domingo, 31 de octubre de 2010

No dejes de leerlo


Acaba de ver la luz un libro. Leerlo es una de las cosas que podemos hacer por reparar la vergüenza de un silencio tan prolongado. He recogido la reseña del libro y, más abajo, unas palabras sobre el mismo de Antonio Muñoz Molina, siempre atento a lo que significa la dignidad del ser humano, que se publican hoy en su sección de Babelia (El País):

El infierno de los jemeres rojos. Testimonio de una superviviente

Denise Affonço Libros del Asteroide

Sinopsis:
Denise Affonço trabajaba en la embajada francesa en Phnom Penh, la capital de Camboya, cuando los jemeres rojos tomaron el poder en abril de 1975. Affonço y su familia fueron deportados al campo, como la mayoría de los habitantes de las ciudades camboyanas; el régimen había decidido instaurar un estado agrícola y todos los ciudadanos fueron obligados a trabajar la tierra. La dictadura se prolongó cuatro años y durante este periodo la población tuvo que soportar hambrunas, enfermedades y ejecuciones sistemáticas. El régimen segó la vida de la cuarta parte de los habitantes del país, cerca de dos millones de personas.
En El infierno de los jemeres rojos, Denise Affonço relata su experiencia durante aquellos años y para ello se basa en los cuadernos que escribió en 1979, pocos meses después de ser liberada, mientras preparaba su testimonio en el proceso contra Pol Pot, principal líder de los jemeres rojos.
Este libro es uno de los escasos testimonios publicados sobre el terrorífico régimen que se mantuvo en el poder en Camboya entre 1975 y 1979 y uno de los más desgarradores relatos sobre la opresión política que han visto la luz en los últimos años.

Antonio Muñoz Molina (Suplemento Babelia del 31 de octubre de 2010)

El testimonio de Denise Affonço llega a nosotros con treinta años de retraso. Leerlo es sentir vergüenza de la condición humana y escándalo ante la injusticia insondable del mundo. Sobrevivió cuatro años reducida a una especie de animalidad hambrienta y aterrada, arrastrándose cada día desde el amanecer a los campos de arroz, alimentándose de raíces amargas, de cucarachas, de hormigas, de lombrices, de saltamontes, disputándole a los perros y a los cerdos las sobras de las comidas de sus verdugos, sin más descanso que algunas sesiones de adoctrinamiento y cantos de himnos revolucionarios. Pero su mayor sorpresa no fue sobrevivir. Fue comprobar que casi nadie quería escucharla.

Dostoievski nos abre su corazón


Fedor Dostoievski (1821-1881) fue un escritor apasionante con una vida apasionante. El creador de una nueva forma de entender la novela por la cual el autor no es un simple transcriptor sino que se refleja en el texto como si de un personaje más se tratara, acaba de volver a las novedades de nuestras librerías con una edición completa de su "Diario de un escritor". En esta obra el autor escribe lo que quiere. Esto, en el caso de cualquier autor es algo formidable. Pero, además, en este caso, tiene un significado profundo, puesto que Dostoieski luchó toda su vida (y padeció, podemos decir) por escribir lo que quería, lo que pensaba y sentía. Sin embargo, su espíritu crítico en el contexto de la Rusia zarista le ocasionó pena de muerte, cárcel, malos tratos, deportación, enfermedades y sufrimiento.

Y, cuando pudo librarse, relativamente, del ojo vigilante del Estado, entonces tuvo que capear el temporal de los editores sin escrúpulos, ante los que debía rendir cuentas. La publicación de sus textos en las dos revistas que él mismo creó, nos hablan de su necesidad de libertad creativa. Las muchas vicisitudes por las que pasó hasta que obtuvo un reconocimiento universal que le sirviera como salvaguarda ante su propia sociedad, nos indican que el camino fue difícil.

Este "Diario de un escritor" es un emblema de la constante lucha de Dostoievski por preservar su libertad de pensamiento y su propia creación literaria, tal como él la concebía, sin censuras políticas ni imposiciones comerciales. Ahí es nada. Esa misma lucha es un elemento común en toda la historia de la literatura y, yo diría más, en toda la historia de la creación artística. Recuerdo ahora a Benvenuto Cellini, el orfebre italiano que tenía que compaginar el gusto de los mecenas que le pagaban sus obras, con su propia inclinación y opinión. Recuerdo también las dificultades económicas de Miguel de Cervantes, que le llevan a dedicar sus libros a los nobles que, supuestamente, debían protegerlo y ampararlo. Cómo no recordar que el mismo Velázquez solamente pudo esbozar, en su estancia en Italia, las ansias de búsqueda de nuevas formas de expresión, coartadas quizá por el mucho tiempo que debió dedicar a responder a los encargos reales.

"Diario de un escritor" que acaba de publicarse en la editorial Páginas de Espuma, en una edición completa al cuidado de Paul Viejo, recoge los textos que el escritor ruso hizo para la revista El Ciudadano, que él mismo dirigió a partir de 1873. En esa revista colabora con una sección titulada así y que supone una especie de encuentro con los lectores, ante los que desgrana su pensamiento, su postura ante los acontecimientos, su forma de entender las cosas, en suma. Todas las contradicciones de sus ideas y el resumen de su vida compleja y atormentada, cuyo final estaba cerca, pues murió en 1881, aparecen en estos textos periodísticos ahora rescatados en su versión completa.

sábado, 30 de octubre de 2010

Miguel Hernández 1910-2010

Hoy, 30 de octubre de 2010, antesala del Día de Todos los Santos, se cumplen cien años del nacimiento en Orihuela (Alicante, España) de Miguel Hernández Gilabert, poeta, del que venimos hablando en este blog y en el Instituto, durante todo este mes.

Otros afanes nos inspirarán a partir de ahora, pero lo importante será recordar que, al margen de centenarios, de modas y de ideas, la poesía de Miguel Hernández, su obra, está siempre ahí para ser leída. Y que su obra es lo que nos dejan los artistas, los poetas y dramaturgos, los pintores, los bailarines y actores. La obra artística, literaria, creadora, que tenemos a nuestro alcance y nos permite entender mejor el mundo que vivimos y apreciar lo mejor que tiene el ser humano.

Aute, a la intemperie


Lo he dicho alguna vez: Aute es mi compositor, mi cantautor preferido. Lo conocí hace muchos años (es un decir: me firmó un autógrafo, que aún conservo, en Sevilla, en la Plaza de San Francisco, y me dijo una frase que no he olvidado...). Esa clase de poesía, esa clase de música, me viene ahora a la mente, porque el día está bastante gris, parece que va a llover y no estaría de más echar la tarde sentados, leyendo poemas de Emily Dickinson o escuchando a Aute: "siento que te estoy perdiendo", "no te desnudes todavía", "si te dijera, amor mío...", "sin tu latido", "ay de ti, ay de mí"...

Su último disco se llama "Intemperie" y, para presentarlo, nos dice algo que puede hacernos pensar: ¿Dónde están las cosas en las que creímos? ¿Qué cosas tienen nuestros jóvenes para creer?

