miércoles, 31 de octubre de 2012

Un premio para Laura

 



Laura Gallego García es una de las autoras más seguidas y admiradas por los niños y jóvenes, aunque sus libros los lee toda la familia. Proporcionan diversión, fantasía, buenos momentos...Nos trasladan al mundo de la imaginación, ese mundo que nunca debemos perder. Nuestros niños se quedan embobados con las historias que cuenta y con sus personajes inventados y sus historias. Con su último libro "Cuando los árboles cantan" ha ganado el Premio Nacional de Literatura de Infantil y Juvenil 2012, un premio muy merecido del que nos alegramos todos aquellos que la seguimos y valoramos.

He aquí una reseña biográfica de esta autora:

Laura Gallego García nació el 11 de octubre de 1977 en Quart de Poblet (Valencia). A los once años comenzó a escribir con su amiga Miriam, la que sería su primera novela sin publicar, Zodiaccía, un mundo diferente (disponible en su página web). Su primera novela publicada fue Finis Mundi (1999), seguido por títulos como Mandrágora (Editorial Pringston), pero obtuvo mayor popularidad con su trilogía Crónicas de la Torre (Crónicas de la Torre I: El valle de los lobos, Crónicas de la Torre II: La maldición del Maestro, Crónicas de la Torre III: La llamada de los muertos y un ejemplar sobre la vida de uno de los personajes: Fenris, el elfo). En 2004 comenzó a publicar su segunda trilogía, titulada Memorias de Idhún (Memorias de Idhún I: La Resistencia, Memorias de Idhún II: Tríada, Memorias de Idhún III: Panteón), cosechando su mayor éxito hasta el momento, con más de 750.000 ejemplares vendidos. En 2004, también, se publicó La hija de la noche. Después de esta exitosa trilogía ha publicado varios libros: La Emperatriz de los Etéreos (2007), Dos velas para el diablo (2008), Sara y las goleadoras: Creando Equipo (2009), Alas negras la continuación de la exitosa novela Alas de fuego (2004), los otros cinco tomos de la saga "Sara y las Goleadoras" (Las chicas somos guerreras, Goleadoras en la liga, El fútbol y el amor son incompatibles, Las Goleadoras no se rinden y El último gol). En octubre de 2011 publicó "Donde los árboles cantan" y en marzo del 2012 publicó "Mago por casualidad

domingo, 28 de octubre de 2012

Bette

 



(Preciosa foto de Bette Davis cuando era una aspirante a actriz)


Confieso que el cine me salva de las horas más bajas y reafirma mi alegría en los tiempos mejores. Estos días he vuelto a ver "Eva al desnudo" esa magnífica película de Mankiewick con la gran, gran , grande Bette Davis, seguramente la fea más hermosa del cine. Su biografía personal y profesional es un ejemplo de superación, de confianza en sí misma, de voluntad... Algunas de sus películas están en mi retina desde siempre. Su cine es de arte con mayúsculas. 

"Jezabel", "La carta", "La loba", son, junto a "Eva al desnudo" las películas que más me gustan de las que hizo en su larga carrera. De vez en cuando las veo y siempre es un disfrute. Querida Bette...

viernes, 26 de octubre de 2012

Soberbia y humildad

Todas las personas que se perciben a sí mismas como un compendio de defectos y virtudes, en variable proporción, saben lo que es el agradecimiento. Hay un refrán que a ello se dedica: "De bien nacidos es ser agradecidos"
Cuando te otorgan un premio, una distinción, lo primero que tiene uno que saber es que, probablemente, hay mucha otra gente que también lo merecía y, lo segundo, agradecer el galardón a aquellos que te lo conceden.
Rechazar un premio es de mala educación. Pavoneares de ese rechazo es, además, signo de petulancia  y de engreimiento. Los engreídos no me gustan. Prefiero la sensatez discreta de los talentos verdaderos. Javier Marías no es un autor que me guste. Lo mejor de "Los enamoramientos" son las primeras cinco páginas, el resto me sobra. Yo nunca le hubiera dado el premio nacional de Narrativa. Y, por lo que se ve, he acertado.
La cara de esa actitud soberbia y engreída de Marías la han puesto los premiados con los premios Príncipe de Asturias que esta tarde se han entregado en Oviedo. Ah, Oviedo...Es una ciudad maravillosa, que me gustó muchísimo cuando la conocí hace años. Ese nublado que siempre la cubre, creando un microclima especial, su gente, su historia, sus edificios, esos monumentos que estudié en la carrera...La ceremonia la veo todos los años, porque me gustan sus ritos y sus discursos. Siempre hay alguien interesante entre los premiados y los discursos están llenos de humildad y sentido común. No se sienten tan importantes como para rechazar un premio y dar la nota.
Más bien, ponen la nota humana, llena de talento, en la tarde de octubre.
 



