martes, 10 de mayo de 2016

"Viaje a Virgenia" de Armen Melikian

Para que luego digan que no existe la Tercera Cultura. Que la mezcla, la unión, la simbiosis, entre Ciencias y Letras no es una realidad. Basta conocer el itinerario profesional del autor de este libro, de "Viaje a Virgenia", con cuyo título hay que tener cuidado, porque el ordenador se empeña en escribir "Virginia" y el buscador te remite a Virginia Wolff, cómo no. 

Armen Melikian (1963) se dedicaba arduamente a las ciencias exactas, en concreto a las matemáticas, la geometría analítica, la física matemática y la topología, cuando decidió subvertir su tarea y adentrarse en el proceloso mundo de la literatura. Desde Los Ángeles (California, USA) donde vive, ha lanzado este libro que, hasta este momento, ya ha obtenido un buen número de reconocimientos y premios. 

De título original "Journey to Virginland" el libro, que ha traducido al castellano para la editorial Armaenia Elia Maqueda López, es una auténtica rareza. Como todas las rarezas te puede gustar o no. Puede suponerte un auténtico coñazo o degustarlo con fruición. Puedes reírte o aborrecerlo. No te dejará indiferente, eso seguro. Desde el principio observarás que la intención del autor es provocar, removerte en tu butaca, epatar, fastidiarte el descanso, literalmente. Así conocerás al héroe de la novela, un héroe atípico, un antihéroe, que responde al expresivo nombre de Can, que quiere conocerse a sí mismo para poder entender el mundo y que quiere un mundo a su medida, como suele ocurrir a todos los héroes heroicos que la literatura y la vida nos ofrece. Virgenia, ojo, no Virginia, será su mundo. Y allí se establecerá la medida, la forma, el caos y el cosmos, de toda su existencia. 

Bajo esta hilarante envoltura, con un lenguaje a veces soez, otras críptico y, las más de las veces, irónico y satírico a partes iguales, el libro contiene una cruel crítica, llena de elementos eruditos, de fantasmas conjurados y de pensamientos transversales, acerca de la estructura social y política en la que vivimos. Sus tótem se contemplan sin pizca de adoración, más bien con una iconoclastia que se hace preguntarte si, en realidad, todos los ídolos no tienen los pies de plomo. Una tragicomedia, como ha sido definida, en la que no faltan ingredientes "mundanos" y otros de un plano más elevado, más espiritual, aunque, a la postre, pueden llegar a mezclarse en un cóctel plagado de sorpresas y que exige cierta alerta a la hora de degustarlo. No todos los estómagos estarán prestos a saborear este Virgenian al otro lado del espejo. Pero, si lo haces, puede que la gastritis merezca la pena. 

Viaje a Virgenia. Armen Melikian. Editorial Armaenia. Traducción de Elia Maqueda López. Ilustración de cubierta Eduardo Bertone. Marzo de 2016. 

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