miércoles, 29 de septiembre de 2010

El pintor del sombrero de malvas



Este es un precioso libro dirigido a los jóvenes que ganó el Premio Lazarillo 2009. Su autor es Marcos Calveiro y está publicado por la editorial Destino. He aquí una sinopsis del argumento:

"Auvers-sur-Oise, verano de 1890. Un adolescente parisino pasa una temporada en esa localidad con una tía suya. Allí conocerá a un pintor recién llegado que parece beberse la vida con cada pincelada. Pronto se harán inseparables. Junto a él, luchará contra los convencionalismos provincianos, descubrirá el amor y se enfrentará a la muerte por primera vez."

Adivinanza: Si en el libro aparece dibujada una silla, una noche estrellada, un campo de girasoles, un tal doctor Gachet...¿quién es el pintor?

Totalmente recomendado para nuestros alumnos, no solamente los que estudian Arte, sino para todos ellos. Les divertirá y enseñará muchas cosas. Está en nuestra biblioteca.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Te puede pasar a ti



Ya sabes, esa película en la que Nicolas Cage era policía de barrio y ganó un premio de lotería. Entonces tuvo que compartirlo con una camarera. Se llamaba así "Te puede pasar a ti". Lo de la lotería es difícil pero no lo es tanto que te ocurra lo que a los protagonistas de este libro encantador "Contra el viento del norte" de Daniel Glattauer y publicado por Alfaguara, en formato papel y en ebook.
Emmi y Leo son dos personas que no se conocen de nada y que, por esas cosas del azar virtual, se encuentran en el correo electrónico. A partir de ahí, el cruce de mensajes construye una historia que te emociona, te entretiene y se lee de un tirón (este es uno de esos libros que he leído en una sola tarde).
Te lo recomiendo si te gustan los libros bien escritos y la literatura epistolar, porque los mensajes son eso, cartas aunque más rápidas, sin necesidad de echar el sobre al buzón ni de ponerle sello. Ay, cómo hubiera variado nuestra juventud con el correo electrónico...
La emoción, la pasión, la ilusión, el misterio, la vida en realidad, surge entre las páginas del libro y al hilo del envío de esos mensajes. Por eso nos resulta tan familiar y por eso, como digo en el título de esta entrada, "te puede pasar a ti".
Esta novela ha sido un éxito editorial que, estoy segura, irá a más, porque funcionará el boca a boca, como siempre ocurre con las novelas y los libros bien escritos, que no necesitan tanto lanzamiento como otros, sino más bien que las personas que lo han leído vayan y lo recomienden a otros.
Eso es lo que yo hago con vosotros: recomendar su lectura. Está en la biblioteca y os gustará muchísimo. Además, se me ocurren muchas tareas con nuestros alumnos a partir del envío de mensajes de correo electrónico. Ya que tienen que escribir mensajes y los escriben ¿por qué no ayudarles y enseñarles a que los escriban bien, a que se expresen correctamente y a que mejoren su forma de escribir? Sería una buena cosa, incentivar la creación literaria y la expresión escrita a partir de los mensajes de correo electrónico.
Mientras tanto, no dejéis de leer este libro. Es estupendo. Os gustará.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Poesía con balas al fondo


Andrés Trapiello es un estimable escritor y, además, un agudo observador de la realidad literaria pasada y presente. En este año de 2010 ha vuelto a salir a la luz una reedición de su obra dedicada a la vida literaria y cultural en los años de la guerra civil española. "Las armas y las letras. Literatura y guerra civil 1936-1939" es un libro complejo e imprescindible, que ha publicado la editorial Destino.

Trapiello es leonés, de Manzaneda de Torío, nacido en 1953. Ha publicado diversas novelas, algunas de las cuales han conseguido prestigiosos premios literarios: "La tinta simpática", 1988; "El buque fantasma", 1992; "La malandanza", 1996; "Días y noches", 2000; "Los amigos del crimen perfecto", 2003, que obtuvo el Premio Nadal; "Al morir Don Quijote", 2004 y "Los confines", 2009. Es, asimismo, ensayista y poeta.

Este libro que ahora comentamos en nuestro blog fue publicado en su primera edición en el año 1995. Agotada ya esa edición, el autor ha vuelto casi a reescribirlo, añadiendo datos nuevos, ideas nuevas, con abundantes aportaciones gráficas y escritas, que lo hacen todavía más interesante. Interesante y revelador para todos aquellos que os acerquéis a su lectura sin ideas previas (o con las mínimas) y la mente abierta.

