sábado, 7 de mayo de 2016

"Huérfanos de Dios" de Marc Biancarelli

La portada  y la contraportada del libro es un fragmento de un cuadro de Eugene Delacroix, pintado hacia el año 1824 y titulado "Jeune orpheline au cimetière". La imagen acierta al retratar a una joven en asombroso estado de contemplación de algo que no nos es dado conocer. Extrañeza y asombro que se reflejan en sus ojos oscuros, en la boca entreabierta, en la postura de su cuello, vuelta hacia un lado. 

Esta es la carta externa de presentación de "Huérfanos de Dios", el libro de Marc Biancarelli que acaba de publicar la editorial Armaenia, con una traducción de Antonio Roales Ruiz. 

Tendríamos que empezar acercándonos a la figura del autor, el profesor de corso Marc Biancarelli, cosecha de 1968, que ha desarrollado una amplia obra literaria en la que hay poesía, cuentos, obras de teatro, novelas y también crítica literaria, ese territorio difícilmente acotable en el que uno cuenta lo que lee y lo que significa esa lectura. La obra de Biancarelli está escrita en corso, con la excepción casi única de este libro, que se redacta en francés y que ha obtenido ya dos importantes premios, el Prix révélations de la SGDL 2014 y el Prix du Livre Corsé 2015. 

"Huérfanos de Dios" es un libro relativamente corto, 222 páginas, pero intenso, en el que el uso del lenguaje es el elemento que más llama la atención de inmediato. Un lenguaje al mismo tiempo frío y apasionado; cortante y sin concesiones por un lado y, por otro, inevitablemente lleno de matices que amplían, explican, denotan y rodean a los personajes y a los hechos de una manera cierta, como si un haz de nubes contuviera, en torno al suelo, los trozos dispersos de las vidas rotas. 

No es un western, aunque puede parecerlo. No es una novela de aventuras tampoco. Su carácter de epopeya se ve, asimismo, constreñido por un manojo de hechos violentos que no se exaltan ni se justifican. El tono es vibrante y lleno de recovecos que pueden arañar al lector a poco que se deje. La protagonista, la joven campesina Vénérande, no es una damisela, sino alguien acostumbrado al sufrimiento y a guardarse las quejas. La venganza es su móvil y su dolor inicial la terrible agresión que los Santa Lucia han perpetrado con su hermano. En este triángulo, ya suficientemente lleno de posibilidades, ha añadido el autor a un asesino a sueldo, salvaje y destructor, L´Infernu. 

Córcega es el espacio en el que todo transcurre. El siglo XIX es el eje temporal. Ambos son detalles que no pueden obviarse pues lo que sucede está incrustado en el telón de fondo histórico y social de esa época y de ese lugar concreto. Imposible imaginar la historia en otro contexto porque tierra, personajes, momentos y emociones, forman una mezcla indisoluble que la literatura convierte en narración. 

Huérfanos de Dios. Marc Biancarelli. Título original: Orphelins de Dieu. Editorial Armaenia. Colección Narrativa. Libro 1. Traducción de Antonio Roales Ruiz. Primera edición enero de 2016. 


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