domingo, 23 de abril de 2017

"Manchester frente al mar" de Kenneth Lonergan


(Lee Chandler ha de soportar la pérdida de las personas queridas y seguir viviendo sin tener claro qué objetivos van a llevarle a ello, automáticamente, sin esperanzas)

Dos emociones poderosas y arrasadoras aparecen en el fondo y en la superficie de esta película. La culpa y la pérdida. Ambas enlazadas. Quizá siempre estén enlazadas en la vida real. Nos sentimos culpables de aquello que perdemos. La pérdida en sí siempre genera culpa. Cassey Affleck (Lee Chandler), el protagonista, es un hombre desarraigado, inconcluso, imperfecto, lleno de dudas y de vacilaciones que son fatales. Un olvido puede desencadenar una tragedia. Y su vida, que podía parecer adecuada, con tres hijos y una esposa, un padre y un hermano que lo quieren, no acaba de cuadrar. Es de esas personas que no se hallan a sí mismas. Y si uno no se encuentra a sí mismo, la desolación terminará por echarte de todos lados. Su hermano Joe, en cambio, es un hombre cabal. Acepta la enfermedad y cubre los pecados de su mujer para que su hijo no sufra. Hace de padre de todos y él mismo se llena de dignidad cuando tiene que enfrentarse a la escena final de su propia vida. Randi (Michelle Williams), es la mujer de Lee y en su encuentro de la última parte de la película con su ex-marido volcará toda la tristeza de la pérdida y también todo el arrepentimiento porque, cuando llegó el momento, tomó un camino que ahora se le antoja equivocado. Pero hay carreteras que no son de ida y vuelta. 


(La relación entre los hermanos Chandler es de absoluta entrega, disponibilidad, cariño fraternal. La película es, en este sentido, un muestrario de emociones positivas)

Esta es, en realidad, una película llena de equivocaciones, de errores. Cosas que no deberían haber pasado. La chimenea no tendría que estar sin protector y tampoco hubiera debido incendiarse la casa. Los niños de no debían estar allí. Las cervezas faltan en el momento más inoportuno. La memoria falla. Los encuentros se tergiversan. Los hombres se pelean en el bar. La búsqueda del trabajo puede traer mala suerte si uno acoge a quien no debe. El amor se escapa y se esconde. Todo el tiempo tenemos la sensación de que nada debería haber ocurrido así, que el transcurso de los acontecimientos es erróneo, y que las personas hacen lo que no deben y alguien tendría que poner orden en todo esto. No sabemos si es el destino o la fatalidad. El caso es que ocurre. Y ese zarandeo no dejará ningún cabo suelto. 


(Patrick Chandler, el hijo de Joe y sobrino de Lee, con quien debe vivir a la temprana muerte de su padre, muestra toda la galería de contradicciones que los adolescentes suelen sentir y que, a veces, no tienen respuestas por sí mismas) 

Pero no lo entenderíamos todo si excluyéramos los sentimientos, el sentir del corazón en todas sus versiones. El amor fraternal, el amor de padres a hijos, el amor entre los amigos, el amor entre hombre y mujer. El amor juvenil con sus chispas. El amor al mar y a la vida en calma. El amor postrero, cuando todo es imposible. El amor reinventado, cuando hay que escribir una existencia con otra caligrafía. Es también el amor, no solo la pérdida y la culpa, el motivo, la música, la línea armónica de la película. Quizá porque el amor es causa y consecuencia y remedio y casi todo.

Una de las escenas finales representa la esperanza. Patrick, el hijo de Joe, el chico huérfano de padre y cuya madre se ha vuelto a casar con un hombre "muy cristiano", que no desea ver su vida trastornada por un adolescente en busca de razones, pasea por la ciudad en la que quiere quedarse, Manchester, la otra protagonista de la película, en hermosa bruma de mañana, y arrastra un palito por la verja del cementerio. El palito va sonando, con esa melodía inconfundible de los años jóvenes, clic, clac, clic, clac, cuando te sientes capaz de traspasar los problemas como si fueras un espíritu puro. Porque quizá lo eres. 


Manchester frente al mar, 2016. 135 minutos. Nacionalidad USA. Cine independiente. 
Dirección y guión de Kenneth Lonergan
Música de Lesley Barber
Fotografía de Jody Lee Lipes
Producida por Amazon Studios, K Period Media, B Story, CMP, Pearl Street Films

Reparto: Casey Affleck,  Michelle Williams,  Kyle Chandler,  Lucas Hedges,  Tate Donovan, Erica McDermott,  Matthew Broderick,  Gretchen Mol,  Kara Hayward,  Susan Pourfar, Christian J. Mallen,  Frankie Imbergamo,  Shawn Fitzgibbon,  Richard Donelly, Mark Burzenski,  Mary Mallen

Premios: 
2016: Premios Oscar: Mejor actor (Casey Affleck) y guión original
2016: Globos de Oro: Mejor actor drama (Affleck). 5 nominaciones inc. mejor película
2016: Premios BAFTA: Mejor guion original y actor (Affleck). 6 nominaciones
2016: Premios César: Nominada a Mejor película extranjera
2016: American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores películas del año
2016: Premios Independent Spirit: Mejor actor (Casey Affleck)
2016: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor guión, actor y actriz secundaria
2016: Críticos de Los Angeles: Nominada a mejor guión, actor y actriz sec.
2016: National Board of Review (NBR): 4 premios incl. mejor película y actor (Affleck)
2016: Premios Gotham: Mejor actor (Affleck). 4 nominaciones
2016: 3 Critics Choice Awards: Guión original, actor (Affleck) actor joven (Hedges)
2016: Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película
2016: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor director/película
2016: Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión original
2016: Sindicato de Actores (SAG): 4 nominaciones inc. mejor reparto y actor (Affleck)
2016: British Independent Film Awards (BIFA): nom. mejor película intern. independiente
2016: Festival de Gijón: Mejor actor (Affleck) y Premio Especial del Jurado
2016: Satellite Awards: Mejor película (ex-aequo) y director. 7 nominaciones

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