Esa envidiable juventud que tuvimos, con tanto por asir, con tantas canciones de fondo, tantas esperanzas, tanto por hacer... Aute siente ahora que hay un oscuro terraplén en el que naufragamos sin sentirlo.
Además de cantar, componer canciones, tocar la guitarra, actuar en directo, grabar discos... Aute pinta, compone poesía y habla en las universidades de sus versos y de sus ideas. Podemos no estar de acuerdo con ellas, pero es difícil sustraerse a la llamada de sus versos, al menos para aquellos que hemos crecido a su compás.

jueves, 28 de octubre de 2010

Aquí está Don Juan Tenorio



Las grandes superficies, los pequeños comercios del barrio, las tiendas de los "chinos" (antes, tiendas de los "veinte duros"), todos, todos los lugares en donde se practica el noble arte de comprar y vender, están llenos estos días de finales de octubre, de unos tubérculos anaranjados, llamados calabazas.

Las calabazas aparecen en los escaparates, en los anaqueles y estanterías; algunas son pequeñas, tienen luces o sonido; otras son grandes; las hay en papel, en forma de caretas o máscaras; las hay también redondas y enormes. Toda una variedad de calabazas para celebrar la noche de Halloween, invento americano que, como todo lo que viene del mundo anglosajón, "amenaza" con convertirse, dentro de muy poco, en una arraigada costumbre andaluza y española.

Los que más celebran el Halloween son los niños de las clases de Infantil. Ahí llevan ya varios días recortando y pegando, coloreando y señalando, trazando calabazas y buscando calabazas (la búsqueda está, más bien, a cargo de las madres, que rastrean las tiendas para conseguir el preciado objeto que el niño llevará al aula al día siguiente). Los adolescentes se disfrazan y se dedican a recorrer el barrio y a llamar a las puertas de los vecinos, vestidos de mamarrachos (que no es nada malo, sino que es un disfraz casero, que uno mismo compone), con la cara blanca, los dientes ensagrentados de Drácula y el consabido "Truco o trato", es decir: "Trick or treat".

Nuestros niños de los grupos bilingües se llevan la palma en esto del "calabaceo". Puesto que ellos estudian, no solamente el idioma sino también la cultura, pues otra cosa sería impensable, han cubierto las clases de toda suerte de calabazas y están a la cabeza de quiénes, por Halloween, buscan asustar como sea al personal.

A todo esto, me ha dado en pensar en aquel galán sevillano que frecuentaba los cementerios y que, ataviado a la elegante usanza de la época, "subía a los palacios y bajaba a las cabañas", dejando en todas partes el eco de su "memoria amarga". Es decir, Don Juan, el Tenorio o Don Juan Tenorio, por más señas, aquí está Don Juan Tenorio para el que quiera algo de él. Ahí es nada.

Las representaciones del Tenorio son el elemento tradicional de estas fechas y tiene que competir, sin suerte alguna, con el Halloween, las calabazas, los disfraces de brujas y Jack Squeletor (este es mi personaje favorito) que va diciendo a voz en grito y con tono lúgubre: "Esto es Halloween, esto es Halloween, gritos en la oscuridad..."

Para los que creáis en la tradición y penséis que bien merece la pena mantenerla y acercarse a ella, podéis acudir a una de las dos representaciones teatrales del Tenorio que estarán estos días en Sevilla: la del teatro Quintero (por el Teatro Clásico y con el excelente Roberto Quintana en el papel de Don Gonzalo de Ulloa) y la del Teatro Lope de Vega (donde Producciones Excéntricas hace una relectura de la obra en clave de humor y cabaret).

Y si no podéis asistir a ninguna de estas dos formas de entender la tradición, aquí tenéis el enlace con la obra original de Zorrilla, para que podáis leerla en el puente, tomada de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

De todas formas, si preferís Halloween, buen truco o buen trato.

lunes, 25 de octubre de 2010

A través de las gafas



Ya lo sabéis: la tía Polly de Tom nunca gasta sus gafas en mirar a través de ellas a un niño o a una niña. Son poca cosa para usar ese magnífico artilugio, tan supermoderno, que la Tía (así a secas la llaman sus sobrinos) tiene en tan alta estima. Es preferible mirar por encima de ellas, observar las travesuras y los olvidos de los tres, Tom, Sid y Mary, tan distintos desde luego, pero tan parecidos en algo: son huérfanos que tienen a la tía Polly como único familiar que se ocupa de ellos. No son muy diferentes de Huck, desde luego, esos tres niños, aunque el vínculo con la Tía suponga que tienen un hogar, con unas normas (a veces, odiosas para ellos), un plato de comida, una cama, la obligación de ir al oficio religioso los domingos y alguien que les riña de vez en cuando. Mafalda odiaba la sopa que le ponía su madre, pero Huck quizá hubiera querido tener una de esas tías gruñonas que se enfadan cuando te dejas algo en el plato y que se enteran, de modo misterioso, de que no has ido al colegio y te has dedicado a tirar piedras en el río, cazar pájaros o trepar por los árboles, aunque esto último sea mucho más difícil de ocultar, porque siempre hay algún delator agujero que lo anuncia.
Estamos hablando de infancia. La historia de Tom nace de la propia vivencia autobiográfica del escritor Mark Twain. Quién sabe de qué niño o de quiénes tomó los rasgos de todos aquellos que aparecen en sus obras y que, siendo niños solos, niños abandonados, no tienen la dramática existencia de, por ejemplo, los niños de Charles Dickens, tan abrumados por la soledad y el abandono.
El humor es lo que hace que estos niños del río Mississippi no nos llenen de tristeza, aunque, si lo pensamos, se trate de huérfanos que sobrevivan con mil y una argucias, niños sin infancia, niños como tantos otros de aquellos años y de todavía.
No sé si habéis leído "Las aventuras de Tom Sawyer", pero, si no lo habéis hecho, leed el libro. Es uno de los mejores libros que uno puede leer y sus personajes y sus hechos (como el que recoge la ilustración de esta entrada del blog: el glorioso momento de pintar la valla, del que no desvelo más para que vayáis al libro a enteraros) no se alejarán de vuestra memoria, incluso cuándo ésta flaquee con la edad. Podéis leerlo en una de las miles de ediciones que se han hecho de esta obra, en todos los idiomas posibles. Si entendéis el inglés, entonces no necesitaréis intermediarios: tendréis la enorme suerte de leerlo en su idioma original, lo que le añade muchísimas cosas al libro. Confieso que no sé inglés (aunque tengo una buenísima pronunciación, desde luego, como puede acreditar nuestra coordinadora bilingüe), y que lo leí en su versión completa y bien traducida, nada de adaptaciones que lo desvirtúan todo.
Si vuestros alumnos no lo han leído pueden hacerlo también a través de la biblioteca virtual. Es estupendo. Se puede uno meter en el ordenador y ponerse a leer el libro completo, sin descargas ni nada de nada y dentro de la ley. Para eso están las bibliotecas virtuales y hay unas cuántas.
En todo caso, aquí os pongo una reseña biográfica del autor, un tipo que siempre me cayó extraordinariamente bien:
Samuel Langhorne Clemens (1835-1910) fue un escritor y humorista estadounidense que escribió bajo el pseudónimo de Mark Twain.
Nació en Florida (Missouri) el 30 de noviembre de 1835. A los cuatro años, su familia se trasladó a Hannibal (Missouri), puerto fluvial en el Mississippi, y allí realizó sus primeros estudios. Al morir su padre, en 1847, comenzó a trabajar como aprendiz en imprentas, y a manejar el oficio de tipógrafo; ya en 1851 publicaba notas en el periódico de su hermano. Posteriormente trabajó en imprentas de Keokuk, Iowa, Nueva York, Filadelfia y otras ciudades. Más adelante fue piloto de un barco de vapor, soldado de la Confederación, y minero en las minas de plata de Nevada. En 1862 comenzó a trabajar como periodista en el Territorial Enterprise de Virginia City (Nevada) y, al año siguiente, comenzó a firmar con el seudónimo Mark Twain, que en el Mississippi significa dos brazas de profundidad (el calado mínimo necesario para la buena navegación). A partir de 1864 empezó a frecuentar a otros escritores. En 1867 viajó a Europa y Tierra Santa. En 1870 se casó con Olivia Langdon. Fue reconocido mundialmente durante los últimos años de su vida, y recibió el doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford (Inglaterra), en 1907. Murió el 21 de abril de 1910 en Nueva York.

