domingo, 19 de junio de 2011

Murallas de sal


Hace algunos meses trajimos a este blog el último libro publicado, hasta ahora, por Arturo Pérez Reverte, "El asedio", una recreación novelada del sitio de Cádiz por las tropas de Napoleón. Si has leído el libro y si no lo has leído, os comento ahora otro libro sobre el mismo tema, pero, en esta ocasión, no una novela, sino una investigación histórica. Lo que sucede es que una investigación histórica bien contada y bien documentada es tanto o más interesante que una novela histórica. Porque la realidad suele superar a la ficción y, porque, al fin y al cabo, lo que ocurrió nos atrae más que lo que pudo haber pasado. En este caso, os recomiendo, para estas vacaciones largas de verano que se avecinan ya, la lectura de un libro de Manuel Moreno Alonso, investigador e historiador, profesor de la Universidad de Sevilla.

El libro que os refiero se llama "La verdadera historia del asedio napoleónico de Cádiz, 1810-1812. Una historia humana de la guerra de la independencia". Como la obra de Pérez Reverte, el libro trata de los hechos acaecidos en Cádiz y en la Real Isla de León con ocasión del intento de conquista por parte del invasor francés. Así relata el propio autor el contenido de este libro:

El asedio de Cádiz, el más largo de las campañas napoleónicas, condicionó toda la Guerra de la Independencia entre 1810 y 1812. Fue una larguísima batalla –continua, rutinaria, inacabable, desesperante, de gran desgaste– de treinta meses de duración, que resultó fundamental para el desenlace de la lucha y para el destino político de España. Por sus repercusiones militares y políticas, el fracaso del asalto francés a Cádiz es una de las acciones más trascendentes durante la contienda en la Península. Ninguna otra tuvo tan grandes consecuencias. No cabe duda de que, de haber conseguido los atacantes sus objetivos, la guerra habría llegado a su fin, y la historia de España habría sido muy diferente. A lo largo de todas las guerras napoleónicas no ocurrió nada com - parable al asedio de Cádiz. Es decir, el sitio de una ciudad, defendida perfectamente de acuerdo con las máximas del Arte de la Guerra, en cuyo baluarte se hizo fuerte el Gobierno nacional. Y al mismo tiempo y, por vez primera, se hizo visible la representación de toda la nación, pues, durante tan prolongado asedio, la ciudad de Cádiz se convirtió ante los europeos en el boulevard de la liberté, en palabras del abate de Pradt. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, el significado de aquel asedio y su trascendencia se fue borrando de la memoria frente a otros hechos que hoy resultan más conocidos. Esta es la historia que se cuenta en este libro.

El recuerdo de la guerra de la independencia, del asedio napoleónico, de la lucha contra el francés, de los postulados liberales que allí se defendieron y se exportaron a América, así como todo lo que tiene que ver con la Constitución liberal de 1812 y las reuniones de las Cortes, siguen presentes en la historia, el legado cultural y la vida de Cádiz y de la Isla de León, extremos oriental y occidental de una misma isla, la Isla Gaditana. En la Isla, los chiquillos hemos jugado siempre en los fuertes, restos de construcciones de la época de la guerra, insertos en el laberinto de caños, esteros y salinas que resultaron tan útiles para luchar contra el francés. En el flamenco de Cádiz, verdadero muestrario de las raíces contemporáneas de la zona, está reflejada la influencia de los sones de esta época, momento en el que se empiezan a diferenciar del folklore determinados cantes. Así, el libro de Manuel Moreno Alonso resultará de interés para aquellos que quieran acercarse a unos acontecimientos que decidieron el rumbo de nuestra historia, que bien pudo haber sido otra, a no ser por las murallitas de Cádiz y de La Isla, muchas de ellas hechas de sal y sapina.

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