miércoles, 28 de marzo de 2012

El milagro de los pinos

Dedicatoria: a los niños y niñas del Averroes

            El patio de recreo era enorme, gigantesco. Estaba cercado de una valla de alambre, provisional, que dejaba ver el campo alrededor y las casas que ya empezaban a construirse y que, andando el tiempo, lo rodearían completamente. En el patio no había sombra, el sol caía de plano, únicamente aliviado en la zona del porche, estrecha y alargada. Por eso, los niños decidieron que había que plantar árboles, pues ese barrizal les resultaba poco atractivo para jugar, incluso no eran capaces de recorrerlo entero ni mucho menos llegar hasta el final, a la zona en la que quedaban todavía restos de la obra de construcción, ladrillos rotos y piedras sueltas. Fueron los niños los que dijeron a los maestros que ese patio sin árboles les parecía muy triste y además no les dejaba pasear ni jugar a gusto, pues el sol era muy molesto durante muchos meses del año.


                Así que, de acuerdo con algunos maestros, buscaron en un vivero cercano unas bolsitas con pinitos para plantar. Todo se preparó a conciencia. Se buscaron muchas bolsitas que pagaron los padres de su propio bolsillo, pues sus hijos les habían contagiado el entusiasmo. El día dispuesto para la plantación resultó que llovía, porque era uno de esos otoños extraños en que la climatología y la geografía son la misma cosa, así que hubo que aplazarlo, con la consiguiente desilusión de todos y el disgusto del director, que tenía guardados los pinitos en un cuarto al lado de la sala de profesores y oía las quejas de algunos por el sitio que ocupaban las bolsitas. En el segundo intento hubo suerte.

Amaneció un día espléndido de sol y, desde muy temprano, todos, o casi todos, porque siempre hay alguien que se pregunta ¿y esto para qué sirve? ¿No es mejor que yo siga haciendo mis cuentas de multiplicar como todos los días?, casi todos, digo, se dispusieron a convertir el patio en otra cosa. En realidad, no podemos llamarlo patio, más bien, campo cercado, recreo salvaje o algo parecido. Un día hasta salió en la prensa porque, al no tener vallado, sino un pequeño alambre roto por algunas zonas, se llenó de ovejas que pasaban por allí y decidieron darse una vuelta por el interior, a saber si aquello no era una antigua cañada y los animales buscaban lo que había sido suyo antes, como aquellos elefantes de una película, no recuerdo ya el título.

 Se cavaron unas zanjas y se preparó el suelo. Los niños habían llegado equipados con monos, delantales, gorros y guantes de goma. Tenían cubos de plástico, palas, picos, tijeras de podar, en fin, instrumentos de todas clases que manejaban los mayores, pues a los pequeños sólo se les permitía utilizar la tierra y esas pequeñas palitas de la playa con la que suelen hacer castillos de arena. En los huecos arados se colocaron las bolas de tierra con las raíces de los pinitos y ya sólo hubo que calcular las distancias, tapar los agujeros, cuidar de que no se amontonaran en un solo espacio…

 Los niños, desde aquel día, pasaban horas contemplando sus pinos, pues cada uno sabía muy bien cuál había plantado. Animaban a las plantas a crecer con sus comentarios y las regaban, incluso hubo quien se pasó con el agua y ahogó al pobre pinito. Pasados unos meses se vio que muchos de esos pinitos no iban a crecer nunca y alguien dijo que las plantas de los viveros son un engaño, que no sirven para nada. Sin embargo, una docena de pinos logró salir adelante, crecieron y allí continúan todavía, incluso ahora, cuando ya el patio tiene pistas deportivas, es un patio de verdad, no transitan ovejas y los maestros que hicieron posible aquel milagro, y los niños que creyeron en él, ya no están, ni se sabe por dónde anda cada uno.