Con el trasfondo histórico de los tristes acontecimientos que vivió nuestro país entre los años 1936 y 1939, sus personajes principales, los poetas, los artistas, los escritores e intelectuales del momento, tanto españoles como extranjeros (aquellos que vinieron a España por múltiples motivos), aparecen en sus aspectos más desconocidos y de todos ellos pueden extraerse consecuencias y conocimientos nuevos, que nos ayudan a entender, un poco más, el difícil puzzle de la vida intelectual, de la vida en general, de España en esos años. Lo que es lo mismo: a entendernos a nosotros mismos y a asimilar nuestro legado cultural que tiene allí, no un paréntesis, sino un elemento muchas veces decisivo.

En el libro están los grandes nombres, pero también los nombres pequeños, aquellos que no han pasado a las páginas brillantes de la historia. Hombres y mujeres que, en un momento de sus vidas, tuvieron que dar la cara, que mostrarse cómo eran en realidad, ante una encrucijada como la de la guerra y sus consecuencias. De no haber ocurrido este acontecimiento, quién sabe qué vida les esperaba a cada uno. Quién sabe si hubiéramos llegado a verlos ante nosotros con tanta desnudez en sus miserias y grandezas... Pero esos años desvelaron muchas cosas que ahora, con este libro, podemos intentar entender.

No es una historia de la literatura al uso, ni una historia cultural, es algo mucho más vivo, como si un espectador inexistente y privilegiado pudiera haber sido testigo oculto de los acontecimientos que se narran. Y ahora hubiera decidido que es el momento de contarlo, enhebrando las palabras como si se tratada de una novela, algo que se puede leer con gran facilidad aunque te haga detenerte, de vez en cuando, la fuerza de las evidencias que se muestran.

El libro está ya en nuestra biblioteca y no puede dejar de leerse, incluso de comentarse con nuestros alumnos, que ya en él subyace una idea inicial que otros han ido exponiendo y vislumbrando en estos últimos años, en un intento de explicarnos a nosotros mismos: la tragedia de la guerra civil no fue la lucha entre dos Españas antagónicas y dispares, sino "la determinación de dos Españas minoritarias y extremas para acabar con otra, la mayoritaria tercera España en la que podían haberse integrado gentes de toda condición, edad, clase e ideología, excluyendo de ella naturalmente a aquellas otras dos, la fascista, por un lado, y la anarquista, comunista, trostkista o socialista radical por otro, tratando de ensayar a toda costa aquí revoluciones que ya habían salido triunfantes en la URSS, en Alemania o en Italia."

sábado, 25 de septiembre de 2010

Hitch



La publicidad dice que este libro, "Hitchcock íntimo" de Charlotte Chandler es el mejor libro que se ha escrito sobre Alfred, el director del mejor cine de suspense (o quizá, uno de los mejores directores de cine a secas).
Y, una vez leído, puede que sea verdad, porque es un libro que se lee de un tirón y que contiene un montón de cosas interesantes sobre Hitch (así lo llamaban sus amigos y también Larry Olivier), sus películas, sus actores y su vida.
Podemos enterarnos de que su mujer y él formaban un tándem perfecto: Alma era una persona muy inteligente, que escribía los guiones, seleccionaba actores y actrices y estaba permanentemente pendiente de todo. Su hija, Pat, que también fue actriz y participó en tres de las películas del director, vivió de lleno el mundo del cine aunque decidió dedicarse, en un momento dado, a su familia y abandonar la interpretación.
En el libro aparecen la génesis y los aspectos más interesantes de sus películas y, de casi todas ellas, podemos extraer datos que nos resultan novedosos y significativos. Lo mismo puede decirse de la galería de personajes que circulan por estas páginas, no solamente actores y actrices, sino productores, directores, guionistas, camarógrafos, etc. Están los que alguna vez le dijeron no, como Gary Cooper; los que repitieron trabajo con él, como Cary Grant (el hombre al que más enviadaba Hitchcock, por su impresionante físico que le permitía vestir los más elegantes atuendos), Grace Kelly o Joan Fontaine; gente que no le quiso, como Tippi Hedren; otros que le admiraron hasta el final como James Stewart o Janet Leigh; actores tocados por su interpretación en alguna de sus obras maestras, como el Tony Perkins de Psicosis; rubias maravillosas como Kim Novak o Shirley McLaine; argumentos insólitos, como en "La soga"; escenarios que tienen vida, como el de "La ventana indiscreta"; objetos que hablan por sí mismos, como el encendedor Ronson de "Extraños en un tren"; tecnologías pioneras, como las 3D de "Crimen perfecto"; confusiones que todavía perduran, como la que atribuye a Hitchcock la autoría de "Testigo de Cargo", cuando, en realidad, esta novelita corta de Ágatha Christie la llevó al cine el genial Billy Wilder (el dios de Garci, ya sabéis)...
Leer cosas de este director de cine es, para mí, ahondar en la vida de alguien de la familia. Es parte de nosotros, porque sus películas, sobre todo algunas de ellas, forman parte del reino de la infancia y de la adolescencia, de las charlas tras el desayuno, de los visionados en grupo, todos juntos en torno a esa película maravillosa que nos hace soñar. Nuestras favoritas, curiosamente, son las mismas que las del director: "La sombra de una duda", "Rebeca", "La ventana indiscreta"...En la primera, Joseph Cotten se transforma en "malo" después de ser bueno, buenísimo en la maravillosa "Luz que agoniza". En "Rebeca" la luz de Olivier y el encanto de Joan Fontaine perduran por los siglos de los siglos.
Este libro no solamente se dirige a nuestros alumnos y profesores de Imagen y Sonido, a los que suponemos interesados en él por partida doble. También va a los demás, porque ¿quién no ha sentido miedo al oír el aleteo de unos pájaros al atardecer...?

