miércoles, 16 de septiembre de 2009

Recomendaciones para el otoño que empieza


Aunque el tiempo de la lectura es el verano, con sus tardes largas y con sus horas perdidas (las horas lentas, como decía mi amiga Isabel Álvarez), también el otoño es un buen momento para leer. Y además, así sentiremos que parte de esa ilusión de las vacaciones sigue perviviendo. A mí me gustaría encontrar tiempo y posibilidades para ver, a través de mi terraza de Triana, algo del reflejo del mar de Valdelagrana, ése frente al que he encontrado el recuerdo de lo que soy y de lo que fui.

Os recomiendo que busquéis por ahí el libro "La ternura de los lobos" de Stef Penney. Lo ha editado Salamandra y puedo decir que es un libro que nunca pensé haber leído. Es más, que nunca pensé que me gustaría leer. Y, a pesar de esas prevenciones, lo he leído de un tirón y he disfrutado de su lectura inmensamente. Este es el libro con el que inicié el tiempo del verano (oh, no, acabo de recordar que fue otro, del que también os hablaré). Resulta que en ese momento crucial en el que una tiene que cerrar la puerta al curso escolar y abrir el tesoro de las vacaciones, ese libro (y el otro que os citaré) estaban ahí.

Llegué a él por el título, mejor, por la portada, de colores suaves y agradable tacto. Su argumento devastador y el lugar inhóspito en el que se desarrolla pueden hacernos pensar que no se compagina con la levedad del verano. Pero es imposible abandonarlo una vez comenzado y su olor, tan característico, la humedad, la nieve, la dureza de la vida de los tramperos canadienses, la muerte y el descubrimiento, saltan de sus páginas y así, después de todo, hemos entrado en él inopinadamente.

Aunque ya estemos metidos en las olas imparables de otro nuevo año escolar, no desaprovechéis la ocasión de buscarlo. Yo también lo haría, si no fuera porque tuve la suerte de encontrarlo antes.

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