Entre sus obras, muy leídas por jóvenes y adultos, se pueden citar:
Los inocentes en el extranjero (1869)
Una vida dura (1872)
Las aventuras de Tom Sawyer (1876)
Un vagabundo en el extranjero (1880)
Príncipe y mendigo (1882)
Vida en el Mississippi (1883)
Las aventuras de Huckelberry Finn (1884)
Un yanqui en la corte del Rey Arturo (1889)
Viajes alrededor del mundo siguiendo el ecuador (1897)
Wilson (1894)
Recuerdos personales de Juana de Arco (1896)
Cuentos: "El corruptor de Hadleyburg" (1899) y "Oración de guerra" (1905)

sábado, 23 de octubre de 2010

Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil para Eliacer Cansino


El escritor Eliacer Cansino, que, ocasiones ha visitado nuestra biblioteca y esperamos que este curso también lo haga, ha obtenido el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con su obra "Una habitación en Babel" que los alumnos leyeron el curso pasado. Eliacer tiene una nueva novela publicada, también dirigida a los jóvenes (los mejores lectores, según él mismo declara hoy en una entrevista en el diario ABC), titulada "OK, señor Foster", que llegará a nuestra biblioteca en breve.

Os reproducimos la reseña que El Cultural de El Mundo ofreció ayer de la noticia:
Eliacer Cansino ha sido galardonado con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de 2010 por su obra Una habitación en Babel. El Premio lo concede el Ministerio de Cultura para distinguir una obra de autor español, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante 2009 y está dotado con 20.000 euros. Eliacer Cansino (Sevilla, 1954) es catedrático de Filosofía y su obra se ha centrado en la literatura infantil y juvenil con títulos como El lápiz que encontró su nombre (2005), Un desastre de película (2005), El gigante que leyó El Quijote (2005), Sesión golfa (2007), Leyendas de Bécquer contadas por Eliacer Cansino (2008), Mis primeras leyendas de Bécquer (2008), Una habitación en Babel (2009), Ok, señor Foster (2009) o Julián tiene miedo (2009). Ha escrito también novela como La apuesta de Pascal (2004) o Acero inolvidable (2005). Su obra ha merecido todo tipo de reconocimientos, entre los que están el Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil (2009) por Una habitación en Babel o el Premio Alandar de Narrativa Juvenil (2009) por Ok, Señor Foster. El Jurado ha estado compuesto por Salvador Gutiérrez Ordóñez, designado por la Real Academia Española; Darío Xohán Cabana, por la Real Academia Gallega; José Manuel López Gaseni, por la Real Academia de la Lengua Vasca; Josep María Aloy, por el Instituto de Estudios Catalanes; Asun Agiriano, por la Organización Española para el Libro Infantil y Juvenil; Marilar Aleixandre, por la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas; Carmen Posadas, por la Asociación Colegial de Escritores; María Penedo, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España; Anatxu Zabalbeascoa, por la ministra de Cultura; Alfredo Gómez Cerdá y Agustín Fernández Paz, autores galardonados en 2009 y 2008, respectivamente. Ha actuado como presidente el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, y como vicepresidenta la subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras, Mónica Fernández.

A continuación, la reseña que sobre su último libro apareció también en El Cultural, escrita por Carmen Blázquez:

Umbría, pueblo de pescadores retratado con los colores profundos del afecto, abarca el espacio imaginario en el que se arma el relato, y en unos tiempos en los que las consecuencias de la guerra civil española aún extienden sus sombras. En estas coordenadas, Perico, un muchacho huérfano de madre que no ha disfrutado de una vida fácil, se asoma al mundo de los adultos, áspero y minado de secretos, encontrando aire fresco y la liberación de un horizonte más amplio gracias al señor Foster, el único inglés que permanece en el pueblo de aquellos que llegaron atraídos por las minas de Riotinto. Como Miguel Strogoff, el héroe ruso que descubre gracias al inglés, Perico es puesto a prueba, y es la amistad, bajo diversas formas, lo que le permite mantenerse a flote. La hermosa escena final, concentrada en una simbólica fotografía, deja abierta la esperanza a los mejores tiempos que vendrán.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La segunda señora De Winters

En Internet puedes encontrar las muchísimas, muchísimas ediciones que se han hecho de esta novela clásica, cuya autora ha quedado, quizá, eclipsada, por la fama de sus personajes. Pero Daphne du Maurier, nacida en Londrés en 1907, era, en sí misma, un personaje especial, aristócrata por nacimiento y poseedora de un fino instinto para narrar que le llevaría a crear atmósferas inigualables, con un punto cinematográfico siempre, por lo que atraería la atención de otro genio, nuestro Hitchcott.
La joven Daphne que aparece en la fotografía en blanco y negro que ilustra esta entrada, bien podría haber sido ella misma una de esas heroínas frías y lánguidas, aunque de corazón ardiente, del director de cine. Cierto aire familiar la asemeja con Joan Fontaine, la muchacha tímida que, en la reciente biografía de Hitchcott que hemos comentado en esta página, confesaba haber estado realmente asustada rodando la película, dada su inexperiencia y el tenérselas que ver con el mismísimo Larry, Lawrence Olivier. Fontaine siempre pensó que Olivier hubiera preferido que el papel que ella interpreta, la segunda señora de Winter, la muchacha sin nombre, lo hubiera hecho su esposa entonces la maravillosa Vivien Leigh, que se había postulado ella misma para hacerlo (quizá porque, tras protagonizar "Lo que el viento se llevó" por un golpe de azar, pensaba que no había que dejar las cosas en manos de la fortuna simplemente). Pero no, como se sabe, Lawrence estaba muy de acuerdo con que Vivien no fuera la protagonista, porque su carácter y su personalidad poco podían adaptarse a un papel que comienza siendo invisible y se va apareciendo cada vez más nítido y encantador con el paso de los minutos de metraje. Olivier pasó de la indeferencia a la admiración con respecto al papel interpretado por Joan Fontaine, curiosamente, la hermana de la rival de Vivien Leigh, Melania Hamilton, esto es, Olivia de Havilland.
Aute lo diría así: cine, cine, cine. Hoy he hablado de Rebeca con mi madre y ella me ha regalado una de las dos ediciones del libro que tiene. Aunque, al final, lo he dejado allí, en su sitio, junto a ese montón de libros que hacen las horas más ágiles.

