texto: Maxie Wander

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