martes, 27 de marzo de 2012

Sostiene Tabucchi

Antonio Tabucchi

(Reseña ante su fallecimiento)
Antonio Tabucchi (Vecchiano, 1943-Lisboa, 2012) se ha impuesto como el mejor escritor italiano de su generación y goza de un amplio prestigio internacional: un escritor «situado a la cabeza de la literatura europea» (Miguel García-Posada), que ejerce «una fascinación sin par», en palabras de José Cardoso Pires. Ha sido galardonado con los premios más prestigiosos, entre ellos el Pen Club, el Campiello y el Viareggio-Rèpaci en Italia; el Prix Médicis Étranger, el Prix Européen de la Littérature o el Prix Méditerranée en Francia. También ha sido nombrado Officier des Arts et des Lettres en Francia y Comendador da Ordem do Infante Dom Enrique en Portugal. En Anagrama se han publicado Dama de Porto Pim, Nocturno hindú, El juego del revés, Pequeños equívocos sin importancia, La línea del horizonte, Las tentaciones de Jerónimo Bosco, Los volátiles del Beato Angélico, El ángel negro, Réquiem, Sueños de sueños & Los tres últimos días de Fernando Pessoa, Sostiene Pereira, La cabeza perdida de Damasceno Monteiro, Piazza d’Italia, Se está haciendo cada vez más tarde, Tristano muere, Auto­­biografías ajenas, El tiempo envejece deprisa y los ensayos de La gastritis de Platón y La oca al paso.

En la Lisboa del Pessoa que tanto amó, en la ciudad blanca de los heterónimos que alimentaron su obra, acabó este domingo la vida de Antonio Tabucchi. El escritor italiano con alma portuguesa, gran maestro de la narración breve, falleció con 68 años a causa de una "larga enfermedad", eufemismo al que recurrieron sus editores de Feltrinelli para no citar el cáncer. Combatir la violencia gratuita y el terror del Estado fueron los anhelos de este narrador lúcido y comprometido con el rechazo de la violencia y la defensa de las libertades que se consagró con novelas como 'Sostiene Pereira' o 'El tiempo envejece deprisa'. Eligió Tabucchi vivir y morir a la sombra de Pessoa y sus funerales se celebrarán el próximo jueves en la capital lusa, según anticipó su viuda, María José Lancastre.
Profesor de literatura portuguesa, Tabucchi era un excelso conocedor de la obra de Fernando Pessoa y de su universo, que convirtió en alimento y motor de su propia obra. La alteridad de Rimbaud -"yo soy otro"-, fue el combustible de la narrativa de este italiano de alma lusa. "Es algo que anticiparon Rimbaud y Nerval, en lo que insisten el Unamuno de 'Niebla', Piradello, Freud o el Machado de 'Juan de Mairena'. Luego llega Pessoa y lo radicaliza. Es un punto terminal, como lo es Beckett para el teatro, de modo que al escribir no puedes prescindir de este concepto de pluralidad", sostenía Tabucchi.
Enseñó portugués en Estados Unidos y Francia y tradujo al italiano y difundió en su idioma materno la obra del genio portugués. Vertió al italiano el fundamental 'Libro del desasosiego' en 1987 y publicó en 1994 'Los tres últimos días de Fernando Pessoa'.
Lisboa era la segunda casa de Tabucchi, nacido cerca de Pisa. Director del Instituto Italiano de Cultura en Lisboa entre 1987 y 1989, disponía de la nacionalidad portuguesa desde 2004 y fue candidato a las elecciones europeas por el partido portugués Bloco de Esquerda.