Actividades sobre Miguel Hernández en el Instituto

Estos días se está montando la exposición de trabajos hechos por los alumnos sobre Miguel Hernández. En el patio del SUM del edificio principal está ya el expositor gris que usamos para estas cosas, con los primeros trabajos que han llegado a nosotros. En el edificio anexo, el grupo 1º de ESO B ha realizado numerosos trabajos que están en su aula. También hay cosas en la red, ya que, en el blog de Rosario Cruz con los alumnos de 2º de Bachillerato que cursan el Proyecto Integrado "Mujer, Arte y Publicidad", han dedicado una parte a Josefina Manresa, la mujer de Hernández. En este blog tienes el enlace, en el apartado de blogs de profesores.

sábado, 16 de octubre de 2010

Tengo tanto que contarte




Los cuentos son pequeñas píldoras de vida, observaciones rápidas y profundas que se pasan al papel y que nos dejan un regusto especial. El final de los cuentos es el inicio de nuestra imaginación: queremos que continúe, que pase algo y que tenga final feliz, si es que esto puede ser.


Ahora voy a hablaros de dos grandes autores de relatos o cuentos. Uso ambas palabras como si fueran sinónimos, aunque quizá haya algún especialista que lo contradiga, si es así aceptaré la corrección. Quizá la mejor palabra para definirlo sea la que usa mi hijo, que los escribe desde siempre: "historias". Yo misma, cuando lo hago, los llamo de otra forma, desde luego bastante obvia, pero muy aclaratoria: "escritos".

En este caso os comento que ha aparecido un conjunto de relatos de Rainer María Rilke y que se ha reeditado un volumen con cuentos ya clásicos del gran Henry James.
Vayamos por partes.
Rilke está muy unido a Ronda. En esta maravillosa ciudad escribió bastantes de sus mejores versos. Su paso por allí se plasma en placas y en recuerdos. Rilke es el poeta de Ronda mucho más que cualquier otro y parece un vecino más. Tengo un amigo rondeño que quiso ser poeta por Rilke y escribía unos versos desesperados a la orilla del tajo. Luego resultó que no era poeta, sino, simplemente, que estaba enamorado y su amor era imposible. Eso mismo le había ocurrido antes al sobrino de Mesonero Romanos (el que se vestía de negro y frecuentaba los cementerios, para llegar a ser "romántico").

Rilke es un poeta atormentado, que busca en el pasado, en los vestigios de la vida clásica, en lo espiritual, algunas respuestas a sus múltiples preguntas. Esta indagación existencial hace que sea un autor muy "moderno" y que esté aún por redescubrir entre nuestros jóvenes. Estoy segura de que, si conocen a Rilke, nunca más lo dejarán de lado. "Los últimos y otros relatos", que publicará Alba, son escritos inéditos que se suman a su obra anterior ya conocida, fundamentalmente poemas y cartas. Rilke, que, como dice el crítico Jaime Siles "es consecuencia de esa profunda crisis de creencias, de identidad y de lenguaje" que sufre el hombre moderno, aparece en el panorama editorial volviendo a poner sobre la mesa una personalidad especial y diferente.

Por su parte, la editorial Valdemar, en su Colección Gótica, ha sacado a la luz una reedición preciosa de algunos cuentos de Henry James, bajo el título "13 cuentos de fantasmas". Repárese en que el 13, considerado número de la mala suerte, es el elegido por el encargado de la edición, el excelente Juan Antonio Molina Foix, como número de los relatos que se recopilan en el libro y que, como se indica en su portada, incluye el famoso "Otra vuelta de tuerca".

James es el ejemplo de escritor cosmopolita. Nacido en Nueva York, en 1843, tuvo una infancia y una vida itinerantes, lo que le permitió conocer muchos mundos y muchos caracteres. Todo ello lo plasmó en su prolífica obra: veinte novelas, un centenar de relatos, ensayos, obras de teatro y dos biografías. Aunque terminó siendo británico, pues se nacionalizó inglés un año antes de morir en 1916, sus discípulos, sus seguidores literarios y sus lectores, están tanto en Europa como en América. Para mí, quizá lo he dicho antes, James es el maestro de mis autores más queridos, así que, cómo no recomendaros esta obra, que, además, tiene un diseño tan bonito, tan agradable de ver, tan cuidado.

viernes, 15 de octubre de 2010

Fútbol y literatura


"El portero de la selva" de Mal Peet, editado recientemente por Salamandra, es un libro que acaba de llegar a nuestra biblioteca y que le puede gustar muchísimo a los alumnos. Os añado una reseña sobre el libro tomada de El Cultural del Diario El Mundo y escrita por Carmen Blázquez:

Una brillante jugada es la que realiza Mal Peet (North Norfolk, 1962), inglés y apasionado del deporte del balompié, al hacer confluir en El portero de la selva, con verosimilitud, el relato deportivo -escasamente representado en las obras juveniles-, el cuento de fantasmas clásico de la tradición anglosajona y el alegato ecologista. Su sólida escritura se encarga de dar forma a materiales tan dispares. El argumento, sencillo y eficaz, parco en elementos adquiere la forma de una entrevista, la que le hace el periodista Pablo Faustino a un portero en la cúpide de su carrera que entusiasma a las masas con su extraordinarias habilidades como guardameta, lo que le ha valido el sobrenombre de Gato. La entrevista se prolonga toda una noche en la que Gato le cuenta sus humildes orígenes en un poblado de taladores a la orilla de la selva amazónica y la manera excepcional por la que adquirió su técnica. Rechazado por los otros chavales por su falta de pericia al jugar al fútbol, encontró en la selva un espacio “fuera del mundo” donde una figura sobrenatural le guió en un aprendizaje que trascendió lo deportivo, porque alcanzaba a la vida y al conocimiento de sí mismo. Al darlo a conocer, Gato quiere romper una lanza a favor de la selva ominosamente amenazada, con la que se siente en deuda. Los que vibran con el deporte rey disfrutarán de esta aventura, y los que no lo hacen también, porque recorre sus páginas la savia de las buenas historias.

El libro está ya disponible para ser prestado en la biblioteca y quizá algún alumno futbolero, que cree tener poco interés por la literatura, cambie de idea al leerlo.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Treinta y tres


Álex Vega, Ariel Ticona, Carlos Andrés Bugueño, Carlos Barrios, Carlos Mamani, Claudio Acuña, Claudio Yáñez, Daniel Herrera, Darío Segovia, Edison Peña, Esteban Rojas, Florencio Ávalos, Franklin Lobos, Jinmy Sánchez, Jorge Hernán, Jorge Ojeda, José Henríquez, Juan A. Illanes, Juan C. Aguilar, Luis Alberto Urzúa, Mario Gómez, Mario Sepúlveda, Omar Reygada, Osman Araya, Pablo Rojas, Pedro Cortez, Raúl Enríquez, Renan Ávalos, Richard Villarroel, Samuel Ávalos, Víctor Segovia, Víctor Zamora, Johny Barrios

Los treinta y tres de Mina San José no necesitan psicólogos. Una vez que salgan del corazón de la tierra lo que precisan es que su medio de vida, la mina, deje de ser una trampa mortal. Todos los mineros de Chile y de todos los países donde la extracción de mineral es un oficio oscuro y peligroso, necesitan que la legislación esté de acuerdo con la seguridad personal que todo trabajador debe tener a la hora de ejercer su tarea, sea la que sea. Los mineros de Mina San José se han salvado gracias al instinto de supervivencia, la tecnología y la solidaridad. Ahora es preciso que los legisladores y los políticos estén a la misma altura.