lunes, 20 de septiembre de 2010

Tu palabra, tu vida


Dedicatoria:

A mi madre

Creo que no tendría aún quince años cuando mi madre me regaló ese disco de Serrat dedicado a Miguel Hernández. Una cubierta negra y unas canciones que aprendí, como hacía con todas las canciones que escuché tantas veces en mi infancia, mi adolescencia, mi juventud. Porque, además de escribir, la otra cosa que siempre me gustó hacer, que siempre quise hacer, fue ésa, cantar. Las canciones de Serrat venían a superponerse a los poemas de Miguel Hernández que yo ya conocía, que había leído y que tenía en unos librillos finos y de pastas muy blandas, algunos editados en México y que me mandaba de Madrid un amigo que estudiaba Económicas y que sabía más que todos nosotros, chavales de pueblo y de barrio, sin apenas mundo recorrido. Más allá de nuestras salinas y de la mar de Cádiz, los amigos que estudiaban en Madrid eran las voces de otros mundos y los ecos de otras formas de vivir. Por eso, José Luis me mandaba libros que no se podían encontrar en todas partes. Y así coleccioné durante un tiempo todo lo que había de Miguel Hernández y aprendí de memoria a recitar su poesía. Algo que ahora, ya lo sé, los alumnos no hacen. Con lo bueno que es recitar poesía para perder la vergüenza a hablar en público...

Mi madre, con ese regalo del disco de Serrat, me puso en la pista cierta de Miguel Hernández y contribuyó a que se convirtiera en uno de mis poetas, no digo preferidos, mejor digo amados, o admirados, o cercanos. Mucho más en este caso, porque Miguel, todos lo sabéis, era un hombre del pueblo que nunca dejó de estar cerca de ese pueblo, no como otros que, con el pretexto de salvarnos a los demás, se salvaron ellos solos, vivieron en palacios, en exilios dorados y gozaron de una vida larga y repleta de compensaciones. Miguel era pobre y pobre murió. Murió en la cárcel de una enfermedad que entonces se llevaba a mucha gente por delante, porque era frecuente morir y enfermar en la cárcel (mi madre puede afirmarlo, ella misma fue una huérfana a la misma edad que yo recibí como regalo ese disco). Los poemas de Miguel Hernández me han cautivado siempre. Los he leído y he reconocido en ellos a gente con la que he tropezado en mi infancia y en mi calle: es una poesía que sale del dolor y el dolor se reconoce siempre y no se olvida.

Ahora, en un libro recién publicado, Andrés Trapiello, nos devuelve la memoria de los poetas de la Guerra Civil y nos recuerda que Miguel fue siempre lo que parecía, que su palabra y su vida eran igual de transparentes. Eso debió intuir mi madre cuándo me regaló aquel disco. Eso lo tengo presente todavía.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Novedades de otoño en nuestra biblioteca


(Rzhavitina Lyudmila: Ramo de flores de otoño)
“Una pantera en el sótano” de Amos Oz. Editorial Siruela. Ya comentado en este blog.
“Anatomía de un incidente aislado” de Jordi Sierra i Fabra. Editorial Bruño. Del más importante autor español de literatura juvenil.
“Tuerto, maldito y enamorado” de Rosa Huertas. Editorial Edelvives. Un acercamiento a Lope de Vega para los jóvenes.
“Para leer al anochecer. Historias de fantasmas” de Charles Dickens. Editorial Impedimenta. Revisión de un clásico al alcance de todos.
“Reckless. Carne de piedra” de Cornelia Funke. Editorial Siruela, Biblioteca Funke. La gran novedad de la autora, que comienza así su nueva trilogía.
“La carretera” de Cormac McCarthy. Editorial Mondadori. Narrativa con fuerza y valor visual.
“La hija de Robert Poste” de Stella Gibbons. Editorial Impedimenta. Premio al mejor libro de 2010 por el gremio de libreros de Madrid.
“La fórmula preferida del profesor” de Yoko Ogawa. Editorial Funambulista. Un hallazgo. Hablaremos de él.
“Hitchcock íntimo” de Charlotte Chandler. Editorial Ma non Troppo. Grupo Robin Book. Para conocer de cerca a un genio del cine.
“La bodega” de Noah Gordon. Editorial Roca. Ingredientes clásicos de una novela que engancha.
“La segunda vida de Bree Tanner” de Stephenie Meyer. Editorial Alfaguara. Novedad para nuestros adolescentes.
“Un lugar en la cumbre” de John Braine. Editorial Impedimenta. Revisión de una interesante obra.
“El niño de la maleta” de Lene Kaaberbol y Agnete Friis. Editorial Maeva. Intriga y suspense.
“Misterioso” de Arne Dahl. Editorial Destino. Muestra del auge de la literatura nórdica.
“Contra el viento del norte” de Daniel Glattauer. Editorial Alfaguara. Más de 800.000 ejemplares vendidos en Alemania.
“Soy un gato” de Natsume Söseki. Editorial Impedimenta. Una excentricidad.

