jueves, 16 de febrero de 2017

"Oculto sendero" de Elena Fortún

La editorial Renacimiento ha rescatado una rara avis. Una de esas recuperaciones que suponen una aportación más allá de la propia literatura. Que resultan explicativas de momentos históricos y de formas de vida que ahora ya nos parecen lejanos e imposibles. 

Eso significa la publicación en 2016 de la novela inédita y autobiográfica de la escritora Elena Fortún Oculto sendero. Cualquiera que tenga nociones sobre la literatura infantil y juvenil del siglo XX tiene que saber que Celia fue un personaje creado por Elena Fortún, que comenzó a publicar las aventuras de esta niña en el suplemento infantil Gente menuda de la revista Blanco y Negro. Corría el año 1928. Celia pertenece a la mejor sociedad madrileña pero su visión de la vida es tremendamente crítica. Con este personaje la editorial Aguilar publicó una serie de libros que se ganaron el favor del público y en los que aparecían otros personajes fijos que acompañaban a la protagonista: Cuchifritín, Matonkiki, Patita y Mila. Así vieron la luz Celia, lo que dice; Celia en el colegio; Celia y sus amigos; Celia novelista; Celia madrecita. El manuscrito del último de ellos, Celia en la revolución, fechado en 1943 no vio la luz hasta 1987. 

El éxito de las entregas había sido apoteósico y de ahí el interés de la editorial Aguilar en publicar los libros, que fueron apareciendo y cosechando generaciones de lectores que seguían absortos las historias de la niña Celia, que iba creciendo, y sus choques con el mundo real, con el mundo de los adultos y con la forma de vida de la época, sobre la que ejercía una mirada implacable y crítica, trasunto de la propia autora y seguramente de su propia infancia. 

El personaje de Celia, unido ya para siempre a Elena Fortún y parte fundamental de la literatura infantil y juvenil en castellano, llegó a pasar a la televisión en forma de serie, en una producción de Televisión Española con la dirección de José Luis Borau y los guiones de Carmen Martín Gaite

Encarnación Aragoneses de Urquijo, verdadero nombre de la escritora (Madrid 1886-1952) pertenecía también a la clase más acomodada de la época y había estudiado Filosofía y Letras en un tiempo en el que pocas mujeres estudiaban, incluso las que tenían medios económicos. Se casó con el militar Eusebio de Gorbea y Lemmi. Ambos se exiliaron tras la Guerra Civil pues eran republicanos convencidos y Gorbea se suicidó en Buenos Aires en 1948. Antes de eso habían perdido al segundo de sus hijos. 

Oculto sendero es una novela de dudas, de indecisiones e incertidumbres. Lo que está bien según los usos sociales y lo que el corazón desea y necesita. La especial amistad de Fortún con Matilde Ras, sus tendencias sexuales, su ambivalencia a la hora de vivir y de pensar, sus contradicciones, todo ello aparece expuesto de una forma tan clara que es posible reconocer la humanidad de la autora en todo su recorrido. 

La edición del libro ha contado con una introducción y una selección bibliográfica que ocupan casi setenta páginas y que se antoja imprescindible para entender el contexto. Porque es el contexto el que nos arroja luz sobre el sentido del libro, sobre su contenido y su objetivo que no es otro que saldar una deuda consigo misma. Todo aquello que no me he atrevido a vivir en plenitud, todo aquello que puede ser contado pero no publicado. He ahí la gran paradoja de la obra que ahora ha resucitado Renacimiento con la aportación valiosísima de Nuria Capdevila-Argüelles y María Jesús Fraga, dos estudiosas de la vida y la obra de Elena Fortún. Ambas participaron en la antología crítica El camino es nuestro, con textos de Elena Fortún y Matilde Ras

No son las únicas que se han dedicado a reflexionar y escribir sobre ella, también lo hicieron Carmen Martín y Gaite y Marisol Dorao, profesora de la Universidad de Cádiz que publicó en 1999 Los mil sueños de Elena Fortún, anticipando ya esa dualidad que la autora presenta: la escritora de historias infantiles y la mujer atormentada que hablaba de sí misma como forma de conjurar sus fantasmas. 

Oculto sendero es un libro amargo y desesperanzado. Un testimonio que llama la atención sobre el significado de las renuncias y sobre la necesidad de vivir la vida de forma plena y sin atajos. En la misma dedicatoria de la autora se expresa ya esa intención: “A todos los que equivocaron su camino…y aún están a tiempo de rectificar”. 


Oculto sendero. Elena Fortún. Edición de Nuria Capdevila-Argüelles y María Jesús Fraga. Biblioteca Elena Fortún. Renacimiento. Sevilla, 2016. 

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