Pensar, actuar, cambiar


Hace unos años Isabel Álvarez me regaló este libro que ahora se reedita: "La mente bien ordenada" de Edgar Morin. El libro me pareció imprescindible para todos aquellos que creemos en la necesidad de una reflexión crítica sobre lo que hacemos y lo que vivimos. En lo que respecta al mundo de la educación, Morin aterriza a partir de unas clarividentes ideas que me han servido de inspiración en muchos temas. No es extraño que fuera Isabel Álvarez la persona que me regalara este libro, porque ella misma fue clarividente y porque su compromiso ético con la educación y con la sociedad en general forma parte de mi propia forma de entender este trabajo.

Así que ahora tenéis la oportunidad de leer este trabajo y de conocer a este pensador, de quien os copio una reseña que aparece en la propia web de la editorial Seix Barral:

Edgar Morin nació en París en 1921. Actor, político independiente, sociólogo de la contemporaneidad, creador del denominado «pensamiento complejo», es director de investigación emérito en el Centro Nacional de investigación científica, donde preside el comité Ciencias y Ciudadanos. Su obra publicada en español abarca numerosas vías de exploración: El cine, o el hombre imaginario (Seix Barral, 1961; 1975), El espíritu del tiempo (1966), Autocrítica (1976), La ecología de la civilización técnica (1981), Para salir del siglo XX (1982), Ciencia con consciencia (1984), Qué es el totalitarismo (1985), El método (1992), El paradigma perdido (1992), Tierra-patria (1993), El hombre y la muerte (1994), Introducción al pensamiento complejo (1994), Sobre la interdisciplinaridad (1995), Sociología (1995), Pensar Europa (1998).

"La mente bien ordenada" es ya un clásico del pensamiento contemporáneo y no solamente puedes leerlo y sacar conclusiones que te sirvan en tu vida y tu trabajo, sino también compartirlo con los alumnos. Para ellos puedes hallar reflexiones e ideas sobre las que discutir. Y la discusión es un elemento que proporciona a los alumnos la oportunidad de desarrollar su espíritu crítico y su propia idea sobre las cosas, aspectos ambos que no se improvisan sino que deben basarse en un entrenamiento adecuado en el que la escuela tiene una parte importante.


martes, 12 de octubre de 2010

El hombre de la voz trémula


Carlos Alsina acaba de definirlo así en "La Brújula" de Onda Cero. La muerte del actor Manuel Alexandre ha llegado hoy en forma de noticia triste. Se recuerdan sus películas y sus obras de teatro, sus papeles estelares y secundarios, su perfecta adecuación a todos ellos, el temblor especial de su voz, que le dio carácter...No estaba destinado a ser actor pero las cosas son así. Nosotros, en mi casa, lo conocemos bien. Hemos seguido durante muchos años sus actuaciones y hace tiempo, cuando podía verse teatro en la televisión, Alexandre fue un visitante de nuestras noches. En sus películas encontramos un poco de todo, humor, tragedia, costumbrismo, realismo, casi de todo. Se despidió hace poco en un homenaje, aunque puede decirse que, a sus noventa y dos años, ha muerto con las botas puestas. Dijo: "Me emociona pensar que un día he podido divertiros con mi trabajo". Humilde hasta el final esta frase denota la grandeza de quién no necesita halagos.

En nuestro SUM puede verse cine estupendamente. Quizá haya profesores que busquen por ahí películas de Alexandre (inolvidable "Atraco a las tres") y así las hagan llegar a sus alumnos. El cine es un arte que merece la pena conocerse, que te enseña y ayuda. Es, además, un recurso didáctico de primer orden. Es importante recordar que esa posibilidad está a nuestro alcance en el Instituto.

Cosas que enseñé


Algunos libros cuentan historias de maestros y profesores. Josefina Aldecoa escribió uno de ellos "Historia de una maestra" inspirado en su propia madre. En mi casa lo leímos casi todas las hermanas. Después he leído otro libro "El profesor", también muy entrañable, aunque no recuerdo ahora su autor. Recientemente ha llegado a nuestra biblioteca "La fórmula preferida del profesor", en el que un viejo profesor de matemáticas "salva" con sus problemas y teoremas, a una madre y a su hijo.

Pero quería hablaros ahora de un conjunto de relatos escritos por Medardo Fraile (uno de los escritores de cuentos más importantes de habla hispana) todos ellos dedicados al mundo de la escuela. Se llama "Antes del futuro imperfecto" y él mismo nos dice de su libro: "Yo he dado muchísimas clases en mi vida. Soy ahora catedrático emérito de una universidad escocesa...Creo que enseñar que dos y dos son cuatro no tiene la menor importancia; lo que hay que enseñar con urgencia es que la vida no tiene nada que ver con las matemáticas, ni con muchos tópicos, porque cuando deben salirnos cuatro, unas veces nos salen tres y otras, cinco."

En la crítica que hace del libro Juan Ángel Juristo (ABC Cultural, sábado 9 de octubre de 2010), puede leerse esto: "...es uno de los grandes cuentistas españoles de la segunda mitad del siglo XX, y su alejamiento de la pomada literaria-fue profesor durante décadas en Glasgow-le ha pasado factura ante las nuevas generaciones, que desconocen que es, junto a Ignacio Aldecoa y García Pavón, uno de los grandes representantes del género en España, tanto que puede medirse con la obra de muchos autores iberoamericanos, más largos en honoros y fama. "

He aquí otro caso de injusticia literaria. Medardo Fraile, que ha publicado su libro en la editorial Páginas de Espuma, bien merece que nos paremos a leerlo, a conocerlo, a compartir su universo, que, en muchas cosas, es también el nuestro.

domingo, 10 de octubre de 2010

El Nobel, en la prensa


Parafraseando el título de la obra de Miguel Delibes "Cinco horas con Mario" (que, por cierto, se representará en el Teatro Lope de Vega de Sevilla, en breve), el escritor y periodista Francisco Robles, que el curso pasado nos visitó en la biblioteca, ha publicado hoy, en su habitual columna de ABC de Sevilla, un memorable artículo que nos habla de Vargas Llosa (de "Varguitas", como lo llaman sus colegas de las letras), y del sentimiento de la lectura. Merece la pena leerlo y comentarlo con los alumnos:

Treinta años con Mario

Francisco Robles. ABC de Sevilla, domingo 10 de octubre de 2010

Has regresado a ese territorio virgen como una selva donde los libros se apretaban en voraces lecturas de verano, cuando las noches eran propicias para el flexo en la azotea, con la Giralda al fondo como una palmera apagada. Has sentido esa punzada irónica que te recorría por dentro cuando Pantaleón Pantoja organizaba la intendencia del barco repleto de putas como si fuera la misión militar más importante que hubiera ejercido a lo largo de su carrera. No conservas aquel ejemplar porque lo devolviste a la biblioteca pública que era tu librería de ida y vuelta. Tenías vacíos los bolsillos pero la mente repleta de personajes que se iban acumulando para quedarse a vivir contigo para el resto de tu vida. Eso era la lectura.
Has vuelto a aquellas tardes en que fuiste feliz mientras el escribidor te contaba las aventuras de la tía Julia. Borges decía que la ceguera era una dulzura, un regreso. Y que lo peor de no haber leído de joven era la pérdida irreparable del placer que nos espera cuando el tiempo nos alcanza: la relectura. Ahora vas a emprender el camino de vuelta. Vas a reencontrarte con el joven que fuiste, hambriento de conocimiento y ebrio de sintaxis. Te acompañará en la tarea un coloso, un genio. Porque Vargas Llosa pertenece a la estirpe de Cervantes. Es un elegido. No todos somos iguales y tú lo sabes. Otra vez Borges, que no presumía de los libros que había escrito, sino de los que había leído.
Volverás, con la emoción enredándose en tu garganta, a aquella casa que no existe para reencontrarte con las sombras de los que te dieron la vida. A la Tercera de ABC donde Vargas Llosa te enseñó, para siempre, en qué consiste la novela. Porque la literatura es emoción o no es nada. Porque leer es reírse por dentro y llorar por los adentros, es sentir cómo la piel se eriza ante la visión de una mujer imaginada, cómo el miedo acecha cuando se lee la palabra muerte, cómo fluye el tiempo con el ritmo de un endecasílabo: soy un fue, y un será, y un es cansado… En aquel flexo medio roto que iluminaba las páginas de un libro que nunca fue tuyo, pero que llevas dentro de ti, está la luz que te alumbró, la luz que te rompió los límites a los que estabas condenado por tu origen. Porque vivir es romper los fuertes y fronteras, como sostenía San Juan de la Cruz en su arrebato místico.
Vargas Llosa rompió las maromas que lo ataban al Perú y se contagió de Faulkner y de Flaubert. Se hizo «ameroparisino» como Cortázar o García Márquez, escribió en Londres y pregonó los toros en Sevilla. Como Juan Ramón, es un peruano universal. El indigenismo es mirar hacia atrás y hacia dentro, como el nacionalismo que nos tiene maniatados al terruño o como la media memoria histérica que quiere alimentarnos del vómito que se pudre en los sótanos de nuestro peor pasado. A Vargas Llosa le cogió el Nobel en Manhattan, en la capital del mundo, en la ciudad abierta como las páginas de sus libros, como el humor que nos reconcilia con la inteligencia. Los que dicen que es un derechista peligroso son los mismos que defienden a los dictadores de los que se burla Vargas Llosa desde esa altura intelectual y moral que se asienta en una palabra: libertad.

sábado, 9 de octubre de 2010

Probablemente, un best seller


La caída de los gigantes, publicada por Plaza & Janés, es el último libro de Ken Follet que, casi con toda seguridad, se convertirá en el best seller de este otoño, al menos, en uno de ellos. He aquí su argumento, extraído del Blog Libros y Literatura:


Una gran novela que narra la vida de unas familias americanas, británicas, rusas y alemanas con el trasfondo de la I Guerra Mundial, la Revolución Rusa y los profundos cambios sociales que éstas conllevaron. La historia empieza en 1911, el día de la coronación del rey Jorge V en la abadía de Westminster. El destino de los Williams, una familia minera de Gales, está unido por el amor y la enemistad al de los Fitzherbert, aristócratas y propietarios de minas de carbón. Lady Maud Fitzherbert se enamorará de Walter von Ulrich, un joven espía en la embajada alemana de Londres. Sus vidas se entrelazarán con la de un asesor progresista del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, y la de dos hermanos rusos a los que la guerra y la revolución les ha arrebatado su sueño de buscar fortuna en América. Tras el éxito de Los pilares de la Tierra y Un mundo sin fin , Ken Follett presenta esta gran novela épica que narra la historia de cinco familias durante los años turbulentos de la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos."Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros."Ken Follett

Aún no ha llegado a nuestra biblioteca, pero esperamos tenerlo en breve plazo de tiempo, junto con otras novedades otoñales que estamos ahora mismo conociendo.

viernes, 8 de octubre de 2010

Imagina que Lennon viviera...


En el 70 aniversario del nacimiento de John Lennon, que se cumple mañana, reproducimos, por su interés, la noticia que la Agencia EFE acaba de colgar en la red.


Liverpool celebra los 70 años del nacimiento de un mito, John Lennon
Por Agencia EFE – Hace 1 minuto.
Londres, 8 oct (EFE).- John Lennon, quien fuera miembro de los legendarios The Beatles e inmortalizara canciones como "Imagine", será objeto de un emotivo homenaje en Liverpool, la ciudad que le vio nacer un 9 de octubre de hace 70 años.
Un concierto benéfico, charlas a cargo de quienes conocieron al músico y una fiesta de cumpleaños en el emblemático Cavern Club son algunas de las actividades que ha organizado la ciudad natal del ex Beatle para celebrar tan señalada fecha.
El 9 de octubre de 1940, Liverpool veía nacer a uno de sus hijos más conocidos, John Winston (en honor a Winston Churchill) Lennon, el hombre que revolucionó la música de los años sesenta y setenta del siglo pasado con temas como "Strawberry Fields Forever" y que se convirtió en un mito cuando Mark David Chapman segó su vida al tirotearle en la puerta de su domicilio el 8 de diciembre de 1980.
En un año en que se celebran los 70 años del nacimiento de Lennon, tres décadas de su asesinato en Nueva York, medio siglo de la formación de los Beatles y 40 años desde la disolución de la banda, los homenajes se suceden y Liverpool apuesta por mostrar lo que sólo esta ciudad conoce: los orígenes de uno de los más grandes músicos pop del siglo XX.
Las celebraciones comienzan el sábado en el emblemático Cavern Club con una fiesta de cumpleaños para la que ya se han agotado las entradas.
En ese lugar, entre 1961 y 1963, los Beatles ofrecieron alrededor de 300 conciertos en los que pulieron sus actuaciones en vivo, comenzaron a dar fama a canciones como "She Loves You" y conocieron a Brian Epstein, su manager.
Un mes antes de viajar a Estados Unidos por primera vez, en agosto de 1963, los Beatles dieron su último concierto en el legendario pub con la promesa de regresar algún día.
La fama les impidió volver a ese escenario, pero una escultura de un joven Lennon a la entrada del club recuerda que los Beatles nunca llegaron a marcharse del todo de Liverpool.
Antes de que Lennon se convirtiera en un Beatle, en 1957, inició sus estudios de bellas artes en la escuela de arte y diseño de la ciudad, la actual Universidad John Moores, que durante las próximas semanas acogerá una serie de exposiciones con obras del artista.
En este centro educativo se enterrará además una de las tres cápsulas del tiempo con grabaciones de Lennon, dibujos y algunos recuerdos, destinadas a preservar el legado del ex Beatle para las próximas generaciones o, al menos, hasta su apertura, prevista para 2040, en el centenario de su nacimiento.
En Liverpool nació también el primer hijo de Lennon, Julian, fruto del matrimonio del cantante con Cynthia Powell.
Quien inspirara canciones como "Lucy in the Sky with Diamonds" será uno de los protagonistas de este aniversario al inaugurar junto a su madre el monumento "Peace & Harmony".
Julian y Cynthia, de la que Lennon se separó en 1968 tras iniciar su romance con Yoko Ono, han organizado además la exposición "White Feather: The Spirit of John Lennon", con objetos que según el propio Julian "repasan la íntima y emotiva historia de la familia".
Los lugares que marcaron la infancia y adolescencia de Lennon, como el colegio en el que estudió y la casa en la que se crió junto a la hermana de su madre, Mimi Smith, que se hizo cargo del niño cuando éste tenía cinco años, podrán visitarse en los próximos dos meses.
Conferencias de familiares y amigos del ex Beatle, un festival de cine y un certamen de poesía completan el programa de actividades en honor de Lennon que concluirán con un concierto multitudinario.
Aún no se ha confirmado qué artistas participarán en el tributo musical que tendrá lugar en el Echo Arena de Liverpool, al que se espera que acudan más de 11.000 personas, pero los organizadores confían en que "Lennon Remembered" será "una noche emotiva e inolvidable" para los admiradores del ex Beatle.
El concierto tendrá lugar el próximo 9 de diciembre, fecha en que se cumplen 30 años y un día del fatídico tiroteo que acabó con la vida de Lennon cuando regresaba a su casa en el edificio Dakota de Nueva York tras hacer una entrevista para una emisora local.
El asesinato tuvo lugar tan sólo semanas después de que publicara el disco "Double Fantasy", que significó su regreso al panorama musical tras un paréntesis de cinco años para criar a su segundo hijo, Sean Ono Lennon.
El día en que murió, Lennon y Ono habían sido los protagonistas de una sesión de fotos a cargo de Annie Leibovitz, quien les retrató en una cama, con Lennon desnudo. en posición fetal y abrazado a Ono. El 22 de enero, la instantánea fue portada de la revista "Rolling Stone" y se convirtió en el emblema del final de una era y del comienzo de un mito.
Carmen de Águeda