miércoles, 24 de octubre de 2012

Notición: Vuelve Manolito

(Noticia tomada de Canarias7.es)

Elvira Lindo lanza en noviembre "Mejor Manolo", el regreso del inimitable Manolito Gafotas después de diez años, según ha anunciado hoy en su blog la escritora, que confiesa: "`Espero que os haga tanta ilusión como a mi!".

Manolito Gafotas nació como personaje radiofónico en 1988, y posteriormente saltó al mundo literario con el primer libro de la saga, "Manolito", en 1994.

A éste siguieron seis más, todos ellos ilustrados por Emilio Urberuaga: "`Cómo molo!: Otra de Manolito Gafotas" (1995); "Pobre Manolito" (1996); "Los trapos sucios de Manolito Gafotas" (1997), Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil; "Manolito on the road" (1998); "Yo y el imbécil" (1999); y "Manolito tiene un secreto" (2002).

La ingenuidad crítica con la que Manolito Gafotas, un niño de clase media trabajadora del madrileño barrio de Carabanchel (Alto), descubría el mundo de los adultos cautivó dentro y fuera de España (desde Irán a Vietnam), otorgando una enorme popularidad a la autora, que también vio una versión cinematográfica de su creación.

Elvira Lindo ha anunciado el lanzamiento del libro en noviembre, incluyendo en su blog la portada de la nueva publicación con el siguiente mensaje: "Queridos amigos, aquí os dejo la portada de un nuevo Manolito. Un Manolito con dos años más. Sale en noviembre, pero !ya está a toda máquina!. Espero que os haga la misma ilusión que a mi".

Qué gran noticia¡¡¡¡
Soy una gran seguidora de Manolito Gafotas. He leido todos sus libros y espero impaciente que salga "Mejor Manolo". Espero que no me defraude. La adolescencia es una edad difícil.

Los niños del último banco


Los niños del último banco

Quién encierra una sonrisa

Quién amuralla una voz…

 (M.H.)

 Hubo una vez un poeta que escribió: “Cuando yo era niño, era invisible. Era uno de esos niños en los que nadie repara, a los que nadie escucha ni oye, uno de esos niños que nunca tienen sobresaliente, ni diplomas, ni premios escolares. Era uno de esos niños del último banco que molestan porque no existen”.

El poeta escribió esto porque era diferente a otros niños, lo mismo que fue diferente cuando se hizo adulto. A veces la diferencia constituye una muralla insalvable entre las personas. El poeta, de niño, como todos los niños, detectaba con claridad que no tenía sitio en el conjunto del aula, que no tenía amigos y que no hallaba lugar donde expresarse. Por eso, cuando creció, decidió escribir versos y publicar libros, aunque esto es algo que no todos los niños invisibles pueden lograr.

 Resulta que, en las escuelas y en los institutos, tenemos niños de esos. Pasan de curso en curso, de aula en aula y nadie les ha dado una palmada en la espalda. Ningún maestro o profesor les ha dicho: “Muy bien, ese es un dibujo muy bonito”, o “Eso que has escrito es interesante”. Los maestros y los profesores no saben qué hacer, a veces, con ellos y, mientras tanto, pasan los días y las semanas, pasan las horas, y los niños miran por la ventana de las aulas, miran al patio o a los jardines porque no entienden nada de lo que pasa en la clase. En algunos colegios ni siquiera hay jardines a los que mirar o los que hay no tienen hermosos árboles, ni setos, ni rosales. Estos niños no conocen a Cervantes, ni entienden la raíz cuadrada, ni saben nada de la tabla periódica ni de los volcanes.

 Es muy difícil para los niños ser invisibles, no tener papel ni sitio que ocupar, ser únicamente un nombre y dos apellidos, a veces dos apellidos o uno sólo. Todo el mundo necesita ser algo, hacer algo bien, tener un momento al día, algunos momentos a lo largo de los días, en los que ser partícipe de alguna cosa, protagonista de alguna historia. Pero esto es, para algunas personas, francamente difícil.

No queremos que haya niños invisibles en las aulas. No queremos que, en las escuelas, haya niños que pasen por ellas sin notar el vértigo de aprender. No queremos que, en los institutos, los niños oigan clases de chino un día tras otro. Porque todos los niños son nuestros niños. Porque todos los niños tienen derecho a conocer y a tener un buen maestro.