En sucesivas entradas de este blog iremos comentando estos libros, para acercarlos a nuestros lectores.

Una pantera en el sótano


A nuestra biblioteca acaba de llegar un libro estupendo. Se trata de "Una pantera en el sótano" de Amos Oz. La edición es de Siruela, en su Colección Escolar de Literatura. Lleva un interesante prólogo sobre los niños y la lectura de Lola Beccaria y se completa con actividades para realizar con los alumnos una vez leído el libro.

Amos Oz (Jerusalén, 1939) es un prestigioso escritor, galardonado con importantes premios literarios, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2007 (la fotografía de ese acto de entrega ilustra este comentario). Se trata de una obra cuyo protagonista es un niño y que tiene un marcado carácter autobiográfico: como el autor, el niño del libro crece rodeado de libros.

Estoy segura de que nuestros alumnos, si les acercamos este libro, en su totalidad o en forma de fragmentos, disfrutarán con su lectura, con esa forma de escribir triste e irónica a la vez, que tan bien entienden los adolescentes y los jóvenes. El fanatismo, la traición y la amistad, son los grandes temas que se recogen en el libro y también, como trasfondo, el amor de las madres y la educación que encierra el convivir con libros y con palabras.

Así comienza el libro:


"Muchas veces en la vida me llamaron traidor. La primera fue a los doce años y tres meses, cuando vivía en un barrio a las afueras de Jerusalén. Fue durante las vacaciones de verano, faltaba menos de un año para que el gobierno británico se retirase del país y naciera, enmedio de la guerra, el Estado de Israel.

Una mañana vimos en la pared de nuestra casa, debajo de la ventana de la cocina, escritas con unas letras gruesas y negras, unas palabras que decían: ¡Profi, boged shafel! (Profi, vil traidor). El término "vil" despertó en mí una inquietud que hasta hoy, mientras estoy sentado escribiendo esta historia, me sigue interesando: ¿puede haber un traidor que no sea vil? De no ser así ¿por qué se molestaría Chita Reznik (reconocí su letra) en añadir la palabra "vil"? Así que, entonces, ¿en qué casos la traición no es vil?

El mote de Profi se me quedó desde que era pequeño. Es el diminutivo de "profesor", por la manía que tengo de jugar con las palabras. (Todavía me encantan las palabras: coleccionarlas, ordenarlas, mezclarlas, darles la vuelta, formarlas. Más o menos como hacen los que aman el dinero con las monedas y los billetes, o los que aman el juego con las cartas.)"

jueves, 16 de septiembre de 2010

Elegir un libro


Hay muchas razones, o sinrazones, para elegir un libro. Para escoger, entre el montón o entre el cuidado muestrario, un libro, uno sólo, que vamos a llevarnos a casa y que nos va a acompañar días, semanas o toda la vida. Esas razones son variables, disparatadas a veces y dependen de cada persona: un tacto suave, un portada bonita, un título atrayente, una recomendación de alguien en cuyo criterio confiamos, un bombardeo comercial que nos hace rendirnos, la fidelidad a un autor o a una editorial, un tema que nos interesa, un momento en el que necesitamos leer precisamente algo así...

En este otoño, surgen nuevos títulos, reediciones, novedades y libros en las mesas de las librerías, en los estantes de los grandes almacenes, en la Red y en las editoriales. De esos libros, algunos me han parecido lo suficientemente atractivos como para traerlos aquí, en esta primera recomendación del curso escolar, que espera servir de guía y de sugerencia para todos aquellos que se acercan a nuestro blog. Así que, ahí va la primera ensalada de libros para elegir este otoño:

"Lo que me queda por vivir" de Elvira Lindo (Seix Barral):

