viernes, 9 de diciembre de 2016

Siete libros que he disfrutado leyendo en 2016


Me llamo Lucy Barton de Elisabeth Strout (Duomo / 1984, 16,80 euros). Una escritora con un pasado lleno de penurias convalece en el hospital con su madre al lado, en una última oportunidad para su reconciliación. Cualquiera de nosotros se ha preguntado en alguna ocasión si hizo todo lo que estaba en su mano para que la relación con su madre haya sido positiva. Las respuestas son muchas y las tuyas, como las mías, quizá no coincidan con las de la autora. Pero estoy segura de que pensarás en ello desde otro punto de vista. Te perdonarás a ti misma. Te entenderás mejor. Y la entenderás a ella. 


Tú no eres como otras madres de Angelika Schrobsdorff (Errata Naturae y Periférica / La Campana, 23,95 euros). La historia real de la madre de la autora, una judía de la burguesía berlinesa que vive una juventud liberada hasta que topa con el ascenso de los nazis. Este es uno de esos libros que lees y recomiendas. Y luego resulta que hay mucha otra gente que ha hecho lo mismo, leerlo y recomendarlo. La fuerza del boca a boca y la huracanada eficacia de los blogs de lectura (a los que los autores deberían agradecer su desinteresado esfuerzo) han hecho del libro un best-seller de los buenos, no de esos que nadie lee y que se colocan en la estantería sin deshojarlos. 


Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin (Alfaguara / 20,90 euros). Los cuentos de Lucia Berlin extraen su material, pasado por la ironía, de la dura vida de su autora: padre itinerante, madre fría, tres matrimonios fracasados, dependencia del alcohol, dolor y escaso reconocimiento en vida. En Lucia Berlin se halla una voz desposeída. Una persona aparentemente fracasada que se reconcilia con la vida a través de la memoria que dejan sus relatos. Todos los que escribimos sentimos que algo nuestro debería quedar, pero no todos tenemos el talento suficiente, esa varita mágica que nos distingue. En el caso de Berlin están esos personajes tratados con reverencia y con una mirada compasiva y brutal. 


Las dos señoras Grenville de Dominick Dunne (Libros del Asteroide) Nueva York, años cuarenta del siglo XX, una familia bien tiene que soportar que una corista se case con su hijo más querido. Como si fuera una crónica de sociedad bien hecha, un relato de esos que nos llaman la atención en las revistas de colores, aquí todo transcurre entre el lujo y la sordidez. Porque no es oro todo lo que reluce y porque el autor ha querido que las luces y las sombras tengan igual peso. El personaje de la segunda señora Grenville es brutal, una de esas mujeres inolvidables que bien podían protagonizar un foto-call o una soirée con ministros. 



En manos de las furias de Lauren Groff (Lumen) La historia de Lotto y Mathilde, dos jóvenes que viven una historia de amor y entrega durante más de veinte años. Pero el destino se impone y el matrimonio se tambalea. Las contradicciones surgen y también la tradición. Este es, de todos modos, un relato inquietante. La forma de narrar las relaciones entre los dos; la personalidad de cada uno de ellos; los entornos; las familias, todo tiene un aire de tremenda contrariedad, como si a cada paso estuviéramos esperando una llamarada, algo que eleve el tono de la narración y lo haga tan voluptuoso e incesante como una novela de misterio. 


A contraluz de Rachel Cusk (Libros del Asteroide). Una novela sobre cómo nos contamos historias y tejemos el relato de nuestras vidas. En sus páginas aparece una gran variedad de seres humanos a los que retrata con autenticidad y hondura. Hablar, hablar, hablar. Decir lo que somos, salir de nosotros mismos, comunicarnos, verbalizar. Dicen que las personas necesitan hablar y descubrirse. Que, cuando las palabras se guardan y se esconden, algo se pudre, se muere, se convierte en detritus. La capacidad de la protagonista para escuchar y aprovechar lo que escucha es un elemento que nos recuerda a las contadoras de cuentos clásicos de la historia. Pero los conflictos son actuales, terribles, llenos de verdad, de fuerza, de emoción. 


Una vista del puerto de Elizabeth Taylor (Gatopardo ediciones). Las relaciones afectivas y familiares en las clases medias y altas británicas, a partir de la vida en un pequeño pueblo de la costa inglesa, durante los años posteriores a la segunda guerra mundial. Tener un amante, ocultar el amor, fisgonear lo que pasa en la casa de al lado, contemplar la vida de los otros desde un burladero aparentemente apacible. Ser normal. Ser diferente. Estar a tono con lo que todos esperan de ti, convertirse en algo que nunca has querido ser. Sufrir y soñar, todo en uno. El arte y la vida, a la espera. Difícil decisión, difícil encuentro de expectativas. Este libro no es lo que parece, que no te engañe su apacible portada. 

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