Deslumbrado

Italiano del norte, nacido en Vecchiano el 24 de septiembre de 1943, hijo único de un vendedor de caballos, se licenció en literatura portuguesa en Pisa. Deslumbrado por Pessoa, se hace pronto con una plaza de profesor de portugués en la universidad de Génova y más adelante se convierte en catedrático en Siena.
Tras reunir en una antología lo mejor de la poesía surrealista portuguesa en 1970, se dio a conocer como narrador en 1975 con los relatos de 'Piazza Italia', titulo esencial al que siguieron varias colecciones de cuentos. Necesitó casi dos décadas para triunfar con novelas como 'El juego del revés' (1981), 'Dama de Porto Pim' (1983), 'Nocturno hindú' (1984), 'Pequeños equívocos sin importancia' (1985), 'La línea del horizonte' (1986) o 'Lo volátiles del Beato Angélico' (1987).
Se consagra en los noventa como escritor de culto con 'El ángel negro' (1991), 'Sueño de sueños' (1992) 'Réquiem. Una alucinación' (1992) y, sobre todo, con 'Sostiene Pereira' (1994). Roberto Faenza convirtió en 1996 en una memorable película protagonizada por Marcello Mastroianni esta narración que desentraña la cara más cruel de la dictadura salazarista a través de la cruda peripecia de un redactor de cultura en un diario.
El universo narrativo de Tabucchi se conforma coma una mezcla de intriga, misterio y compromiso político que vuelve a hacerse patente en títulos como 'La cabeza perdida de Damasceno Monteiro' (1996), que transcurre en Oporto, 'Tristán Muere' (2004) y 'Se está haciendo cada vez más tarde' (2001). Su bibliografía se completa con títulos como 'Autobiografías ajenas. Poética a posteriori' (2006), la recopilación de artículos 'La oca al paso' (2006) y la pieza teatral 'Los diálogos frustrados', una aproximación a la soledad y la imposibilidad de comunicación.
Reconocido como un maestro brevedades,en 2010 publicó el libro de cuentos 'El tiempo envejece deprisa'. Su último título en español fue 'Viajes y otros viajes', mientras que 'Racconti con Figure' aparecida en 2011, es la última novela de este dotado narrador cuyos textos están traducidos a más de 40 idiomas.


lunes, 26 de marzo de 2012

Pirandello

(Novedades en Funambulista)

La excluida

Traducción y postfacio de Gian Luca Luisi

Una habitación tétrica de paredes bajas y amarillentas donde tres personajes sombríos sentados a la mesa esperan a Rocco Pentàgora, que vuelve a casa después de la traición de su mujer: allí es donde el lector se encuentra inmerso al inicio de esta novela. Muy pronto se descubre que no ha habido ningún adulterio y que todo viene de unas cartas que su mujer, Marta, recibía de un admirador filósofo y a las que ella contestaba sólo para sentirse viva y escapar así de la rutina y del tedio. A partir de esto empieza un calvario para Marta (y para su familia), que primero la conducirá a hundirse, y luego a salir de la exclusión social para, como dice Gian Luca Luisi en su postfacio, «vivir de otra forma, y tratar de encontrar para ella otro papel que no es el que le había sido asignado en un principio».
Primera de las siete novelas que escribió Luigi Pirandello, Premio Nobel de Literatura en 1934, La excluida, considerada por muchos como una novela protofeminista, es una tragicomedia (en algunos momentos esperpéntica) y, sobre todo, un espejo de una sociedad cuyas contradicciones se reflejan en la vida de la protagonista y sus pensamientos, que llevarán al lector a reflexionar a fondo sobre la fragilidad del ser humano.

«Se había sentido revuelta por dentro, y la rabia reprimida se había endurecido en ella en forma de desprecio frío, creando aquella máscara de indiferencia irritante ante la aflicción de la madre y de la hermana que, en lugar de condenar al padre por su ciega y testaruda injusticia, se mostraban consternadas por él, por el mal que le ocasionaría todo esto a su salud, como si ella tuviera alguna culpa…

