martes, 8 de enero de 2013

El flamenco en la escuela: pasado, presente y futuro. Primera Parte


Las primeras experiencias de flamenco en la escuela tienen lugar inmediatamente después de promulgada la LODE (1985). En 1986 y 1987 ya hay maestros y profesores que están trabajando el tema con sus alumnos de la antigua EGB o del BUP. En este segundo caso, llegó a formar parte de los contenidos de algunas EATPs, materias de libre configuración que completaban el currículum del Bachillerato Unificado Polivalente. En cuanto a la EGB, se realizaron experiencias interdisciplinares, en lo que se llamaba Segunda Etapa, esto es, sexto, séptimo y octavo. Por mi parte, durante 5 años, desde 1987 a 1992, llevé a cabo una experiencia que abarcaba contenidos de Lengua, Literatura, Geografía, Historia, Música y Arte, con un grupo de veinticinco alumnos en un centro de un barrio dormitorio de Sevilla, sin tradición flamenca alguna. Se trataba de un proyecto de innovación educativa titulado “La cultura andaluza a través del flamenco, la poesía y el arte”, que tuvo muy buenos resultados y fue una experiencia motivadora para todos. 

        Quiere esto decir que se trata de experiencias muy tempranas, anteriores a la reforma educativa. Además de ser pioneras, también eran dispersas, discontinuas y se llevaban a cabo de forma aislada en el mapa escolar de Andalucía. No sólo de Andalucía, hay que aclarar, también las hubo en Extremadura y en la región de Murcia. Allí habían tenido un precedente que todavía existe: las charlas para escolares dentro del Festival de Cante de Las Minas, dentro de un ciclo divulgativo que se llamó “Flamenco con Cuchara” y que se inició en el lejano año de 1962. Este Festival tiene un aire precursor en muchos aspectos y también revolucionario, pues, por ejemplo, logró sacar a la luz los olvidados estilos de Levante o, para ser más exactos, dentro de esta denominación genérica los que se llaman cantes mineros (cartagenera, levantica, taranta, minera).  

       El interés por enseñar flamenco en las escuelas e institutos vino de personas que ya tenían alguna vinculación o conocimiento de este arte. Maestros y profesores que pertenecían a peñas flamencas, que escribían letras de cante, que cantaban ellos mismos. El paradigma de ese interés viene a ser el maestro de Mairena del Alcor y cantaor de reconocido prestigio Calixto Sánchez, a quien hay que situar en la vanguardia de este movimiento y agradecer su dedicación primera a la enseñanza del flamenco en las aulas. La escuela aneja de Sevilla fue el lugar que, en el año 1986, contempló la puesta en práctica de unas horas de clase dedicadas a enseñar este arte a los alumnos. Fruto de ese esfuerzo por transmitir el flamenco básico a los alumnos fue el trabajo conjunto con José Luis Navarro que se tituló “Aproximación a una didáctica del flamenco”, publicado por la Consejería de Educación en 1988. En esta obra, que tenía un librito y un CD, se recogían los diversos estilos y se acompañaban de unos ejercicios prácticos de palmas, nudillos y guitarra. Como anécdota os diré que estuve presente en muchos momentos de las grabaciones y fui testigo de las dificultades del fallecido guitarrista de Lebrija Pedro Bacán para poder grabar el toque por sevillanas. Al final hubo que recurrir a Manolo Franco, otro guitarrista consagrado, que fue quien grabó por fin estos cantes, que dominaba perfectamente por su labor como acompañante en grabaciones de solistas y grupos de sevillanas.
 
       Esta actitud divulgadora del flamenco se dio, al mismo tiempo, en otros lugares de Andalucía, auspiciada por personas diferentes, sin que entre ellas hubiera contacto, acuerdo o relación. Pareció tratarse de una natural reacción muy enlazada con la reforma educativa que propugnaba la defensa y el conocimiento de la Cultura Andaluza. Cualquiera que haya vivido aquellos años ochenta recordará como toda la escuela era un ámbito efervescente, que contemplaba experimentaciones en muchos aspectos, una nueva escuela que establecía otras formas de enseñar y aprender.
 
       Así Agustín Gómez en Córdoba, Ana María Incertis en Granada, Paco Moyano y Paco González en Palma del Río, Manolo Herrera en Los Palacios, Andrés Bernal en Puerto Real, Ricardo Rodríguez Cosano en Lebrija, José Cenizo, entre muchos otros, fueron los pioneros de este movimiento.

        De forma paralela a estas experiencias personales, la Consejería de Educación creó el Departamento de Cultura Andaluza dentro del Instituto Andaluz de Formación y Perfeccionamiento del Profesorado. Los contenidos del Programa de Cultura Andaluza abordaban todos los aspectos: geográficos, históricos, antropológicos, artísticos, etnográficos, musicales, de Andalucía, con el fin de que se incluyeran de forma transversal en los currícula de las distintas áreas. El concepto de Cultura Andaluza englobaba, pues, lo referente al Flamenco.

        Esto es un paso importante en el desarrollo normativo que va a servir para amparar la introducción del flamenco en las escuelas. De esa forma, se establecía la continuación de los Talleres de Cultura Andaluza, así como se intentaba potenciar la formación del profesorado y señalaba que los profesores que aprobaran las oposiciones en Andalucía tenían que realizar un curso de inmersión en esta Cultura. Recuerdo haber impartido el módulo de flamenco en estos cursos que se dirigieron a los maestros, aunque por escaso tiempo.

       El Programa de Cultura Andaluza definió unos proyectos de actuación, algunos de los cuales son muy conocidos y dejaron materiales para usarlos en las aulas: Poetas en el aula, Literatura Oral, Teatro en el Aula, Narradores en el Aula, Nuestros Clásicos, todos ellos formaban parte del Programa Juan de Mairena. Otros programas fueron el Proyecto Demófilo, Pintores en el aula, Escultura en el aula, Música en el aula y Programa Maimónides.

         Además de estas iniciativas centralizadas en la Consejería de Educación, el Programa de Cultura Andaluza dedicaba un apartado a la Innovación Educativa, señalando que se potenciaría la participación del profesorado, a través de Proyectos Educativos y Seminarios permanentes, en trabajos que tuvieran como objetivo el estudio y aplicación de los temas de Cultura Andaluza en el aula.

 (Conferencia de Catalina León Benítez, Jerez de la Frontera, 2008) (Continuará) 

3 comentarios:

  1. Hola Catalina.
    Enhorabuena por tu blog. Es fantástico.
    Soy maestra de primaria y estoy elaborando un blog de flamenco en la escuela.
    Si pudieras ayudarme con contenidos te lo agradecería.
    Muchas Gracias
    Reyes Barea

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  2. Gracias Reyes. No tengo problema en ayudarte. Concrétame un poco que es lo que precisas.

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  3. Me gustaría tener contenidos para descargarme sobre flamenco( historia, compás,proyectos realizados en la escuela , todo para adaptarlo principalmente a primer y segundo ciclo de primaria) para alimentar mi blog.
    Muchas Gracias
    Reyes.

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