Antonia tiene veintiséis años cuando se ve sola con un niño de cuatro en el cambiante Madrid de los ochenta. La suya es la historia de un viaje interior, el de una mujer que se enfrenta a la juventud y a la maternidad mientras intenta hacerse un lugar en la vida, en una ciudad y en una época de tiempo acelerado, más propicio a la confusión que a la certeza, sobre todo para alguien que ha tenido una experiencia demasiado temprana de la pérdida y de la soledad.Lo que me queda por vivir es la crónica de un aprendizaje: cómo se logra a duras penas sobreponerse a la deslealtad; cómo el desvalimiento y la ternura de un hijo alivian la fragilidad de quien ha de hacerse fuerte para protegerlo. Lo que me queda por vivir tiene la fuerza de las novelas que retratan un tiempo al contar unas vidas singulares, hechas por igual de desamparo e inocencia. La escritura de Elvira Lindo alcanza aquí una belleza sobrecogedora, yendo derecha al nervio de las cosas, al corazón de esas verdades sobre la experiencia que sólo puede contar la ficción.

¿Por qué lo recomiendo? En primer lugar, por la autora. Elvira Lindo es bastante más que "Manolito Gafotas" ( a pesar de que Manolito me encanta y lo recomiendo a todos). Tiene una escritura sincera y clara, sin engaños ni subterfugios, que me gusta. Y sus artículos sobre educación no tienen desperdicio. También me gusta el tema.


"La historia deEdgar Sawtelle" de David Wroblewski (Planeta)

Edgar Sawtelle es un niño mudo que desde muy pequeño se comunica solo en lengua de signos. Lleva una vida apacible y feliz junto a sus padres y su perra Almondine, su inseparable amiga y aliada, en su granja en Wisconsin. Desde generaciones, los Sawtelle han criado y entrenado una raza ficticia de perros, conocidos como perros Sawtelle, con unos valores y características que los hacen unos animales nobles y inteligentes, los mejores amigos que un hombre pueda desear. Pero el inesperado retorno de Claude, el hermano del padre de Edgar, a la granja después de muchos años, romperá la tranquila y feliz vida de esta familia y cambiará su destino, de forma irreversible, para siempre.«Muy pronto comprendieron que nadie entendía un caso como el de Edgar. Niños como él sólo aparecían en los libros de medicina, e incluso esos casos eran diferentes en un sinfín de detalles del de ese niño, que movía los labios cuando quería mamar y agitaba las manos en el aire cuando le cambiaban los pañales, que olía vagamente a harina fresca y tenía el sabor del mar, que se dormía en los brazos de sus padres y después, al despertarse, comparaba con asombro sus caras con el éter de algún mundo distante. Un niño silencioso en la alegría y silencioso en la aflicción.»

¿Por qué lo recomiendo? Porque es un libro raro, con autor de nombre impronunciable y protagonista de nombre impronunciable, que es, además, un niño. Y también porque lo recomienda alguien de toda confianza: Stephen King, con una frase única: «Me encantó La historia de Edgar Sawtelle. Yo no releo muchos libros porque la vida es demasiado corta. Pero éste lo voy a volver a leer.»


"Brooklyn" de Colm Toibin (Lumen)

Ellis Lacey, original de un pequeño pueblo de Irlanda, no duda en aceptar un trabajo en América. Se abre paso en Brooklyn, superando la nostalgia y los rigores del exilio e incluso encontrando un primer y gran amor. Pero algo trunca su camino, pues pronto le llegan noticias trágicas de Irlanda y Ellis se ve obligada a volver. El peso de su familia y su pasado devoran sin piedad el nuevo y frágil mundo que había empezado a construir al otro lado del océano. Brooklyn es una novela de una compleja sencillez y de un poder sobrecogedor, uno de los grandes libros de los últimos tiempos.

¿Por qué lo recomiendo? Porque ¿cómo no detenerse en una historia que habla de algo tan importante como el primer amor?

martes, 14 de septiembre de 2010

El primer día de clases


El muchacho entró en el Instituto algo perplejo. Era un edificio muy grande, rojo y alargado. Más grande que aquel otro, en el que había pasado los dos cursos anteriores. Este edificio parecía más nuevo y tenía muchos tablones de cristal, patios con plantas, gente que iba de un lado a otro. El muchacho se sintió un poco solo. Su nombre estaba en una lista y todos los demás nombres correspondían a otros muchachos, así que, todos juntos, entraron en un aula y allí estaba un profesor, con gafas y aspecto amigable. No lo habían visto nunca, pero parecía un buen tipo. Sin embargo, el desasosiego invadía al muchacho y, aunque él no lo supiera, a la mayoría de los otros chicos que formaban el grupo (salvo a dos o tres, que eran bastante inmunes a las preocupaciones). El profesor pasó lista y estaban todos. Les dijo dos o tres cosas que debían ser importantes, aunque él no lograba concentrarse, ocupado como estaba en dilucidar si ese curso escolar que comenzaba iba a ser bueno o malo para su vida. Porque tenía la costumbre de preocuparse bastante por casi todo. El profesor, después de haberles dicho algunas cosas importantes, sacó un libro de pastas duras y coloreadas, se sentó tranquilamente, se ajustó las gafas y comenzó a leer:

Las Aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain

CAPÍTULO I

"¡Tom!
Silencio.
-¡Tom!
Silencio.
-¡Dónde andará metido ese chico!... ¡Tom!
La anciana se bajó los anteojos y miró, por encima, alrededor del cuarto; después se los subió a la frente y miró por debajo. Rara vez o nunca miraba a través de los cristales a cosa de tan poca importancia como un chiquillo: eran aquéllos los lentes de ceremonia, su mayor orgullo, construidos por ornato antes que para servicio, y no hubiera visto mejor mirando a través de un par de mantas. Se quedó un instante perpleja y dijo, no con cólera, pero lo bastante alto para que la oyeran los muebles:
-Bueno; pues te aseguro que si te echo mano te voy a...
No terminó la frase, porque antes se agachó dando estocadas con la escoba por debajo de la cama; así es que necesitaba todo su aliento para puntuar los escobazos con resoplidos. Lo único que consiguió desenterrar fue el gato.
-¡No se ha visto cosa igual que ese muchacho!
Fue hasta la puerta y se detuvo allí, recorriendo con la mirada las plantas de tomate y las hierbas silvestres que constituían el jardín. Ni sombra de Tom. Alzó, pues, la voz a un ángulo de puntería calculado para larga distancia y gritó:
-¡Tú! ¡Toooom!
Oyó tras de ella un ligero ruido y se volvió a punto para atrapar a un muchacho por el borde de la chaqueta y detener su vuelo.
-¡Ya estás! ¡Que no se me haya ocurrido pensar en esa despensa!... ¿Qué estabas haciendo ahí?
-Nada.
-¿Nada? Mírate esas manos, mírate esa boca... ¿Qué es eso pegajoso?
-No lo sé, tía.
-Bueno; pues yo sí lo sé. Es dulce, eso es. Mil veces te he dicho que como no dejes en paz ese dulce te voy a despellejar vivo. Dame esa vara.
La vara se cernió en el aire. Aquello tomaba mal cariz.
-¡Dios mío! ¡Mire lo que tiene detrás, tía!
La anciana giró en redondo, recogiéndose las faldas para esquivar el peligro; y en el mismo instante escapó el chico, se encaramó por la alta valla de tablas y desapareció tras ella. Su tía Polly se quedó un momento sorprendida y después se echó a reír bondadosamente.
-¡Diablo de chico! ¡Cuándo acabaré de aprender sus mañas! ¡Cuántas jugarretas como ésta no me habrá hecho, y aún le hago caso! Pero las viejas bobas somos más bobas que nadie. Perro viejo no aprende gracias nuevas, como suele decirse. Pero, ¡Señor!, si no me la juega del mismo modo dos días seguidos, ¿cómo va una a saber por dónde irá a salir? Parece que adivina hasta dónde puede atormentarme antes de que llegue a montar en cólera, y sabe, el muy pillo, que si logra desconcertarme o hacerme reír ya todo se ha acabado y no soy capaz de pegarle. No; la verdad es que no cumplo mi deber para con este chico: ésa es la pura verdad. Tiene el diablo en el cuerpo; pero, ¡qué le voy a hacer! Es el hijo de mi pobre hermana difunta, y no tengo entrañas para zurrarle. Cada vez que le dejo sin castigo me remuerde la conciencia, y cada vez que le pego se me parte el corazón. ¡Todo sea por Dios! Pocos son los días del hombre nacido de mujer y llenos de tribulación, como dice la Escritura, y así lo creo. Esta tarde se escapará del colegio y no tendré más remedio que hacerle trabajar mañana como castigo. Cosa dura es obligarle a trabajar los sábados, cuando todos los chicos tienen asueto; pero aborrece el trabajo más que ninguna otra cosa, y, o soy un poco rígida con él, o me convertiré en la perdición de ese niño.
Tom hizo rabona, en efecto, y lo pasó en grande. Volvió a casa con el tiempo justo para ayudar a Jim, el negrito, a aserrar la leña para el día siguiente y hacer astillas antes de la cena; pero, al menos, llegó a tiempo para contar sus aventuras a Jim mientras éste hacía tres cuartas partes de la tarea. Sid, el hermano menor de Tom o mejor dicho, hermanastro, ya había dado fin a la suya de recoger astillas, pues era un muchacho tranquilo, poco dado a aventuras ni calaveradas. Mientras Tom cenaba y escamoteaba terrones de azúcar cuando la ocasión se le ofrecía, su tía le hacía preguntas llenas de malicia y trastienda, con el intento de hacerle picar el anzuelo y sonsacarle reveladoras confesiones. Como otras muchas personas, igualmente sencillas y candorosas, se envanecía de poseer un talento especial para la diplomacia tortuosa y sutil, y se complacía en mirar sus más obvios y transparentes artificios como maravillas de artera astucia.
Así, le dijo:
-Hacía bastante calor en la escuela, Tom; ¿no es cierto?
-Sí, señora.
-Muchísimo calor, ¿verdad?
-Sí, señora.
-¿Y no te entraron ganas de irte a nadar?
Tom sintió una vaga escama, un barrunto de alarmante sospecha. Examinó la cara de su tía Polly, pero nada sacó en limpio. Así es que contestó:
-No, tía; vamos..., no muchas.
La anciana alargó la mano y le palpó la camisa.
-Pero ahora no tienes demasiado calor, con todo.
Y se quedó tan satisfecha por haber descubierto que la camisa estaba seca sin dejar traslucir que era aquello lo que tenía en las mientes. Pero bien sabía ya Tom de dónde soplaba el viento. Así es que se apresuró a parar el próximo golpe.
-Algunos chicos nos estuvimos echando agua por la cabeza. Aún la tengo húmeda. ¿Ve usted?
La tía Polly se quedó mohína, pensando que no había advertido aquel detalle acusador, y además le había fallado un tiro. Pero tuvo una nueva inspiración.
-Dime, Tom: para mojarte la cabeza ¿no tuviste que descoserte el cuello de la camisa por donde yo te lo cosí? ¡Desabróchate la chaqueta!
Toda sombra de alarma desapareció de la faz de Tom. Abrió la chaqueta. El cuello estaba cosido, y bien cosido.
-¡Diablo de chico! Estaba segura de que habrías hecho rabona y de que te habrías ido a nadar. Me parece,
Tom, que eres como gato escaldado, como suele decirse, y mejor de lo que pareces. Al menos, por esta vez.
Le dolía un poco que su sagacidad le hubiera fallado, y se complacía de que Tom hubiera tropezado y caído en la obediencia por una vez.
Pero Sid dijo:
-Pues mire usted: yo diría que el cuello estaba cosido con hilo blanco y ahora es negro.
-¡Cierto que lo cosí con hilo blanco! ¡Tom!
Pero Tom no esperó el final. Al escapar gritó desde la puerta:
-Siddy, buena zurra te va a costar.
Ya en lugar seguro, sacó dos largas agujas que llevaba clavadas debajo de la solapa. En una había enrollado hilo negro, y en la otra, blanco.
«Si no es por Sid no lo descubre. Unas veces lo cose con blanco y otras con negro. ¡Por qué no se decidirá de una vez por uno a otro! Así no hay quien lleve la cuenta. Pero Sid me las ha de pagar, ¡reconcho!»

