domingo, 21 de marzo de 2010

El rincón de los lirios


Cerca de donde estamos se encuentra un paraíso. Carretera abajo, camino de las marismas, están las Islas del Guadalquivir, con sus mirlos, sus cigüeñas, sus pájaros de toda clase y pelaje. En los días claros, como hoy, se pueden ver en sus orillas toda clase de flores, y, a ambos lados, el espacio fangoso del arroz, que aún no se ha sembrado. Desde la Dehesa de Abajo una senda conduce a Aznalcázar y otra a Isla Mayor, la antigua Villafranco del Guadalquivir.

No sé si nuestros alumnos conocen la riqueza natural, histórica y económica que se encierra en esa zona, que forma parte del preparque de Doñana y que se prolonga hasta la desembocadura del Guadalquivir. Pero, si no lo saben, tienen a su disposición y tan cerca, una forma directa de acercarse a una realidad singular, objeto de estudio de muchísimos expertos.

Como todos los paraísos, éste también tiene su cronista. Se trata de un maestro, doctor en Historia, autor de varios libros sobre el tema (y sobre otros temas): José González Arteaga. Su último trabajo es un libro que recomiendo porque, no solamente tiene textos explicativos que pueden arrojar luz sobre muchos temas relacionados con esta zona de nuestra provincia, sino que sus fotografías son impagables, muchas de ellas muestran cosas que ya no existen.

El libro se llama "El rincón de los lirios" adoptando el nombre de una de las zonas que, cuando llega la primavera, estos próximos días, se llena de lirios azules que jalonan los caminos y las veredas. Todos estos lugares tienen sitios desde donde se puede observar la naturaleza y verla florecer: bancos de madera, casetas de observación, alguna construcción antigua remozada... En la tarde de hoy, niños y mayores la recorrían, aprovechando la bonanza del tiempo y la llegada de la primavera.
Un paraíso a nuestro alcance, a pocos kilómetros, pasando Puebla del Río, allí donde la historia de nuestro río grande se hace leyenda.

3 comentarios:

  1. ¡Qué tío más extraordinario debe ser ese maestro
    para haber hecho ese trabajo!

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  2. Pues sí, amigo anónimo: un maestro como los de antes en el buen sentido de la palabra, cuando los maestros tenían autoridad moral por lo profundo de sus conocimientos y por su forma de hacer llegar el saber a los alumnos.

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  3. Estoy de acuerdo CLB.

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