jueves, 7 de octubre de 2010

Por fin...


El Premio Nobel de Literatura para Mario Vargas Llosa: un premio esperado desde hace años.


Biografía de urgencia:


Jorge Mario Pedro Vargas Llosa nació un domingo 28 de marzo de 1936 en la ciudad de Arequipa (Perú). Sus padres, Ernesto Vargas Maldonado y Dora Llosa Ureta, ya estaban separados cuando vino al mundo y no conocería a su progenitor hasta los diez años de edad.
Estudia la primaria hasta el cuarto año en el Colegio La Salle de Cochabamba en Bolivia. En 1945 su familia vuelve al Perú y se instala en la ciudad de Piura, donde cursa el quinto grado en el Colegio Salesiano de esa ciudad. Culmina su educación primaria en Lima e inicia la secundaria en el Colegio La Salle.
El reencuentro con su padre significa un cambio en la formación del adolescente, que ingresa al Colegio Militar Leoncio Prado de Lima, en el cual sólo estudia el tercer y cuarto año; sin embargo, termina la secundaria en el Colegio San Miguel de Piura.
En 1953 regresa a Lima. Ingresa a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde estudia Letras y Derecho. Su opción no fue aceptada por su padre, por lo que fue una etapa sumamente difícil, más aún cuando a los dieciocho años decide contraer matrimonio con su tía política Julia Urquidi, lo que aumentó sus urgencias económicas. Paralelamente a sus estudios desempeña hasta siete trabajos diferentes: redactar noticias en Radio Central (hoy Radio Panamericana), fichar libros y revisar los nombres de las tumbas de un cementerio, son algunos de ellos. Sin embargo, sus ingresos totales apenas le permitían subsistir.
En 1959 parte rumbo a España gracias a la beca de estudios "Javier Prado" para hacer un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid; así, obtiene el título de Doctor en Filosofía y Letras. Luego de un año se instala en París.
Al principio su vida en la ciudad de la luz transcurre entre la escasez y la angustia por sobrevivir, por lo que acepta trabajos que, o bien lo mantenían en contacto con su idioma a través de la enseñanza (fue profesor de español en la Escuela Berlitz), o le permitían trabar amistades literarias, como cuando fue locutor en la ORTF francesa o periodista en la sección española de France Presse.
Los esfuerzos por llevar a cabo su vocación literaria dan su primer fruto cuando su primera publicación, un conjunto de cuentos publicados en 1959 con el título Los jefes, obtiene el premio Leopoldo Arias. Anteriormente había escrito una obra de teatro, el drama La huída del Inca.
En 1964 regresa al Perú, se divorcia de Julia Urquidi y realiza su segundo viaje a la selva donde recoge material sobre el Amazonas y sus habitantes.
Viaja a La Habana en 1965, donde forma parte del jurado de los Premios Casa de las Américas y del Consejo de Redacción de la revista Casa de las Américas; hasta que el caso Padilla marca su distanciamiento definitivo de la revolución cubana en 1971.
En 1965 se casa con Patricia Llosa. De la unión nacen Álvaro (1966), Gonzalo (1967) y Morgana (1974). En 1967 trabaja como traductor para la UNESCO en Grecia, junto a Julio Cortázar; hasta 1974 su vida y la de su familia transcurre en Europa, residiendo alternadamente en París, Londres y Barcelona.
En Perú, su trayectoria sigue siendo fructífera. En 1981 fue conductor del programa televisivo La Torre de Babel, transmitido por Panamericana Televisión; en 1983, a pedido expreso del presidente Fernando Belaúnde Terry, preside la Comisión Investigadora del caso Uchuraccay para averiguar sobre el asesinato de ocho periodistas.
En el ´87 se perfila como líder político al mando del Movimiento Libertad, que se opone a la estatización de la banca que proponía el entonces presidente de la República Alan García Pérez.
El año 1990 participa como candidato a la presidencia de la República por el Frente Democrático-FREDEMO. Luego de dos peleados procesos electorales (primera y segunda vuelta), pierde las elecciones y regresa a Londres, donde retoma su actividad literaria.
En marzo de 1993 obtiene la nacionalidad española, sin renunciar a la nacionalidad peruana.
En la actualidad colabora en el diario El País (Madrid, España, Serie Piedra de toque) y con la revista cultural mensual Letras Libres (México D.F., México y Madrid, España, Serie Extemporáneos).
Los méritos y reconocimientos lo acompañan a lo largo de su carrera. En 1975 es nombrado miembro de la Academia Peruana de la Lengua y en 1976 es elegido Presidente del Pen Club Internacional. En 1994 es designado como miembro de la Real Academia Española.
Asimismo, ha sido Profesor Visitante o Escritor Residente en varias universidades alrededor del mundo, como en el Queen Mary College y en el King´s College de la Universidad de Londres, en la Universidad de Cambridge y en el Scottish Arts Council (Inglaterra); en el Washington State, en la Universidad de Columbia, en el Woodrow Wilson International Center for Scholars del Smithsonian Institution, en la Universidad Internacional de Florida, en la Universidad de Harvard, en la Universidad de Siracusa, en la Universidad de Princeton y en la Universidad de Georgetown (Estados Unidos); en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras (Puerto Rico); en el Wissenschaftskolleg y en la Deutscher Akademischer Austauschdienst (Berlín, Alemania), en la Universidad de Oxford, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (Santander, España), en la Universidad Rey Juan Carlos (Aranjuez, España); entre otras.
Por otro lado, ha participado como jurado en los siguientes eventos:
"Premios Casa de las Américas", La Habana, Cuba (1965); "Festival de Cine Iberoamericano de Huelva" (1995), donde ocupa el cargo de Presidente del Jurado; "Premio Miguel de Cervantes", España (1998 y 1999); y "ECHO Television & Radio Awards" (1998); "Festival Internacional de Cine de San Sebastián", España (2004), donde ocupa el cargo de Presidente del Jurado.
Las siguientes obras forman parte de su vasta producción literaria:
La huída del Inca, pieza de teatro (1952); El desafío, relato (1957); Los jefes, colección de cuentos (1959); La ciudad y los perros, novela (1963); La casa verde, novela (1966); Los cachorros, relato (1967); Conversación en La Catedral, novela (1969); Carta de batalla por Tirant lo Blanc, prólogo a la novela de Joanot Martorell (1969); Historia secreta de una novela, ensayo (1969); García Márquez: historia de un deicidio, ensayo literario (1971); Pantaleón y las visitadoras, novela (1973); La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary, ensayo literario (1975); La tía Julia y el escribidor, novela (1977); La señorita de Tacna, teatro (1981); La guerra del fin del mundo, novela (1981); Entre Sartre y Camus, ensayos (1981); Kathie y el hipopótamo, teatro (1983); Contra viento y marea, ensayos políticos y literarios (1983); Historia de Mayta, novela (1984); La suntuosa abundancia, ensayo sobre Fernando Botero (1984); Contra viento y marea, volúmenes I (1962-1972) y II (1972-1983), (1986); La Chunga, teatro (1986); ¿Quién mató a Palomino Molero?, novela policial (1986); El hablador, novela (1987); Elogio de la madrastra, novela (1988); Contra viento y marea, volumen III (1983-1990), (1990); La verdad de las mentiras, ensayos literarios (1990); A Writer's Reality, colección de conferencias dictadas en la Universidad de Siracusa (1991); Un hombre triste y feroz, ensayo sobre George Grosz (1992); El pez en el agua, memorias (1993); El loco de los balcones, teatro (1993); Lituma en los Andes, novela (1993); Desafíos a la libertad, ensayos sobre la cultura de la libertad (1994); Ojos bonitos, cuadros feos, obra dramática para radio (1994); La utopía arcaica, José María Arguedas y las ficciones del indigenismo, ensayo (1996); Making Waves, selección de ensayos de Contra viento y marea, publicado sólo en inglés (1996); Los cuadernos de don Rigoberto, novela (1997); Cartas a un joven novelista, ensayo literario (1997); La fiesta del Chivo, novela (2000); Nationalismus als neue Bedrohung, selección de ensayos políticos, publicado sólo en alemán (2000); El lenguaje de la pasión, selección de artículos de la serie Piedra de toque (2001); El paraíso en la otra esquina, novela (2003); Diario de Irak, selección de artículos sobre la guerra en Irak (2003); La tentación de lo imposible, ensayo sobre Los Miserables de Victor Hugo (2004); Un demi-siècle avec Borges, entrevista y ensayos sobre Borges, publicado sólo en francés (2004); Mario Vargas Llosa. Obras Completas, Vol. III Novelas y Teatro (1981-1986), (2005); Dictionnaire amoureux de l’Amérique latine, ensayos publicado solo en francés, (2005); Israel/Palestina. Paz o guerra santa, recopilación de artículos, (2006); Travesuras de la niña mala, novela, (2006); Odiseo y Penélope, teatro (2007) y Diálogo de damas, poemas relacionados con las esculturas de Manolo Valdés, Aeropuerto Barajas de Madrid (2007).
Sus obras han sido traducidos al francés, italiano, portugués, catalán, inglés, alemán, holandés, polaco, rumano, húngaro, búlgaro, checo, ruso, lituano, estonio, eslovaco, ucraniano, esloveno, croata, sueco, noruego, danés, finlandés, islandés, griego, hebreo, turco, árabe, japonés, chino, coreano, malayo y cingalés.