Por eso creemos que, entre todos, tenemos que hacer el trabajo complicado de procurar que la atención a cada niño, con sus peculiaridades y características propias, sea posible. No siempre se disponen de los recursos adecuados y en muchas ocasiones la voluntad del profesorado se encuentra con grandes dificultades. Pero el empeño debe ser mayor que la dificultad porque esos niños, todos los niños, necesitan que el conocimiento, la cultura, el saber y todo lo que estos conceptos llevan consigo, forme parte de sus vidas.
 ¿Qué tal si nos ponemos de acuerdo para intentarlo?

 (En el Día de la Discapacidad, 3 de diciembre de 2007)

Catalina León
(textos recuperados) 

martes, 16 de octubre de 2012

Preciosos libros

Octubre llega lleno de nuevos y bonitos libros. Son diferentes, tienen temáticas variadas y hay para todos los gustos. Algunos se dedican expresamente a los jóvenes, que son un público ávido de emociones, cuando se produce el milagro de que se conviertan en lectores habituales. Otros están avalados por algún premio, aunque sabéis que eso de los premios a veces encierra tales intríngulis que es mejor no pensarlo. Por otra parte, están también los que tienen unas portadas tan sugerentes que resulta difícil no comprarlos y leerlos. No todos podrán caer en nuestras manos y, salvo que hubiera cerca de casa una biblioteca de esas que se ven en las películas americanas, llenas de novedades, se quedarán sin leer. Pero, al menos, os iré trayendo a este blog la reseña de los que sí lea y también las portadas de muchos. Quién sabe si, al verlas, os sentiréis atraídos por bucear en su interior y los buscáis por ahí hasta tenerlos en vuestras manos. En todo caso, esas portadas que he elegido son tan atractivas que merce la pena verlas.
 


domingo, 14 de octubre de 2012

Mi Triana

Cuando piso tu suelo cada tarde; cuando recorro entera palmo a palmo tu amada geografía; cuando grabo en mi oído los sonidos que son tu santo y seña; cuando te pienso; incluso cuando, desde muy lejos, recuerdo tu silueta, tu gesto y tu desplante. Siempre en todo momento estás dormida.

¡Cuánta gente te quiso! Escribieron tu nombre sin pereza, esperaron al lado de tu lecho, princesa de ojos grandes, surcada por las aguas de este río, el que sembró de versos el poeta más romántico antes de encaminarse hacia lo oscuro. Siempre duermes.

Desde hace muchos años, espero que despiertes, que abras los ojos al tiempo que vivimos, que nos ofrezcas tu mejor perfil, tu cara animosa, tu palabra valiente. Pero no te despiertas, no lo haces.

Te amenazan las grúas, se pierden los proyectos y nadie sabe dónde. Se olvida tu pasado y no hay ningún futuro que pueda avistarse entre tu cielo. Estás abandonada. Estás sola. Dormida.

Espero que despiertes. No es posible que tanto dure un sueño. Y entonces te abrirás, como una flor que recibe el rocío de la mañana. Entonces te veremos como eres. Sin ese velo de dejadez que ahora te cubre. Mi Triana.
 
(Fotografía realizada por Antonio Mesa León)

viernes, 12 de octubre de 2012

Día nacional de España

Feliz, fecunda, entrañable España, la de Machado, Antonio y Manuel. La de Velázquez, El Greco, Murillo, Dalí, Picasso o Joan Miró. La España de Zuloaga, la de Vázquez Díaz, la de Manuel de Falla. La de Cernuda, Lorca, Hernández, Altolaguirre o Gerardo Diego. La de Pardo Bazán y Rosalía de Castro. La España de Chaves Nogales. La de Unamuno y Valle Inclán. La España del Cantar de Mío Cid, la de Platero, La Celestina y el Buscón. La España del valle del Jerte, la Pedrera, la Caleta o  los Toruños. La España de tierra adentro y la de la costa. La España de ultramar. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Digo poesía