Luigi Pirandello, al que le gustaba definirse (sin ninguna alegoría), hijo del Caos, nació en 1867 en la localidad de Càvusu, Sicilia, que por aquel entonces, y a causa de una deformación dialectal según cuenta el mismo Pirandello, se llamaba Caos. De familia burguesa y anti-borbónica, sufrió durante su infancia la falta de comunicación con los padres, hecho que se reflejó de manera evidente en sus escritos. Estudió en Roma y finalmente se graduó en Filología Románica en Bonn con una tesis en alemán sobre el habla de los habitantes de Agrigento. A su vuelta a Italia entró en contacto con los círculos literarios romanos donde conoció a Luigi Capuana, ya afamado escritor, que lo incitó a la escritura. En 1893 compuso su primera novela, La excluida, que tardó ocho años en publicarse. La quiebra financiera de la empresa familiar y la enfermedad mental de su mujer afectaron muchísimo la vida del escritor que, sin embargo, gracias al éxito internacional que tuvo su novela El difunto Mattia Pascal (1904), pudo recuperarse y dedicarse exclusivamente a la literatura. Forjó una filosofía única e innovadora que describió en su ensayo El humorismo y fue autor de un gran número de importantes obras teatrales, como la célebre Seis personajes en busca de autor, de cuentos o de novelas como Uno, ninguno y cien mil, que lo llevaron a la consagración con el Nobel de literatura en 1934. Dos años más tarde enfermó de pulmonía durante el rodaje de una película basada en su Mattia Pascal, y falleció unos días después.
Lee un fragmento

sábado, 24 de marzo de 2012

Henry James, romántico

Henry James
Gabrielle de Bergerac
Traducción de Eduardo Berti
 
Considerada la novela más romántica de James, con influencias tanto de Jane Austen como del propio Molière, Gabrielle de Bergerac es un auténtico prodigio de elegancia formal y encanto, con uno de los personajes femeninos más carismáticos, íntegros y exquisitos de la narrativa jamesiana.
La joven Gabrielle de Bergerac ha tenido la fortuna de nacer en una familia ilustre de la nobleza rural francesa previa a la Revolución. Pero también la desgracia de no contar con bienes propios, circunstancia que hará que cualquier indicio de curiosidad vital, de inquietud intelectual, quede ahogado ante la perspectiva de elegir entre dos opciones igualmente sombrías: o un matrimonio favorable o el claustro. Su carácter noble y su naturaleza indagadora quedarán al descubierto cuando en su cerrado círculo social aparece Coquelin, el preceptor de su sobrino, un hombre pobre pero capaz de demostrar que la audacia, el saber y la belleza son valores que nada tienen que ver con la clase social.
Henry James
Nueva York, 1843 - Rye, 1915
Henry James nació el 15 de abril de 1843 en Nueva York, en el seno de una familia de clase acomodada. Su padre fue uno de los más notables intelectuales norteamericanos del XIX, amigo personal de escritores como Thoreau, Emerson y Hawthorne.
En su juventud, James viajó varias veces a Europa, y estudió con tutores particulares en Ginebra, París, Bolonia y Bonn. A los diecinueve años se matriculó en la Facultad de Derecho de Harvard, pero la dejó poco tiempo después, decidido a dedicar su vida a leer libros, y no a estudiar leyes. En 1865 publicó su primer relato, «A Tragedy of Errors», y comenzó a colaborar con revistas como Nation y Atlantic Monthly. Desde temprana edad, James fue un ávido lector de los clásicos ingleses, americanos, franceses, alemanes y rusos, algo que influyó poderosamente en su narrativa. Su primera novela, Watch and Ward (1871) fue escrita mientras vivía en París, donde trabajaba como colaborador del New York Tribune. Poco después se mudaría a Inglaterra, y residiría en Londres hasta que se trasladó definitivamente a Rye, en el condado de Sussex. Allí se consagró al oficio de escribir, ocupación que no abandonaría en toda su vida. James, a pesar de ser considerado uno de los maestros indiscutibles de la novela moderna, apenas logró extraer ningún ingreso de lo que escribía. Sus obras maestras, ejemplos inmortales de introspección psicológica, indagan en el conflicto entre la sofisticación de la vieja sociedad europea y el empuje de los nuevos americanos. En su obra cabe destacar novelas como Daisy Miller (1879), Retrato de una dama (1881), Las bostonianas (1886), Lo que Maisie sabía (1897), Las alas de la paloma (1902) y sobre todo Los embajadores (1903), considerada su obra más acabada. El estallido de la Primera Guerra Mundial supuso un shock para el escritor que, en 1915, decidió adoptar la ciudadanía británica en muestra de lealtad al país que lo había acogido y como protesta por la negativa de Estados Unidos a entrar en la guerra. El 2 de diciembre de 1915 sufrió un derrame cerebral. Murió tres meses más tarde, en su casa de Rye.
(Fuente: web de editorial Impedimenta)

