viernes, 26 de noviembre de 2010

Pasión por la lectura




Los lectores saben de qué hablo: esa sensación única de tener en tus manos un libro que tienes muchas ganas de leer, que te va atrapando, que no quieres dejar... Esos momentos en los que estás deseando que llegue el momento de volver a sentarte con tu lectura, para poder seguir dentro de ese mundo que te ha captado y que te interesa más que nada en esos momentos. La pasión por la lectura es, a veces, desasosegante, porque no te deja hacer otra cosa. Madrugas para terminar ese libro, quieres acabar el almuerzo para sentarte rápido a leer, buscas un hueco para la lectura como sea...

Y ¿por qué un libro y no otro? ¿por qué una historia y no otra? ¿por qué ese autor te llega mucho más que el resto? En esto de la elección de un libro intervienen muchos factores, algunos de ellos bastante simples y poco decisivos en apariencia: el formato, la letra, los colores, las portadas, los autores, las historias....pero en la lectura apasionada hay un elemento misterioso que se nos escapa. Ese elemento químico o físico funciona igual que en las relaciones humanas, que en la vida de pareja, que ante todas las pequeñas cosas de la vida. Algo nos atrapa y se convierte en indispensable para un momento determinado, para un tiempo o para siempre.

Esa es la pasión por la lectura, que conocen bien quiénes se sienten sumergidos en ella. Los lectores saben de qué hablo y saben que no tiene cura, ni solución, ni término. Solamente puede uno leer, leer, leer...

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