Cuando el profesor terminó de leer, el muchacho y otros más de la clase, notaron que habían estado diez minutos (el tiempo que duró la lectura) pensando únicamente en aquel Tom, Sid y la tía de los dos. Notaron que el tiempo había pasado muy deprisa. Supieron que aquel era un buen profesor y que el curso iba a ser emocionante. Luego fueron a la biblioteca del Instituto, tan bonita, blanca y redonda, y pidieron a la señorita que estaba allí aquel libro y se lo llevaron a casa y ahora mismo están sentados en el patio leyéndolo en voz alta y pasándolo de fábula.

lunes, 13 de septiembre de 2010

El otoño viene cargado de hojas...de papel


Aunque todavía estamos en verano, para las editoriales ya es otoño. Igual que hacen los modistos, los editores lanzan sus novedades con tiempo, para que, cuando llegue la caída de las hojas, estén en nuestras librerías las flamantes ediciones que han ido preparando meses antes. Como el curso pasado, traeremos cumplida cuenta de esas novedades en nuestro blog y, además, intentaremos que las novedades más interesantes puedan engrosar los fondos de nuestra biblioteca. En este sentido, recuerda que si has leído un libro que te ha gustado mucho, puedes enviarnos un e-mail al correo del blog y así habrá ocasión de que ese libro esté en nuestra biblioteca para deleite de todos.


Iremos anunciando poco a poco esas novedades en el otoño que viene. Recordad que celebramos los 120 años de Agatha Christie, el centenario del nacimiento de Miguel Hernández y de Mújica Lainez, así como otras efemérides que han ido apareciendo en nuestro blog. Algunos autores que llevaban algún tiempo sin publicar, como Mario Vargas LLosa, tienen ya nuevo libro. Otros, que son más prolíficos, como Paul Auster, también tienen a punto su última obra. ¿Habrá otro best-seller espontáneo como ocurrió el curso pasado con María Dueñas y su "El tiempo entre costuras". Veremos.


Permaneced atentos a nuestro blog y al expositor de la biblioteca del Instituto, pues iremos anunciando las novedades. Avanzo que pronto llegarán ocho libros dirigidos a nuestros alumnos, que acaban de salir y son super-entretenidos. Les encantará, pero hay que contarles que pueden visitar la biblioteca y el blog.