lunes, 12 de marzo de 2012

Novedades de marzo

El lenguaje de las flores (Vanessa Diffenbaugh)


A los dieciocho años, tras una vida entrando y saliendo de numerosos hogares de acogida y pisos tutelados, Victoria Jones está obligada a emanciparse por ley. Se ha convertido en una joven introvertida y arisca, y sólo en su enfermiza pasión por las flores se vislumbra un camino de salvación. Finalmente, tras encontrar trabajo en una floristería, se cruza con un joven a quien conoció diez años antes, durante la época en que vivió en casa de Elizabeth, una madre de acogida que le enseñó el discreto y fascinante lenguaje victoriano de las flores. El misterioso joven conoce un secreto que atormenta a Victoria, aunque sólo ella puede arreglar cuentas con el pasado. Así, Victoria, que es capaz de expresar los sentimientos de los clientes con hermosos ramos, deberá aprender a interpretar sus propias emociones, la única manera de deshacerse del enorme peso que arrastra desde niña y que le impide encontrar la felicidad.

(Reseña tomada del blog Lady I need you)

jueves, 8 de marzo de 2012

Mujeres


Sebastiana Benítez Galvín, Paqui Luna, Loli Carrasco, Mamen Cepero, Purichi Madrid, María del Carmen Longhi, Mari Sánchez Benítez, Gema Guerrero, María Galvín Díaz, Nuria Izquierdo, Milagros León, Alicia Violeta López, Sara Zuaza, María Valero, Alba León, Esperanza Vela León, Carmela Benítez Galvín, Rocío Soriano, Paca León, Manoli Lobato, Inita León, Isabel Álvarez, Marisol Cubero, María del Carmen García, María Jesús Lama, Estrella, Cristina, Fermina, Marisol Pascual, Manoli Otero, Merceditas, Luci Cepero, Lucía Díaz-Noriega, Paquita Mari, Inesita, Yolanda, Puri, Pilar, Lola Ruiz, María León Castañeda, Carmela León Castañeda, Luisa León Castañeda, Isabel León Castañeda, Catalina Castañeda Fernández, Manolita Mendoza, Pepita Luna, María José, Anabel, Carmelita León, Manoli León, Tere León, Charito León, Aina, Celia, Marta, Paula, Eva, Carmen, Tere Hermoso, Inmaculada Sánchez, Gema Narbona, Rosa, María Luisa, Carmen Cuesta, Lola Benítez, la prima Remedios, Rocío León Ruiz, Enriqueta Gómez, Ana María Gómez, María Ángeles Maura, Encarna, Margot, Dolores, María Dolores Balaguer, Carmen Surrallés, María Pepa Rodríguez Castañeda, Loida Cabada Martínez, Ana Oliva Loaiza, Magdalena Bernal Brea, Isabel Palomo, Mari Benítez...Y Manuela, que ha nacido hace unas pocas horas.
Jane Austen, Irène Nemirovsky, Úrsula, Gudrun, Elizabeth Bennet, Emma, Berthe Morisot, Jeanne Hebuterne, Remedios Varo, Vivien Leight, Agatha Christie, Edith Wharton, Anna Karenina...