domingo, 22 de julio de 2012

La ciudad dormida

Esta entrada va dedicada a mi amiga Carmen Cuesta

El profesor Fesquet y su esposa Marie acaban de llegar a Sevilla. Ellos vienen de Nimes, en el sur de Francia y, como muchísimos nimeños, son grandes aficionados a España, a los toros y al flamenco. También son cultos, grandes lectores de nuestro siglo de Oro, cinéfilos y amantes del Arte. Hacía muchos años que no venían a Sevilla, en concreto, desde el año de la Expo, 1992, por lo que su llegada estos días ha sido, para mí, un termómetro sobre el estado de la ciudad vista por ojos foráneos y objetivos, lejos de las disputas recurrentes entre las distintas visiones que son el pan nuestro de cada día.
Después de recorrer la ciudad palmo a palmo, barrio a barrio, de norte a sur y de este a oeste, el profesor Fesquet y su esposa Marie han concluido que Sevilla está dormida. Como conocedores de los cuentos infantiles que a todos los niños nos han acunado desde antiguo, para ellos la ciudad semeja una Bella Durmiente que, por un extraño maleficio, se ha quedado traspuesta, en estado de ensoñación, a la espera del beso que la despierte, que la levante y la devuelva a la vida.

En su recorrido, Bernard y Marie Fesquet han estado en Triana. Triana les gusta muchísimo. Dicen que aquí se sienten como en casa. Algunos lugares del barrio les recuerdan su anterior visita, pero otros… Dice Marie que ha visto a Triana un poco “destartalada” y que ha percibido un extraño desorden que no sabe a qué atribuir. Marie y Bernard son grandes amantes de la naturaleza y viven en una casa en el campo, del siglo XVI, desde la que van todos los días a la ciudad para ejercer su trabajo. De forma que son gente andarina y bicicletera. Pero afirman que, en Triana, están confundidos y, también, un poco tristes, porque el barrio está bastante sucio, muy abigarrado en algunas zonas y no ven que haya progresado desde que lo vieron por última vez en 1992.
¿Nos tomamos a mal la crítica de los Fesquet? ¿O empezamos a pensar que, desde fuera, la cosa se ve aún peor que desde dentro? Un lugar luminoso, abierto, limpio, con servicios modernos y en el que se halle, para quien quiera verlo, el claro reflejo de su pasado histórico, eso es lo que a ellos, Marie y Bernard, les gustaría que fuera Triana.

(Escrito por mí y publicado en el Blog "Triana en la red")

4 comentarios:

  1. Leo ahora tu entrada, Catalina: muchas gracias por la dedicatoria. Me gusta el mensaje de tu entrada: "lugares luminosos, abiertos, limpios..." Eso espero que sea para ti tu nuevo destino.
    Un abrazo
    Carmen

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Carmencita, cuánto me alegra saber de ti. Escríbeme y nos contamos.

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Gracias por comentar esta entrada. Vuelve por aquí, amigo o amiga Sex Shop.

      Eliminar

Realiza tu comentario dentro del respeto y la corrección.