martes, 5 de octubre de 2010

Talento, ah, sí, el talento


Desde hace algún tiempo el profesor de Filosofía de Instituto José Antonio Marina se dedica a publicar unos libros sobre educación que abarcan temas diversos y pretenden ayudar a padres y docentes en la difícil tarea de educar. El último de estos libros acaba de llegar a la biblioteca del Instituto. Se llama La educación del talento y está publicado por Ariel.

En este libro, Marina nos dice que "hay muchos tipos de talento. Esta obra pretende ayudar a nuestros niños a descubrir los suyos. Cada uno de nosotros tenemos nuestras propias fortalezas y debilidades. Pero también hay un talento básico que debemos intentar desarrollar universalmente, y de éste trata sobre todo este libro. Talento para saber qué hacer con los demás talentos y también con nuestras limitaciones."


Cuando yo era chica, en mi calle, que era todo mi mundo, había chicas a las que se consideraba "talentosas". Normalmente, niñas que sabían coser, que ayudaban a su madre en casa o echaban una mano con los hermanos. Niñas que salían poco a la calle, que no eran "callejeras". Luego, estábamos otras, a las que madres y abuelas solían regañarnos porque nos gustaba mucho salir, leer libros a todas horas y discutir más de la cuenta. Como se ve, hay talentos para todos los gustos.

Siempre he pensado que todo el mundo tiene algún talento, algo, aunque sea una pequeña cosa. Lo he observado siempre en todos los alumnos que he tenido. Nunca me he encontrado con un caso en el que un niño no supiera hacer "nada". Incluso los que pasan totalmente de libros y papeles saben arreglar cachivaches o tienen habilidad para alguna cosa. Por eso, creo que la escuela debería potenciar lo que cada uno tiene de bueno, en lugar de hacer hincapié constantemente en lo que hay de negativo, es decir, "en lo que no sabemos hacer". Ya lo he comentado muchas veces: es necesario poner de relieve las cosas positivas que se hacen, las ocurrencias felices, las mañas, y no tanto lo que no se tiene o no se sabe o no se puede. Sería algo así como la "evaluación positiva".

El libro de Marina está en la biblioteca y os espera. Seguramente será de ayuda para todos en esta profesión nuestra tan, tan, tan, complicada...¿O no lo es tanto?

domingo, 3 de octubre de 2010

Arthur y Tony




Sin darnos apenas cuenta, en este inicio de otoño que aún se resiste a llenar nuestras calles de hojas secas, se fueron Arthur Penn y Tony Curtis. El primero, director de cine y el segundo, actor. Mucho más conocido Curtis, aunque el esplendor anunciado en sus primeros años, lleno de belleza y versatilidad (como en la inolvidable "Con faldas y a lo loco", con Marilyn Monroe y Jack Lemmon) quizá no cuajó completamente o se convirtió en algo cotidiano, perdiendo su misterio. Por su parte, Penn dirigió una de las mejores películas de la historia del cine, que, además, tiene la característica de traernos al mejor Brando: "La jauría humana", muestra inequívoca de lo peligrosas que pueden llegar a ser las personas normales y bienpensantes. En ese contexto, Marlon Brando aparecía con la reciedumbre de carácter y la esperanza de que hay otra forma posible de que las cosas ocurran. Y por eso, quizá, rechazó el vestido nuevo que el rico y corrupto de la película había regalado a su mujer, Angie Dickinson, extraña pareja cuya química, al final, resultó eficaz, bastante más que esas jovencitas exóticas que aparecen en otras películas suyas.

Ambos han muerto en los últimos días de septiembre y son hojas del calendario que se caen y se llevan consigo a nombres y personajes que, en un día, llenaron de luz el firmamento de nuestros mitos, de nuestras estrellas.