Parece que la poesía es algo tan minoritario que pasamos los días sin asomarnos a ella. Puede ser. Cuando yo era pequeña, sin que nadie me lo impusiera ni me lo indicara, me gustaba muchísimo recitar en alta voz. En realidad, yo quería ser actriz, o cantante, o las dos cosas. Y actriz de teatro, no solamente de cine. Hice teatro en mi juventud durante algunos años y, por supuesto, también en el colegio, de niña. Algo tendrá que ver con esta afición el hecho de que me gusten tantísimo los discursos. La palabra, en suma, dicha de la mejor forma posible, para que brille y se luzca, con el tono apropiado, con el énfasis preciso.
Pero yo hablaba de poesía y lo hacía al hilo de un libro que acabo de encontrarme en mi biblioteca personal. Es una selección de poesía a cargo del poeta y profesor Carmelo Guillén Acosta. Recoge poetas y poemas entre los años 1935 y 2000. Está publicado en la colección Novelas y Cuentos de la editorial Casals, en 2003.
Lo leeré estos días y traeré aquí algunos de los poemas que más me gustan.

martes, 9 de octubre de 2012

Un Nobel para Joyce

En los mentideros de Internet se van oyendo ya los nombres de los posibles candidatos al Nobel de Literatura. En las quinielas están Murakami, Kadaré o Philip Roth. Alguien susurra el nombre de nuestro Muñoz Molina o de Javier Marías...
En una de esas quinielas he visto el nombre de Joyce Carol Oates y por ella hago mi apuesta. No sé si estás de acuerdo, pero, si has leído sus libros tendrás en tu retina su potencia, su dominio del lenguaje, su fortaleza como escritora convencida. Algunos de esos libros son emocionantes, otros, simplemente entretenidos, muchos son estremecedores.
Hace ya mucho tiempo que el Nobel de Literatura me trae autores que desconozco o que conozco poco. Si este año gana Joyce Carol Oates me alegraré.
 

    

lunes, 1 de octubre de 2012

Nora

Abro una de las estanterías de cristal de mi biblioteca, todas ellas de color rosa palo, y encuentro este libro: "Casa de muñecas", leído tantas veces y escrito por Henrik Ibsen. Es una edición gastada, de bolsillo, de la editorial Novelas y Cuentos. En la contraportada aparece el autor, en su madurez, con poblada barba negra. La edición se hizo con motivo de los cien años del estreno de esta obra de teatro que supuso, como dice el librito, la consagración de Ibsen como dramaturgo. Ahora me viene a la memoria que he leído muchísimas obras de teatro. Creo que había una colección que se llamaba así, Teatro, y que contenía todo lo clásico y lo contemporáneo, tanto de escritores españoles como extranjeros. Ya no conservo esos libritos, salvo, seguramente, uno de ellos, "Llama un inspector" de Priestley, una de mis favoritas entre todas las obras que leía. Me gustaba mucho leer teatro, aunque ahora no suelo hacerlo. José Luis Sordo, mi amigo del Club Mente Joven y del Instituto, me traía los libritos de Madrid, donde empezó a estudiar Económicas. El libro me costó, en su día, 340 pesetas, es decir, dos euros de hoy. Estoy segura que, salvo en los saldos más rebajados, no compraría ahora mismo ningún libro por ese precio, ni siquiera uno humilde de bolsillo. Para que veamos adónde nos ha llevado el euro...
Gracias a que anoto en los libros mi nombre, el lugar y la fecha de compra, puedo escribir que lo compré en 1980. ¿Tan joven y ya metida en estos berenjenales del teatro de autor? Pues sí, seguramente fue la época en la que trabajaba como actriz en el grupo Silepsis y participaba en los montajes que hacíamos por los pueblos, generando a veces la irritación de nuestras familias porque eran obras supermodernas o versiones de clásicos pasados por el existencialismo y el método Stanislawski. 
El personaje de Nora, protagonista de la obra, me pareció siempre impresionante. Resulta muy difícil tener carácter, como ella, cuando se ha estado dominada primero por el padre y luego por el marido. Envidio todavía la fuerza de Nora para cambiar de vida, a pesar de los inconvenientes sociales y personales. ¿Quién es capaz de hacerlo, al fin y al cabo?. Más que feminista, me parece una obra que denuncia los compromisos sociales, que nos asfixian y nos obligan a llevar una vida que no queremos y a hacer cosas que no nos gustan. Es interesante ver cómo el personaje de Nora va cambiando y haciéndose fuerte a medida que la obra avanza, pues no es una fortaleza de cartón piedra, sino que se percibe como auténtica. ¿Existe?
Creo que no he llegado a ver, hasta la fecha, esta obra de teatro en un escenario. Sí en televisión, aunque puedo decir que no es lo mismo que leerla. Cuando una lee puede imaginarse los personajes mil veces mejor que viéndolos, por eso creo que el teatro leído me gusta tanto.