Las visitas a nuestra biblioteca se empezarán a organizar ya mismo y también las avisaremos desde aquí y desde el correo electrónico. En fin, con la caída de la hoja del árbol llega la impresionante, divertida y espectacular movida en torno a las hojas de papel de nuestros libros.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Libros para ayudarnos a entender los libros



Estamos a principios de curso y los profesores buscamos la fuente de inspiración que nos ayude a trazar el camino para acercar a los niños a la lectura. Lo mismo hacemos los padres. Por eso os traigo algunas recomendaciones de libros, extraídas de SOL (el Servicio de Orientación a la Lectura de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez) que pueden resultar muy atractivos y quizá nos ayuden a encontrar ideas, formas de trabajar y reflexiones.

La lectura : desde la escuela hacia la familia (Libro)Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Salamanca)
Partiendo del principio de que integrar los libros en el seno familiar facilita la comprensión y la pasión lectoras de los más pequeños, esta guía de recursos reflexiona sobre el papel que debe asimilar a su vez la escuela en este objetivo del desarrollo del gusto por la lectura. Nos ofrece una serie de estrategias articuladas desde la escuela que permiten reforzar la labor de los padres en la formación educativa de los hijos. En concreto, se trata de actividades a desarrollar tanto en la escuela como en el hogar y que requieren de la implicación y del trabajo en equipo de docentes y familias.
Bibliotecas llenas de fantasmas (Libro)Bonnet, Jacques Ed. Anagrama
Obra divulgativa dedicada al afán de coleccionar libros y organizarlos en bibliotecas mayores o menores. Una lectura atractiva en la que se dan cita personajes vivos y de papel, amantes todos de los libros, maniáticos incluso del saber organizado que encierran estos fantásticos objetos que pueblan las estanterías públicas o personales Se comentan prácticas de lectura diversas tanto como lectores y se trazan itinerarios personales de acceso al libro y la lectura, sistemáticos unos y otros aleatorios y azarosos. Entre la reflexión y la curiosidad, el autor muestra su amor a la literatura y a los libros.
Leer y conversar. Una introducción a los clubes de lectura (Libro)Arana Palacios, Jesús Ed. Trea
Siempre han existido tertulias sobre temas culturales, pero es a mediados de los años 80 cuando alcanzan más auge los clubes de lectura, al convertirse en una experiencia socializadora donde compartir el placer por la lectura. Los autores muestran cómo en ellos la lectura deja de ser un acto solitario para transformarse en un acto solidario, y para ello hacen un recorrido a lo largo de la historia, analizando porqué surgen y en que consisten. Basándose en su experiencia, los autores facilitan ideas, consejos y una variada lista de libros sobre los que debatir, que servir de guía para poner en marcha este lugar de encuentro.
Comunicación y expresión oral . Hablar, escuchar y leer en Secundaria. Lengua y Literatura (Libro)Nuñez Delgado, Mª del Pilar Ed. Narcea
Carpeta con tres cuadernillos dirigidos al profesorado de Secundaria concebidos como herramientas de apoyo para el desarrollo de las habilidades de expresión oral y lectura entre los alumnos. En el primer cuadernillo se presentan los contenidos de una programación diseñada para desarrollarla con alumnos de la ESO durante un curso completo. Se justifican los contenidos y comentan las unidades que componen la programación. Incluye pautas metodológicas y de evaluación. En los otros dos cuadernillos se detallan las 13 unidades temáticas, con objetivos didácticos y desglose pormenorizado de propuestas de actividad.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Lope



En nuestros cines podemos ahora acercarnos a la biografía novelada de Lope de Vega, extraordinario personaje, que une, a su vida azarosa y aventurera, una producción literaria inmensa, llena de obras inconmesurables y de poemas que alcanzan la cumbre. Para mí, su mejor poema es éste:
¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!
Recomendar a nuestros alumnos que vean la película puede servir para introducirlos en el tiempo y la historia del personaje. Muchas veces, el cine, la imagen, logra lo que un profesor consigue tras muchísimos esfuerzos (o no consigue). La película está muy bien (si exceptuamos la dicción del protagonista, que, al estar realizada con sonido directo, deja que desear). Pero sirve a nuestros objetivos de que la literatura, a través de sus nombres más ilustres, llegue a nuestros alumnos.
¿Por qué no recomendarles la película y luego leer en clase, comentar y hacer un pequeño debate sobre la obra de Lope que me parece más interesante, bonita y asequible para los alumnos: "El caballero de Olmedo"? Cada vez que la leo me gusta más y también gusta a los adolescentes, lo he comprobado con el que tengo en casa. Y, además, pueden aprender esa canción tan preciosa en la que se inspira esta obra:
Que de noche lo mataron
al caballero
la gala de Medina
la flor de Olmedo