viernes, 26 de mayo de 2017

"El cuento de la criada" de Margaret Atwood

En la edición de Salamandra de esta novela de Margaret Atwood (Ottawa, 1939), con la traducción de Elsa Mateo Blanco, la autora revela los pormenores de su creación y algunas de sus intenciones últimas. También, y esto es especialmente interesante, responde a algunas preguntas que se han formulado acerca del libro desde la primera vez que vio la luz. 

La novela, segunda que publica esta editorial de Atwood tras "Por último el corazón", anticipa un mundo imaginario en el que los Estados Unidos de América dejan de ser una nación democrática para convertirse en un estado totalitario. La cuestión aún aparece más dura y paradójica si consideramos que se centra la acción en Cambridge, Massachussets, sede de la Harvard University. 

En su introducción (que sigue a tres citas, Génesis, Jonathan Wift y un proverbio sufí), la escritora canadiense aclara que tuvo dudas acerca de si sería capaz de crear el entramado del libro, respetando en todo caso las máquinas ya existentes, es decir, sin adelantar inventos así como los hechos históricos sucedidos hasta la fecha. En este sentido se trata de una anticipación asentada en la realidad y cuya excusa nos parece muy convincente. No se puede una fiar de lo que llaman "orden establecido" viene a decirnos y por eso nada de lo que se cuenta, siendo invención, puede considerarse locura o desatino. La novela se escribió en 1984 y en Berlín Oeste, donde Atwood vivía entonces. La secuela de la II Guerra Mundial todavía podía notarse en muchos aspectos y así ella lo siente y anota. En este sentido no se trata solo de una predicción de futuro sino de una muestra de su imaginación que utiliza el tiempo histórico para expresarse. 

Otras cuestiones no son tampoco ajenas a la obra. Por ejemplo, el carácter antirreligioso de la misma por las múltiples alusiones a la religión al tratarse de un Estado Teocrático el que suplanta a la democracia en los Estados Unidos de América; o su supuesto feminismo, porque las mujeres tienen un papel crucial y no siempre bien entendido a la hora de analizarlo. Las disputas, envidias, luchas, competencias, entre las mujeres, representadas por las Tías y las Criadas, son un elemento central del libro y es desde el punto de vista de ellas desde las que se desgrana la acción. 

El personaje principal, cuyo nombre auténtico desconocemos, es una alegoría que se puede interpretar de muchas formas, pero que hace lo que todos los protagonistas han hecho a lo largo de la historia de la humanidad: relatar hechos, sucesos y pensamientos. El relato, el cuento, la tradición literaria, como forma de fijar lo que sucede, de dejar constancia de lo ocurrido y de plantear un debate sobre su sentido, su moral o su conveniencia. También su realidad o su invención. 

Sinopsis de la obra (Editorial Salamandra): 

Amparándose en la coartada del terrorismo islámico, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Esta trama, inquietante y oscura, que bien podría encontrarse en cualquier obra actual, pertenece en realidad a esta novela escrita por Margaret Atwood a principios de los ochenta, en la que la afamada autora canadiense anticipó con llamativa premonición una amenaza latente en el mundo de hoy.

En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela —o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir— le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos su deseo.

Los peligros inherentes a mezclar religión y política; el empeño de todo poder absoluto en someter a las mujeres como paso conducente a sojuzgar a toda la población; la fuerza incontenible del deseo como elemento transgresor: son tan sólo una muestra de los temas que aborda este relato desgarrador, aderezado con el sutil sarcasmo que constituye la seña de identidad de Margaret Atwood. Una escritora universal que, con el paso del tiempo, no deja de asombrarnos con la lucidez de sus ideas y la potencia de su prosa.

Título original: Tha Handmaid's Tale
ISBN: 978-84-9838-801-5
Número de páginas: 416
Tipo de edición: Rústica con solapas
Sello editorial: Salamandra
Colección: Narrativa
Traducción: Elsa Mateo Blanco

Biografía de la autora (Editorial Salamandra): 

Margaret Atwood (Ottawa, 1939) es una de las escritoras canadienses de mayor renombre internacional. Autora prolífica, ha cultivado diversos géneros literarios y su obra ha sido traducida a más de cuarenta idiomas. Entre sus novelas destacan, además de El cuento de la criada, que ahora presentamos con una nueva introducción de la autora, Ojo de gato, Alias Grace y Oryx y Crake, que fueron finalistas del premio Booker, un galardón que obtuvo con su décima novela, El asesino ciego. Ha recibido también el Governor General’s Award, el Premio Montale, el Premio Príncipe de Asturias de la Letras, el Premio Crystal, el Premio Nelly Sachs, el Premio Giller y el National Arts Club Literary Award. La serie televisiva de El cuento de la criada se ha estrenado en abril de 2017.

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